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domingo, 8 de abril de 2018

Cervecear en Eslovenia

El dragón, símbolo y protector de Liubliana, capital de Eslovenia

Si estáis planeando vuestro próximo viaje, es probable que Eslovenia no esté entre los primeros destinos de vuestra lista. Sin embargo, el pasado verano tuve la oportunidad de comprobar que este pequeño y joven país (es ligeramente más pequeño que la Comunidad Valenciana y obtuvo la independencia de la antigua Yugoslavia entre 1991 y 1992) esconde bellos paisajes, lugares asombrosos, buenas gentes... y sí, también buena cerveza. En fin, no cabría esperar menos de un país cuyo himno nacional es una canción para brindar, y de hecho se llama Zdravljica, que en esloveno significa "un brindis".

Union Svetlo y
Laško Zlatorog
En general, el panorama cervecero del país está dominado por dos grandes marcas de cerveza industrial: Laško y Union, que actualmente pertenecen a la misma compañía. Ambas marcas elaboran varias cervezas diferentes, si bien las más consumidas son sus respectivas Pale Lagers "estándar", Laško Zlatorog ("orfebre" en esloveno) y Union Svetlo ("luz" en esloveno). Pivovarna Laško, fundada en 1825 en la localidad del mismo nombre, es la mayor y más antigua cervecera del país, y sus cervezas son las más consumidas en la mayor parte del mismo. Pivovarna Union, por su parte, fue fundada en 1846 en Liubliana, la capital de Eslovenia, ciudad en la que es la marca de cerveza más consumida. En 2005, Pivovarna Laško adquirió la mayor parte de las acciones de Pivovarna Union, mientras que en 2015 Heineken International adquirió a su vez la mayor parte de Pivovarna Laško. Finalmente, en 2016 ambas compañías se fusionaron formalmente como Pivovarna Laško Union, propiedad de Heineken International.

La fábrica de Pivovarna Union en Liubliana

Sin embargo, no sólo de cervezas industriales viven los eslovenos. En los últimos años, el panorama cervecero del país no sólo ha presenciado la fusión y adquisición de sus dos mayores cerveceras, sino que además ha sido agitado por la aparición de un buen número de pequeñas cerveceras artesanas. Según comentaban los locales, la crisis económica dejó en paro o en situaciones precarias a muchos jóvenes altamente cualificados, y algunos de ellos han optado por hacerse emprendedores y dedicarse a la elaboración de cerveza para mejorar sus circunstancias, ¿os suena de algo? Los amantes de la buena cerveza se referían a ello como el lado positivo de la crisis. El caso es que, a día de hoy, en Eslovenia se puede disfrutar de excelentes cervezas gracias a cerveceras artesanas como Pelicon, Mali GradTektonik, Hopsbrew, HumanFish, o la que probablemente sea la más prometedora de todas: Reservoir Dogs, grandes especialistas en cervezas lupuladas, de entre las que cabe destacar sus dos referencias más populares, las deliciosas Grim Reaper (American IPA) y Starvation (Imperial Black IPA).

Esta es, en líneas generales, la situación cervecera en Eslovenia. Y por si con esta breve descripción he conseguido que os animéis a visitar este interesante país, a continuación os presento cinco locales por los que podríais pasaros durante esa visita. Cuatro de ellos se encuentran en su acogedora capital, Liubliana, mientras que el último podréis encontrarlo en la pintoresca localidad costera de Piran.

El río Ljubljanica (arriba) atraviesa el centro de la capital eslovena,
mientras que el Castillo de Liubliana (abajo) la preside majestuoso

Pivnica Union



Pivovarniška ulica 2 / Celovška cesta 22, Liubliana
Horario de apertura: De lunes a sábado; de lunes a jueves, 11:00 - 00:00; viernes y sábados, 11:00 - 01:00

