martes, 11 de junio de 2019

Santo Cristo 1917 Centenario, roble y licor de guindas, ojo a la combinación


Quienes seáis amantes de las Russian Imperial Stouts y leáis habitualmente las entradas de Cervecívoros, seguro que recordáis la que en su momento dedicamos a dos grandes cervezas de este estilo: Palacio de Invierno y 1917, de los orensanos Santo Cristo. Quizá incluso hayáis probado alguna de estas cervezas y os haya gustado. Pues bien, si os ha gustado la 1917, seguramente os encantará la 1917 Centenario. Esta edición especial, creada en 2017 para celebrar el centenario de la Revolución rusa a la que debe su nombre la Santo Cristo 1917, está madurada con astillas de roble francés maceradas en licor de guindas gallego. Un auténtico lujo para amantes de las barrel-aged, corred a ver si aun podéis echarle el guante a alguna.

Como no podía ser de otra forma, encontramos una cerveza de intenso color negro. La espuma es prácticamente inexistente, incluso forzando mucho al verter sólo se forma un fino anillo de color café con leche. Su intenso aroma está dominado por notas de cacao y licor, con toques de tofe, frutos rojos y también algo de café. En boca es untuosa, con un cuerpo muy denso. Su sabor se caracteriza por un equilibrio entre dulzor maltoso y amargor cafetoso, con cierta ventaja para el primero. Aunque su 11 % ABV está muy bien integrado (resulta más perceptible en nariz que en boca), hay una calidez alcohólica bastante marcada. El paladar se ve envuelto en notas de café y cacao, con toques de caramelo muy presentes al final del trago, y también toques de tofe, madera, bizcocho y galleta tostada. 

Sin duda una buena Russian Imperial Stout, intensa y potente, de trago corto y retrogusto largo. Si os gustan los "petrolacos", no dejéis de probar esta evolución de la 1917. Dadas sus características, el mejor contexto para esta cerveza será la sobremesa de una buena comida o cena, acompañando una larga conversación entre amigos, aunque por supuesto también puede servir como acompañamiento para postres de chocolate. 

Estilo: Russian Imperial Stout - Specialty Wood-Aged Beer
ABV: 11,0 %
Cereales: Avena y malta de cebada

domingo, 26 de mayo de 2019

Attack The Krab!! edición Mar-Tutxa Krabsares, una nueva entrega de la cerveza contra el cáncer



Hace algo más de un año, en la Navidad de 2017, os presentamos una cerveza muy especial. Y no especial por sus ingredientes, por su graduación o por alguna excentricidad en su elaboración, sino por su finalidad. Se trataba de la cuarta edición de Attack The Krab!!, una cerveza solidaria cuyos beneficios se destinan íntegramente a financiar la investigación del cáncer. Pues bien, la quinta edición ya está aquí y, por supuesto, queremos hablaros de ella y animaros a probarla. El equipo encargado de sacar adelante esta nueva Attack The Krab!! edición Mar-Tutxa Krabsares ha estado de nuevo liderado por ImpliK2, la "filial solidaria" de 2D2Dspuma, que en esta ocasión ha contado con los siguientes colaboradores: Althaia Artesana, encargados de la elaboración de la cerveza; Edgar Rodríguez Tello, colaborador en la concepción, diseño y promoción, y también sumiller de El Racó d’en Cesc, donde esta cerveza formará parte de su menú-maridaje; Jorge Solana, del blog Cerveriana; Martutxa Casares, encargada del diseño de la etiqueta y la persona en cuyo honor ha sido nombrada esta edición; y Etiqueta Diez, que ha impreso las etiquetas sin coste. Toda esta gente ha puesto su granazo de arena para crear esta cerveza, cuyos beneficios se destinarán a financiar la actividad del grupo de investigación de la leucemia del Institut de Recerca Sant Pau. La cerveza en cuestión es una Berliner Weisse a la que han añadido hierbabuena y sandía, y cuya graduación alcohólica han dejado en un discreto 4,2 % ABV para que este verano podamos tomarnos unas cuantas sin que se nos suban  demasiado a la cabeza. 


