miércoles, 23 de agosto de 2017

La Goudale, una Bière de Garde potente


La cerveza que probamos hoy es La Goudale, una Bière de Garde variedad Blonde elaborada por la cervecera francesa Les Brasseurs de Gayant. Se trata de una cerveza "de alta fermentación" (Ale), hecho que es necesario mencionar en este caso dado que las Bière de Garde pueden ser fermentadas tanto al estilo Lager como al estilo Ale. Su nombre hace referencia a una expresión utilizada en el siglo XIV para referirse a las "buenas cervezas": "Goudale", "Goudalle" o "Good ale". La verdad es que mala no está, os contamos qué nos ha parecido.

Al descorchar la botella comienza a formarse una abundante espuma, pero ésta es poco persistente, una vez servida sólo se aprecia una fina capa de espuma blanca que se desvanece con rapidez. El color es dorado ambarino, totalmente transparente dado que la cerveza está filtrada. En nariz percibimos un aroma frutal, herbáceo y maltoso, en el que se distinguen notas de drupáceas y cítricos. En boca se impone su carácter maltoso, con un sabor más bien dulzón. Predomina el caramelo, acompañado de naranja y un toque de trigo, y en el final se nota cierta sequedad.

A pesar de que el alcohol está muy bien integrado, esta cerveza es de las que se suben a la cabeza con facilidad, así que aconsejamos usarla para acompañar una comida copiosa. Algunas buenas opciones de maridaje serán cerdo a la plancha o pollo guisado, pero también tablas de quesos y/o embutidos.

Estilo: Bière de Garde Blonde
ABV: 7,2%
Amargor: 30 IBU
Lúpulos: Target, Tettnang, Strisselspalt
Cereales: Malta de cebada, trigo, arroz
Ingredientes adicionales: Piel de naranja, cilantro, azúcar, ácido ascórbico (antioxidante)

jueves, 10 de agosto de 2017

Primátor, cara y cruz


Seguro que todos conocéis algún ejemplo de cervecera que elabora algunas cervezas muy buenas y otras que no lo son tanto. Lógico, es difícil destacar en todo. En esta entrada vamos a tratar un caso que creemos se ajusta bastante a esa descripción. Probamos dos cervezas elaboradas por la compañía checa fundada en 1872 Primátor: la Bohemian Pilsener "Primátor Premium" y la Hefeweizen "Primátor Weizenbier". La primera es el buque insignia de la marca, una gran muestra del estilo local por excelencia, mientras que la segunda pertenece a su colección "Top line" en la que exploran estilos "top-fermented" (Ales), más típicos de otras partes del mundo. 

La cara: Primátor Premium

En primer lugar probamos Premium, una Bohemian Pilsener con Indicación Geográfica Protegida České Pivo (Cerveza Checa). Se trata de una cerveza con múltiples galardones, entre ellos el título de "Mejor Lager del Mundo" en los World Beer Awards de 2010. Todos sabemos que a veces los premios no significan gran cosa, pero la verdad es que Premium es una gran cerveza, al menos dentro de su estilo.

Es de un color dorado tirando a ámbar, totalmente transparente, y al servirla forma una fugaz y fina capa de espuma blanca. Su aroma es suave pero con carácter, cargado de notas herbáceas y florales, con un marcado toque de polen. En boca es ligera y refrescante como cualquier Pilsner, con el carbónico muy marcado y un amargor suave equilibrado con un muy ligero dulzor maltoso. Se distinguen matices de hierbas o especias, malta y naranja amarga.

Es sin duda un claro ejemplo de cerveza de sesión, de trago largo e ideal para refrescarse en un día caluroso. Esto no significa que no pueda ser también un buen acompañamiento para comidas ligeras como ensaladas, salpicones, o determinados pescados y mariscos, y también para pastas o pizzas que estén condimentadas con ingredientes de sabor no muy fuerte.