Union Pivnica
Selection IPA
Comenzamos con un verdadero templo de la cerveza industrial en plena capital eslovena. Pivnica Union forma parte de las instalaciones de la fábrica de cerveza Union, en la que os podéis apuntar a una visita guiada y que también incluye un museo de la cerveza. La fábrica se encuentra al norte de la ciudad, junto al Parque Tivoli, el mayor pulmón de Liubliana, con lo que es un buen sitio para tomar una caña después de un agradable paseo. Se trata de un bar amplio, con decoración moderna, terraza y una buena selección de comida. En cuanto a la cerveza, el local ofrece una amplia selección de cerveza industrial, tanto en botella como de grifo, sobre todo de la marca Union, pero también de Laško y Heineken. Probé una caña de Union Pivnica Selection IPA, que no estaba mal como cerveza industrial "genérica", aunque como IPA dejaba bastante que desear, entre otras cosas porque apenas olía a lúpulo. Tenía pinta de ser un buen sitio para reunirse con amigos, aunque la atención se podría mejorar y no había demasiado ambiente para ser un sábado por la tarde. El precio, más bien caro, 3 € por la caña.

Gostilna Sokol



Ciril-Metodov trg 18, Liubliana
Horario de apertura: Todos los días; de lunes a sábado, 07:00 - 23:00; domingos, 10:00 - 23:00

Sokol Pale Lager
Pasamos ahora a un local más tradicional en pleno centro histórico de la ciudad, muy cerca del ayuntamiento. Gostilna Sokol es un restaurante de dos pisos con decoración rústica, cerveza propia y sabrosos platos tradicionales eslovenos (y wifi, que también es importante). Sentarse en su agradable terraza a la hora de comer en un día soleado es una apuesta segura. Eso hice yo y os aseguro que no me arrepentí. El plato principal fue una kranjska klobasa, salchicha tradicional de la zona central del país, de sabor relativamente suave pero muy contundente. De postre elegí gibanica, una tarta caliente originaria del noreste de Eslovenia pero que actualmente es todo un postre nacional, se trata de una auténtica bomba con capas de manzana, pasas, nueces y queso. Para terminar, hasta el café estaba muy bueno. En cuanto a la cerveza, había dos cervezas de la casa en barril para elegir, una Pale Lager y una Dark Lager. Elegí una pinta de la Pale Lager de Sokol, que no es nada del otro mundo, pero es una buena cerveza suave para calmar la sed o para acompañar la kranjska klobasa. Los precios no están nada mal para estar en pleno centro de la ciudad, 17,10 € por la comida, la cerveza y el café.

Mi porción de gibanica. Apetecible, ¿verdad?

Patrick's Irish Pub


Prečna ulica 6, Liubliana
Horario de apertura: Todos los días; de lunes a miércoles, 16:00 - 01:00; de jueves a sábado, 12:00 - 01:00; domingos, 16:00 - 00:00

Entrando en el Patrick's Irish Pub

Como en casi cualquier ciudad que se precie, en Liubliana hay algún que otro pub de estilo irlandés, y probablemente el mejor de todos ellos es el Patrick's Irish Pub, ubicado junto al centro de la ciudad, aunque un poco escondido. Entrar en este local es casi como meterse en una cueva, en la calle sólo veréis un par de carteles que indican su presencia, y tendréis que bajar unas angostas escaleras para adentraros en este encantador y auténtico irish pub. El surtido de cervezas en botella es muy completo, con clásicos belgas y británicos, pero también una buena selección craft. Y los barriles no se quedan atrás, de sus 11 grifos manan cervezas artesanas tanto eslovenas como extranjeras, clásicos británicos e incluso sidra. Mi elección fue una Session IPA, la Combat Wombat de HumanFish, suave pero realmente muy buena. Hay que decir que no había demasiado ambiente, pero aparte de eso se trata de un acogedor local para disfrutar de una gran cerveza escuchando buena música rock. Además, los precios son verdaderamente buenos, 3,80 € por una pinta de cerveza artesana.