Esta cerveza solidaria presenta un color amarillo pajizo, casi transparente y con reflejos dorados. Apenas forma una pequeña cantidad de espuma jabonosa y de color blanco, la cual se desvanece por completo en poco tiempo, momento en el que a simple vista podría pasar por un vino blanco. Su aroma es extremadamente fresco y muy afrutado, con notas de sandía y limón, acompañadas de un toque de gominola y con un sutil matiz herbáceo en el fondo. En boca se caracteriza por un cuerpo ligero y un sabor suave, marcado por una acidez moderada que al final del trago deja paso a un sutil dulzor. De nuevo percibimos notas de limón, sandía y gominola que dejan una sensación muy agradable en el paladar.

Como bien dicen sus creadores, no sólo es una cerveza solidaria, también es una buena cerveza. Esta nueva edición de Attack The Krab!! resulta ser extremadamente refrescante y bebible, una Berliner Weisse que entra de maravilla y en la que cada trago invita a tomar otro más. Este efecto lo consiguen su acidez y sus notas frutales, ambas muy bien marcadas pero sin llegar a ser fuertes. Ante todo es una gran cerveza de sesión para días calurosos, pero también encuentra su lugar en la mesa, principalmente acompañando pescados blancos y mariscos. Además, es probable que la nueva Attack The Krab!! resulte ser la cerveza ideal para acompañar una buena paella. Dicho todo esto, si queréis probarla y colaborar con esta loable iniciativa, podéis conseguirla AQUÍ.

Estilo: Berliner Weisse - Fruit and Spice Beer
ABV: 4,2 %
Amargor: 10 IBU
Cereales: Malta de cebada y copos de trigo
Ingredientes adicionales: Hierbabuena y sandía

domingo, 12 de mayo de 2019

Elvis Juice y Jack Hammer, dos buenas raciones de lúpulo con la firma de BrewDog


Aunque no hemos hablado muchas veces por aquí de BrewDog (hace ya tiempo probábamos su This Is Lager, y también su club de suscripción Fanzine), esta cervecera escocesa no necesita presentación para los amantes de la buena cerveza. Desde su nacimiento en la pequeña localidad de Ellon hace poco más de 10 años, la marca creada por James Watt y Martin Dickie se ha convertido en un auténtico imperio cervecívoro a nivel mundial. De entre sus numerosas creaciones, en esta ocasión vamos a probar dos American IPAs pertenecientes a la serie "Amplified", en la que se incluyen cervezas que podríamos definir como bastante "cañeras". Por un lado tenemos Elvis Juice, que llegó al mercado en 2016 con 6,5 % ABV y 40 IBU, cargada de notas cítricas gracias a la adición de naranja y cáscara de pomelo. Y por otro lado está Jack Hammer, que se empezó a producir en 2012 con nada menos que 7,2 % ABV y 250 IBU, y que según sus creadores está pensada para quienes buscan el amargor extremo en una cerveza.

Elvis Juice


Este "zumo de rock & roll" resulta ser una cerveza algo turbia y de un atractivo color ámbar. Al servirla forma una cantidad moderada de espuma de color beige claro que resulta más bien poco persistente. En nariz resulta muy característica, con un intenso aroma a gominola de frutas, cargado de notas de pomelo, naranja y albaricoque, aunque también se distingue un ligero toque de piña. En boca percibimos un cuerpo entre ligero y medio, envuelto en un sabor más o menos intenso, dominado por un amargor bien marcado, aunque también presenta cierto contrapunto dulce e incluso un toque de acidez. Al igual que al olerla, su paso por el paladar recuerda inevitablemente a una gominola de frutas, con presencia de las mismas notas frutales que se perciben en el aroma, acompañadas ahora de un ligero toque de malta suave. Terminado el trago, el retrogusto afrutado nos acompaña durante un buen rato.

Desde luego una IPA verdaderamente buena, muy refrescante y extremadamente frutal. La adición de naranja y cáscara de pomelo proporciona una intensidad cítrica más acusada que en cervezas en las que estas notas se consiguen sólo a base de lúpulo. Pensando en su maridaje, puede ser un buen acompañamiento para platos tan dispares como carnes asadas y mariscos a la plancha.