Estilo: Bohemian Pilsener
ABV: 5%
Lúpulos: Saaz

La cruz: Primátor Weizenbier

Pasamos ahora a un estilo diferente, aunque también ligero y fresco. Nos referimos a Hefeweizen, un estilo que, visto lo visto, igual es mejor dejar a los alemanes, que para eso son sus creadores y los mayores expertos en el mismo. Weizenbier también ha recibido numerosos premios (aunque no tantos como Premium, por algo será), entre ellos el de "Mejor Cerveza de Trigo del Mundo" y "Mejor Cerveza del Mundo" en los World Beer Awards de 2013. En este caso no lo vemos tan claro, aunque no se puede descartar que los lotes producidos hace un par de años estuviesen más logrados.

Weizenbier es de color amarillo pajizo muy turbio. La espuma blanca que forma al ser servida es abundante, como mandan los cánones de este estilo intensamente carbónico, pero poco persistente. Su aroma es muy fresco, con notas de hierbas, cítricos y por supuesto plátano. En boca es ligera y muy refrescante gracias a la fuerza del carbónico y a un toque ácido que acompaña a su amargor moderado. Se distinguen matices de limón, hierba y bizcocho. Este último se va acentuando al subir la temperatura, dando a la cerveza un toque ligeramente dulce. Esto ayuda a equilibrar un poco la cerveza, que al principio está dominada por un gusto a limón un tanto químico, como si se tratase de un refresco industrial.

Como cualquier Hefeweizen, puede hacer las veces de cerveza de sesión, o acompañar un plato de pescado blanco a la plancha o frito. Sin embargo, al contrario que con otras cervezas de este estilo, no vemos muy claro su maridaje con salchichas o platos a base de huevo. No queremos decir que se trate de una mala cerveza, pero desde luego no nos parece tan buena como la pintan.

Estilo: Hefeweizen
ABV: 4,8%
Lúpulos: Saaz
Maltas: Cebada y trigo

jueves, 3 de agosto de 2017

7 Fjell Bryggeri Svartediket Black IPA, directa del frío norte


Hoy os traemos una cerveza que viene del norte, de muy al norte, más concretamente de la ciudad de Bergen, en Noruega. Bergen es la segunda ciudad más grande del país de los fiordos y fue su capital entre 1217 y 1314. Es popularmente conocida como "la ciudad de las siete montañas", puesto que se asienta en un valle que recibe ese mismo nombre por estar rodeado por "las siete montañas", que en noruego son llamadas "de syv fjell". De ahí toma su nombre la pequeña cervecera local 7 Fjell Bryggeri, que aspira a convertir Bergen en un referente en la producción de cerveza artesana, apostando por una mezcla equilibrada entre tradición e innovación para producir cervezas de gran calidad. De todas sus referencias, vamos a probar la Black IPA Svartediket, que toma su nombre del lago que abastece de agua potable a la ciudad de Bergen.

Esta cerveza no llega a ser tan negra como otras del mismo estilo, sino que presenta un color castaño muy oscuro, con reflejos cobrizos y sin apenas turbidez. Al servirla forma una gruesa capa de espuma de color beige, aunque al cabo de un rato sólo persiste una capa relativamente fina que sí resulta duradera. En nariz ofrece un aroma rico y complejo, con fuertes notas de pino y resina, acompañadas de toques de cítricos, frutas tropicales y caramelo. La sensación en boca es de cuerpo medio con bastante presencia del carbónico. Su sabor es dulce al principio, pero no tarda en abrirse paso un amargor moderadamente intenso. De nuevo dominan las notas resinosas, acompañadas de caramelo, un ligero regusto a cacao y un toque frutal. Además, si se vierten los posos, aparecen notas de pan y tofe.

Sin duda estos noruegos saben lo que hacen, o al menos eso da a entender esta Black IPA. Si os vais a conocer los fiordos o a cazar auroras boreales, ya sabéis, no perdáis la oportunidad de probar las cervezas autóctonas. Esta en concreto, irá de maravilla con una buena barbacoa, y probablemente también con ciertos postres, como por ejemplo un carrot cake.

Estilo: Black IPA
ABV: 7,0 %
Amargor: 75 IBU