La barra del Patrick's Irish Pub y parte de su surtido de botellas

Sir William's Pub



Tavčarjeva ulica 8a, Liubliana
Horario de apertura: Todos los días; de lunes a viernes, 08:00 - 01:00; sábados, 10:00 - 01:00; domingos, 17:00 - 01:00

La única bomba para casks
de Eslovenia y mi media
pinta de Hopsbrew Porter
recién salida de ella
Y para terminar la ruta por Liubliana nos vamos al que según todas las críticas (y mi propia experiencia no lo desmiente en absoluto) es el mejor local cervecero de toda la ciudad, y seguramente de todo el país. Me refiero a Sir William's Pub, un pequeño local con un estilo similar al de un pub inglés que se encuentra a sólo unos pocos minutos andando hacia el norte desde el centro histórico. Se trata de un bar tranquilo y agradable, con wifi, una pequeña terraza y un personal atento, amable y bien informado. Y por supuesto con una magnífica oferta de cerveza. Por un lado está el amplio abanico de cervezas en botella, que incluye un buen número de clásicos internacionales, principalmente europeos. Por otro están sus 14 grifos, que ofrecen un incomparable surtido de cervezas artesanas eslovenas. Además, uno de estos grifos es en realidad una bomba manual para servir cerveza envasada en cask, la única en toda Eslovenia. Y los precios tampoco están mal, media pinta de The 3rd Pill, una rica American IPA de Pelicon, valió 2,70 €, mientras que otra media pinta, en este caso de Hopsbrew Porter, la referencia disponible en cask en aquel momento, valió 3,00 €.

Estas no son bombas para casks aunque lo parezcan, pero sin duda son un detalle muy británico

Cafinho Piran


Prvomajski trg 3, Piran
Horario de apertura: Todos los días, 07:00 - 03:00

Paseando junto al mar en Piran, al fondo se intuye
la maraña de terrazas entre las que se encuentra Cafinho

Algunas craft beers eslovenas
que pude probar en Cafinho
(de arriba a la izquierda a abajo
a la derecha): Reservoir Dogs
Grim Reaper, Tektonik Iggy,
HumanFish SIPA y Mali Grad
Pale Ale
Finalmente, dejamos la ciudad y nos vamos a la pequeña pero encantadora región costera de Eslovenia, el norte de la península de Istria. La localidad más turística y pintoresca de esos 46,6 km de costa es Piran (o Pirano en italiano, que es lengua cooficial en la región), un pequeño pueblo apretujado en un estrecho cabo que se adentra en el Adriático. Si camináis junto al mar por la parte sur de Piran, os encontraréis con un paseo abarrotado de bares y restaurantes con terrazas que se extienden hasta pocos metros de las olas. Entre ellos, es muy probable que uno llame vuestra atención gracias a una serie de carteles de conocidas marcas de craft beer. Se trata de Cafinho, un bar agradable y acogedor, con personal bien informado y sobre todo muy agradable, y siempre con los mejores clásicos del rock de fondo. La oferta de comida no es especialmente amplia ni variada, pero os puedo decir que el sándwich Boss está bastante bueno, y será una gran elección si queréis tomar algo no muy abundante pero sí contundente. Con las cervezas, la cosa cambia, no hay mucha elección en cerveza de barril, pero sí un buen surtido de botellas, especialmente de cervezas artesanas eslovenas. Dejaos aconsejar por el personal y sentaos en la terraza a disfrutar de la puesta de sol, os aseguro que no os arrepentiréis. En este caso no puedo daros ningún precio concreto, pero sí deciros que eran muy razonables.

Piran visto desde la orilla del mar (arriba) y desde su muralla (abajo)

Por el momento, eso es todo lo que os puedo contar sobre el panorama cervecero en Eslovenia. Espero que esta entrada sirva para animaros a visitar este "paraíso desconocido", puedo aseguraros que vale la pena y que tiene muchos rincones encantadores que descubrir, y ya veis que no vais a tener que pasar sed, el resto queda en vuestras manos.

martes, 25 de octubre de 2016

En París no sólo se bebe champán

París, amig@s cervecívor@s, es mucho más que la "ciudad del amor" y el hogar de la Torre Eiffel. Es una ciudad cosmopolita, vanguardista, llena de vida, es una cuna de tendencias y un paraíso culinario. Así las cosas, no es de extrañar que la cerveza (la buena cerveza) se haya hecho un hueco entre vinos, champanes y sidras bretonas, y que el corazón de la capital francesa albergue más de un templo para los amantes de esta bebida. En esta entrada hablaremos de 5 locales que tuvimos la oportunidad de probar en una visita a París, de entre los muchos que la ciudad ofrece a l@s cervecívor@s que se acerquen a ella.