Estilo: American IPA
ABV: 6,5 %
Amargor: 40 IBU
Lúpulos: Magnum, Simcoe, Amarillo, Mosaic y Citra
Cereales: Maltas de cebada Extra Pale y Caramalt
Ingredientes adicionales: Naranja y cáscara de pomelo

Jack Hammer


Esta IPA es de un color entre ocre y ámbar claro, nublado por una fina turbidez. Su espuma, relativamente abundante, es de color blanco hueso y con buena retención. En nariz encontramos un aroma hipnótico, dominado por notas de fruta tropical, complementadas con notas cítricas y un ligero toque de resina. Pasado un tiempo, este aroma evoluciona con la aparición de notas más florales y herbáceas. Al probarla encontramos un cuerpo entre medio y denso, pero el papel protagonista es para su sabor, dominado por un amargor verdaderamente fuerte, apenas equilibrado por un sutil contrapunto de dulzor frutal, aunque sin llegar a ser tan exagerado como sus 250 IBU hacen predecir. Este fuerte amargor hace sombra a las notas resinosas y frutales que se distinguen en el paladar y, como no podía ser de otra forma, el trago termina con un potente retrogusto amargo.

Una buena American IPA de BrewDog, desde luego una muy potente, a las puertas de ser más bien una Imperial IPA. No se puede decir que sea espectacular, pero desde luego es muy recomendable (si os gustan las IPAs bien amargas, claro). Para acompañarla, os recomendamos recetas asiáticas con un sabor suficientemente fuerte como para no desmerecer ante esta bomba de lúpulo; una buena dosis de salsa de soja sería aconsejable, para que os hagáis una idea.

Estilo: American IPA
ABV: 7,2 %
Amargor: 250 IBU
Lúpulos: Centennial y Columbus; Dry-Hopping: Simcoe, Amarillo y Citra
Cereales: Malta de cebada Extra Pale

domingo, 28 de abril de 2019

Tripel Karmeliet, otro clásico belga que nunca defrauda


Quienes seguís Cervecívoros sabéis que las cervezas de estilos tradicionales belgas de abadía son uno de nuestros (múltiples) vicios. También sabéis que no solemos usar la palabra "clásico" en vano, sino que sólo damos este apelativo a cervezas que se lo han ganado a pulso con el paso de los años. La cerveza que vamos a tratar hoy es una de las que merecen este adjetivo, a pesar de ser una creación relativamente reciente si la comparamos con otras referencias de su estilo. Hablamos de Tripel Karmeliet, la Belgian Tripel de tres cereales elaborada por Bosteels Brouwerij. El nombre de esta cervecera quizá no os suene mucho, pero son los responsables de tres cervezas ampliamente conocidas: Deus, Kwak y, por supuesto, Tripel Karmeliet, su referencia más popular. Según la familia Bosteels, esta Tripel nació de una receta sacada del convento de las carmelitas de Dendermonde (en la provincia belga de Flandes Oriental) y que data del año 1679. Como podéis imaginar, la Tripel Karmeliet, que salió al mercado en 1996, debe su nombre a dicho convento. Sin embargo, su icónico logo de estilo heráldico, que muestra una flor de lis de color rojo, fue elegido únicamente por motivos de estética y mercadotecnia. Esta cerveza, por cierto, está avalada por el maestro Michael Jackson, quien la incluyó en su obra "Great Beer Guide. 500 Classic Brews".

Este auténtico clásico belga presenta una atractiva tonalidad ocre con reflejos color oro viejo, nublada solo por una fina turbidez. Su espuma, de color blanco hueso, es cremosa y bastante persistente, pero sobre todo muy abundante, con lo que hay que tener un poco de cuidado al servirla. En nariz nos ofrece un aroma muy fresco, moderadamente intenso pero penetrante, dominado por notas especiadas y frutales, con cierto recuerdo a jengibre y manzana verde, además de la presencia de notas herbáceas. En boca se caracteriza por un final algo seco y un cuerpo más bien ligero, con cierto toque sedoso que debemos al uso de avena y que contrasta con la efervescente presencia del carbónico. Su sabor muestra un agradable equilibrio entre dulzor y amargor, aunque no se puede negar el protagonismo del primero. De nuevo encontramos especias, hierba, jengibre y fruta madura, todo ello matizado con un ligero toque maltoso de miel.

Buena cerveza, fresca a la par que intensa (aunque su 8,4 % ABV está muy bien integrado), por algo es uno de las más aclamadas representantes de su estilo. Puede ser bastante versátil en la mesa, pero se podría decir que los pescados blancos y los quesos curados serán sus mejores acompañantes.

Estilo: Belgian Tripel
ABV: 8,4 %
Amargor: 16 IBU
Cereales: Cebada, avena y trigo (todos ellos tanto malteados como en crudo)

domingo, 7 de abril de 2019

Vanilla Black Velvet 2017, cervezón de Guineu y La Quince


Por Cervecívoros han pasado varios grandes "petrolacos" de estilo Russian Imperial Stout. Son cervezas fuertes y densas, de trago corto, negras como la noche y cargadas de matices maltosos, sin duda uno de los mejores estilos para acompañar un postre o para disfrutar de una relajada sobremesa. Se trata desde luego de un estilo especial, al que pertenecen muchas excelentes cervezas, por lo que puede resultar difícil señalar cuales destacan entre las demás. Sin embargo, con la cerveza que os presentamos hoy no cabe mucha duda, tanto es así que son muchos los que no dudan en citarla entre las mejores cervezas de España. Nos referimos a Vanilla Black Velvet, la aclamada Russian Imperial Stout con vainilla de Rapaces Night Hunters Brewing Co., la colaboración de dos grandes de la cerveza artesana en nuestro país: Cervesa Guineu y La Quince Brewing Company. Como posiblemente sepáis, los madrileños La Quince son una cervecera nómada (de la que os hablamos al presentar su sabrosa Barleywine Sweet Dreams), con lo que esta cerveza se elabora en las instalaciones de Guineu, un edificio industrial de principios del siglo XX ubicado en la localidad barcelonesa de Valls de Torroella. Esta colaboración tuvo lugar por primera vez en enero de 2014, y debido a su gran éxito se ha repetido cada año desde entonces. La cerveza que probamos en esta ocasión pertenece a la edición de 2017.

Esta cerveza muestra un profundo color negro que no deja pasar ni una pizca de luz. No forma mucha espuma al servirla, sólo una fina capa de color entre beige oscuro y castaño claro, cremosa pero poco persistente. En nariz resulta muy intensa, con un rico aroma dominado por notas de chocolate, acompañadas de café, licor, caramelo, vainilla y tofe. La sensación en boca también es potente, con un cuerpo denso y un sabor intenso. Durante todo el trago predomina un dulzor muy marcado pero nada empalagoso, envuelto en notas de café, cacao y caramelo. Al terminar el trago, un suave y agradable amargor cafetoso se abre paso lentamente y un retrogusto a café y cacao se agarra al paladar durante un buen rato.

Desde luego esta colaboración ha dado lugar a una gran cerveza, una Imperial Stout a la que es difícil ponerle alguna pega. Como sucede con toda buena cerveza de este estilo, resulta ideal para tomar tras la comida, sobre todo pasando una tarde invernal en el sofá, en compañía de un buen libro. Por supuesto, también será un acompañamiento excelente para postres a base de chocolate. 