L'Express de Lyon



1 Rue de Lyon, 75012
Parada de metro: Gare de Lyon (también Quai de la Rapée)
Horario de apertura: Todos los días; de lunes a viernes, 07:30 - 02:00; sábados y domingos, 08:30 - 00:30

Brussels Calling
Comenzamos con un local de estilo clásico, ubicado a pocos metros de la estación de ferrocarril Gare de Lyon, en el distrito 12 de la ciudad. En sus 16 grifos se intercalan grandes clásicos belgas con modernas cervezas artesanas de todo el mundo. La oferta se complementa con una buena selección de botellas y una escueta carta de comidas. Allí probamos Brussels Calling, una Belgian Pale Ale (o "Belgo Bitter", como ponía la pizarra) de Brasserie de la Senne que presenta un interesante equilibrio entre la influencia del lúpulo y la de la levadura, una perfecta combinación de las tradiciones cerveceras belga y británica.

L'Express de Lyon es, en resumen, un local agradable con una gran selección de cervezas, especialmente indicado para tomar unas cañas a media tarde, sobre todo si el tiempo permite aprovechar la terraza. En cuanto al precio, 2 cañas salieron por 9,6€.

Frog Hop House



10 Rue des Capucines, 75002
Paradas de metro: Opéra y Madeleine
Horario de apertura: Todos los días, 12:00 - 02:00

Spelt Saison (al frente) y
Pearl Pale Ale (al fondo)
En segundo lugar tenemos uno de los 8 pubs que la cadena Frog tiene en la capital francesa, la mayoría de ellos brewpubs, con elaboración in situ, como es el caso de este céntrico local ubicado en el distrito 2, muy cerca de la Place Vendôme, la Ópera Nacional de París y la Iglesia de la Madeleine. Frog Hop House recuerda inequívocamente a los tradicionales pubs británicos, tanto en la decoración como en el surtido de platos, que incluye apetitosos sándwiches y hamburguesas. En lo que a cerveza se refiere, además del surtido en botella, sus 9 grifos dispensan diferentes referencias de Frog Beer, incluyendo elaboraciones estacionales. Durante nuestra visita probamos, por un lado, la refrescante Spelt Saison, una rica cerveza de 4,5% ABV dominada por notas herbales y con un punto picante, y por otro lado Pearl Pale Ale, una suave APA de 4,1% ABV y 17 IBU con un ligero toque dulce.

Así estaba la "pizarra" de Frog Hop House

Vale la pena visitar Frog Hop House, y hacerlo a la hora de comer o de cenar será seguramente una gran idea. Con toda seguridad, todos los demás locales Frog serán también muy recomendables, pero la excelente ubicación de Frog Hop House lo convierte en una opción especialmente conveniente. Los precios son más que razonables para un brewpub en pleno centro de París, 2 cañas por 9€.

Frenchie To Go



9 Rue du Nil, 75002
Parada de metro: Sentier
Horario de apertura: Todos los días; de lunes a viernes, 08:30 - 16:30; sábados y domingos, 09:30 - 17:30

Cambiamos de tercio y pasamos a un local en el que la cocina es la protagonista. Frenchie To Go es algo así como un restaurante de comida rápida versionado por la exitosa cadena de restaurantes Frenchie, que cuenta con otros dos locales en la misma calle, más un cuarto restaurante en el barrio londinense de Covent Garden. Se trata de un local de estilo moderno, muy pequeño puesto que está especialmente enfocado hacia la comida para llevar. La carta de comida es muy interesante, centrada en platos que son habituales para llevar (tales como sándwiches, perritos o fish & chips) pero más "elaborados" de lo habitual, con un toque diferente. Pero si la carta tiene un toque diferente, más aun lo tiene la cerveza, si la comparamos con la que nos ofrecerían en un restaurante de comida rápida al uso. En Frenchie To Go podréis elegir entre dos grifos de cerveza, además de un surtido de más de una docena de buenas cervezas en botella, en su mayoría francesas. En nuestra visita probamos una de las cervezas que se ofrecían en grifo en aquel momento: Psychedelia, una Blonde Ale de la Brasserie Craig Allan. Se trata de una cerveza de 5,0% ABV y 37 IBU, suavemente lupulada y con un sabor muy agradable y refrescante. También probamos la comida, fish & chips y un sándwich, y francamente vale la pena, nada que ver con la fast food convencional.