Estilo: Russian Imperial Stout
ABV: 9,5 %
Amargor: 75 IBU
Cereales: Copos de trigo, copos de cebada, malta de avena sin cáscara, malta de trigo CaraWheat y maltas de cebada Best Pale Ale, Special W. Chocolate, Carafa Special III y Crystal T50
Lúpulos: Columbus y Chinook
Ingredientes adicionales: Vainilla Tahití de Ecuador y Vainilla Bourbon

lunes, 25 de marzo de 2019

O'Hara's Irish Red y Irish Stout, porque de Irlanda no sólo viene una cerveza


Si hablamos de una cerveza irlandesa, y sobre todo si hablamos de una Irish Dry Stout, a todos se nos vienen a la cabeza las icónicas Guinness (como la Guinness Original, de la que hablamos hace un tiempo). Sin embargo, de Irlanda nos llegan otras opciones un poco menos "comerciales", como por ejemplo las cervezas de las que vamos a hablar en esta entrada. Se trata de O'Hara's Irish Red y O'Hara's Irish Stout, de Carlow Brewing Company, una cervecera artesana fundada en 1996 en el condado de Carlow, en pleno valle del río Barrow, una zona con gran tradición en el cultivo de malta y lúpulo. Esta empresa familiar se ha convertido en una de las mayores cerveceras artesanas de Irlanda, y hace pocos años llegó a España, donde es distribuida por Hijos de Rivera S.A. (la empresa propietaria de Estrella Galicia), lo que permite encontrarla con relativa facilidad en bares y supermercados. Las dos cervezas que os presentamos en esta entrada, especialmente la O'Hara's Irish Stout, son las referencias estrella de Carlow Brewing Company (también conocida como O'Hara's Brewing Company) y esto es lo que nos hemos encontrado al probarlas.

Irish Red

Esta cerveza muestra un intenso color castaño claro con reflejos cobrizos, mientras que su espuma, de color beige claro, es más bien escasa y desaparece con bastante rapidez. Su aroma es moderadamente intenso y decididamente maltoso, con notas de caramelo, corteza de pan, galleta y regaliz, además de un ligero toque especiado en el fondo. En boca presenta un cuerpo ligero y un sabor en el que se mezclan dulzor maltoso y amargor torrefacto, con una ventaja bastante amplia para el segundo y un final algo seco. De nuevo predominan las notas maltosas, especialmente corteza de pan y caramelo, aunque también se distingue un punto herbáceo.

Buena Irish Red Ale, considerada una de las mejores muestras de este estilo. Puede resultar atractiva "para el día a día" en invierno, al tratarse de una cerveza decididamente maltosa y con cierto toque dulce, además de ser accesible (tanto por precio como por facilidad para conseguirla) y con una graduación muy moderada. Su mejor acompañamiento serán las carnes guisadas, aunque otra buena opción serán unas salchichas al horno o a la brasa.

Estilo: Irish Red Ale
ABV: 4,3 %
Amargor: 25 IBU
Cereales: Trigo y malta de cebada

Irish Stout


Esta Stout al estilo irlandés presenta un intenso color caoba con reflejos cobrizos, aparentemente sin turbidez, aunque es difícil de decir en una cerveza tan oscura. Su espuma, de color beige claro, resulta ser más bien escasa y poco persistente. En nariz encontramos un aroma bastante intenso, marcadamente maltoso, dominado por el café y el cacao, aunque también aparecen toques de leche quemada, caramelo, tofe y vainilla. En boca percibimos un cuerpo entre medio y denso, así como un sabor en el que el amargor cafetoso y el dulzor maltoso se complementan y se equilibran de forma agradable. De nuevo predominan las notas de cacao y café, acompañadas de toques de vainilla y galleta.

Interesante cerveza, bastante sabrosa y algo más dulce que otras representantes del estilo. Al igual que en el caso de la Irish Red, puede ser una buena cerveza de sesión para el invierno, si bien en este caso estamos ante una cerveza más dulzona y con más cuerpo. Para acompañarla, podemos optar por guisos o carnes rojas asadas, pero también por postres suaves a base de chocolate o crema.

Estilo: Irish Dry Stout
ABV: 4,3 %
Amargor: 40 IBU
Cereales: Trigo y malta de cebada

jueves, 7 de marzo de 2019

7 Fjell Vinter, una cerveza con la que pasar una tarde de frío escandinavo


¿Os acordáis de 7 Fjell Bryggeri? ¿No? Pues para refrescaros la memoria os diremos que se trata de una de las mejores cerveceras artesanas de Noruega y que tiene su sede en la ciudad de Bergen, llamada "la ciudad de las 7 montañas", a las cuales se debe el nombre de esta cervecera. Sin embargo, seguro que vuestra memoria funciona mejor si os recordamos las cervezas de 7 Fjell que hemos probado anteriormente: la potente Black IPA Svartediket y el maravilloso trío de IPA's formado por Fløien, Kniksen y Ulriken. Esta vez, sin embargo, no vamos a hablar de una IPA, sino que nos movemos a un terreno más cálido y maltoso para descubrir Vinter. El nombre de esta American Strong Ale significa "invierno" en noruego, y es que con su 7,3 % ABV no cabe duda de que es una cerveza de las que ayudan a entrar en calor en una tarde invernal.

Presenta un intenso color castaño oscuro, impenetrable a primera vista, aunque a contraluz vemos que es casi transparente, con reflejos rojizos. Al servirla apenas forma una finísima capa de espuma de color beige, que no obstante resulta bastante persistente. Su aroma es penetrante y complejo, fundamentalmente maltoso, con sutiles notas de café y chocolate sobre una base de caramelo y licor, un ligero toque de vainilla y cierta presencia del lúpulo en forma de un lejano recuerdo a resina y cítricos. En boca encontramos un cuerpo entre medio y denso, vemos que el alcohol se encuentra muy bien integrado, y percibimos un sabor en el que se equilibran un dulzor licoroso y un amargor cafetoso. Predominan notas de torrefacto, corteza de pan y caramelo, con toques de chocolate,  fruta madura, madera y vainilla, mientras que el final del trago deja un ligero regusto a café.

Una vez más 7 Fjell no decepciona, estamos ante una buena cerveza, compleja y maltosa, aunque hay que decir que se agradecería un punto más de intensidad en boca. Será un buen acompañamiento para guisos y carnes rojas asadas, pero también para postres de crema o caramelo.

Estilo: American Strong Ale
ABV: 7,3 %
Amargor: 40 IBU
Maltas: Pale, Crystal, Dark Crystal, Carafa Special I y Chocolate
Lúpulos: Horizon, Cascade y Citra

sábado, 16 de febrero de 2019

Charles Quint Blonde Dorée, la cerveza del emperador


La cerveza que os traemos hoy se fabrica en Bélgica, pero está dedicada a un personaje que, si bien nació en la ciudad belga de Gante, fue especialmente relevante para la historia de España. La cerveza en cuestión es Charles Quint Blonde Dorée (también llamada Keizer Karel Goud Blond), elaborada por la compañía belga Haacht, y el personaje es Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico, hijo de Juana "la Loca" (y por tanto nieto de los Reyes Católicos) y Felipe "el Hermoso", y padre de Felipe II (ese en cuyo imperio nunca se ponía el sol). Tal vez os preguntéis por qué han dedicado esta cerveza (y las otras dos que se comercializan con esta marca, Charles Quint Rouge Rubis y Charles Quint Ommegang) al primero de "los Austrias". Pues resulta que Carlos I, tal y como cabría esperar de alguien nacido en Bélgica, era un gran amante de la cerveza. De hecho, se considera que Carlos I fue uno de los mayores impulsores del consumo de cerveza en nuestro país. Si bien esta bebida ya era conocida en España antes de su llegada, su producción y consumo no comenzó a ganar cierta importancia hasta dicho momento. Tal era la pasión del monarca por esta bebida que, cuando vino a España para ser coronado, trajo consigo a toda una corte de maestros cerveceros. Además, Carlos I hacía importar barriles de cerveza procedentes de Flandes y Alemania para satisfacer su sed, y también mandó construir una fábrica de cerveza en el Monasterio de Yuste, situado en la provincia de Cáceres, lugar en el que pasó los últimos meses de su vida tras haber abdicado del trono. Veamos si esta cerveza hace honor a tan ilustre personaje.

Servimos esta cerveza y nos encontramos con un color dorado, perfectamente transparente, coronada por una capa de espuma de tamaño mediano y color blanco hueso que desaparece en poco tiempo. En su aroma distinguimos un toque maltoso de miel, aunque la protagonista es la levadura con notas de bizcocho y plátano. En boca resulta ligera y su sabor se caracteriza por un dulzor moderado rematado con un final suavemente amargo, todo ello envuelto en una calidez alcohólica bastante fuerte. De nuevo recuerda a bizcocho, con toques maltosos, aunque predominan las notas afrutadas.

Una rica cerveza, sin llegar a ser tan buena como otras representantes de este estilo, en las cuales su relativamente alto contenido en alcohol suele estar mejor integrado. En la mesa puede acompañar a platos de diferente índole, siempre y cuando tengan sabores intensos.

Estilo: Belgian Golden Strong Ale
ABV: 8,5 %

sábado, 19 de enero de 2019

Stay Puft y Dirty Stop Out, los buques insignia del lado oscuro de Tiny Rebel


Seguramente ya conozcáis Tiny Rebel, una exitosa cervecera artesana fundada en 2012 en Newport, al sur de Gales. Hace un tiempo les dedicamos una entrada doble para presentaros dos de sus cervezas lupuladas más conocidas: la APA Beat Box y la Imperial IPA Hadouken. Hoy os traemos otra entrada doble, pero en este caso queremos explorar las habilidades de Tiny Rebel con cervezas en las que la malta es la protagonista, por lo que vamos a hablar de dos cervezas negras como la noche. Por un lado tenemos Stay Puft, una English Porter cuya receta incluye malvaviscos, o nubes de gominola, como prefiráis llamarlos. Por otro lado llega Dirty Stop Out, una Oatmeal Stout con avena ahumada que lleva en el catalogo de Tiny Rebel desde el mismo año de su fundación.

Stay Puft


Cerveza de intenso color caoba, sin apenas turbidez y con reflejos cobrizos a contraluz. Su espuma de color beige es bastante escasa, pero cremosa y persistente. En nariz descubrimos un aroma muy original y característico, dominado por el recuerdo a nube de gominola, pero también con notas de chocolate con leche, la sensación de estar entrando en una pastelería, y toques de tofe, crema, vainilla y leche quemada. Al probarla encontramos un cuerpo de densidad media y un sabor predominantemente dulce con un ligero contrapunto amargo. En el paladar predominan las notas de chocolate y moca, con toques de vainilla, tofe, nube de gominola y lactosa. Todo termina con un prolongado retrogusto a cacao.

Desde luego una cerveza extremadamente original e interesante, la verdad es que puede resultar algo empalagosa, pero os encantará si sois golos@s. Puede servir como postre, aunque quizá sea algo suave para eso, pero desde luego será un buen acompañamiento para postres suaves a base de chocolate o frutas.

Estilo: English Porter - Alternative Sugar Beer
ABV: 5,6 %
Amargor: 30 IBU
Cereales: Maltas de cebada y trigo
Ingredientes adicionales: Lactosa y malvaviscos

Dirty Stop Out


Como corresponde a una Stout, esta cerveza presenta un intenso color entre caoba oscuro y negro, con reflejos cobrizos. Al servirla forma una gruesa y cremosa capa de espuma de color beige, que resulta ser bastante persistente. Su aroma es intenso y complejo, repleto de notas como pan, corteza de pan, ahumado, chocolate o leche quemada, y en menor medida, café, avena y un toque de caramelo. En boca percibimos un cuerpo de densidad media, de entrada envuelto en un dulzor maltoso bastante intenso, pero que al final desvela un amargor cafetoso relativamente duradero. En el paladar podemos encontrar, entre otras notas maltosas, avena, café, regaliz, tofe, corteza de pan y chocolate.

Sin duda un gran descubrimiento, una sabrosa Stout que va más allá de la corrección, redondeada con esa textura sedosa que aporta la avena y con un toque diferente gracias al ahumado. Será una gran cerveza para maridar con postres, especialmente aquellos con una buena dosis de chocolate.

Estilo: Oatmeal Stout - Classic Style Smoked Beer
ABV: 5,0 %
Amargor: 50 IBU
Cereales: Avena ahumada y 9 variedades de malta de cebada