Frenchie To Go no es un sitio al que irse de cañas, no es un local especializado al que acudir para probar las últimas novedades en cerveza, pero sí que es un gran lugar para comer rápido y bien, con la seguridad de que habrá una buena cerveza que llevarse a la boca. Para un mayor placer para los sentidos, resulta que además la música era excelente. A la hora de pagar, no es que sea un sitio barato, pero no olvidemos que estamos en el distrito 2, en pleno centro de París. Un sándwich, una ración de fish & chips y 2 cañas sumaron 35,5€.

Brewberry



11 Rue du Pot de Fer, 75005
Parada de metro: Place Monge
Horario de apertura: De martes a domingo; de martes a jueves, 16:00 - 01:00; viernes y sábados, 16:00 - 02:00; domingos, 16:00 - 23:00 (los horarios cambian durante la temporada de verano)

Pale Pig (en primer plano) y Fire Witch (al fondo)
Nos vamos ahora al distrito 5. Allí, no muy lejos de los Jardines de Luxemburgo y el Panthéon, se encuentra una zona muy animada, llena de bares, restaurantes y puestos de comida para llevar que invitan a pasear y a disfrutar, a comer y a beber. Tras un largo día visitando París, sin duda merece la pena recorrer la Rue Mouffetard a la hora de la cena, aunque elegir entre la multitud de opciones disponibles puede ser una tortura. Una de las calles transversales es la Rue du Pot de Fer, donde el ambiente animado y distendido continúa. Allí, en el número 11, se encuentra Brewberry Bar, un pequeño paraíso para cerveceros con 24 grifos en los que podéis encontrar grandes cervezas de todo el mundo. La oferta se complementa con algunas botellas, aunque para eso es mejor cruzar la calle. Justo enfrente, en el número 18, se encuentra la otra mitad de Brewberry, su Cave à Bières, una tienda-bar con un impresionante surtido de cervezas en botella. Además, Brewberry cuenta con una discreta pero atractiva oferta culinaria para acompañar su interminable lista de cervezas. Ambos locales cuentan con sendas terrazas, agradables y acogedoras cuando el tiempo acompaña. Durante nuestra visita cayeron cuatro cervezas diferentes de entre las que en ese momento servían los grifos de Brewberry Bar: Pale Pig, de los franceses The Piggy Brewing Company, es una APA suave pero muy sabrosa, de 5,0% ABV y 35 IBU; Fire Witch es una rica y afrutada American IPA de 6,5% ABV y 70 IBU, elaborada por la cervecera italiana The Wall; también había sitio para la cerveza española con Insider IPA, la gran American IPA de los navarros Naparbier, con 7,3% ABV y nada menos que 100 IBU; y para terminar, un pedazo de pepino, Double Red IPA, una elaboración estacional de los californianos AleSmith Brewing Company, se trata de una Imperial Red IPA intensa y acaramelada, con 8,5% ABV y 48 IBU.

Gran variedad de cervezas de una altísima calidad, en un ambiente agradable y servidas por grandes profesionales, poco más se puede pedir. Sin duda, Brewberry Bar y Brewberry Cave à Bières forman un tándem demoledor, una experiencia que ningún cervecívoro debería perderse si visita la capital francesa. Los precios se encuentran más o menos en la línea general de París, 2 cañas y 2 cortos salieron por 16,65€.

La Fine Mousse



6 Avenue Jean Aicard, 75011
Paradas de metro: Rue Saint-Maur y Ménilmontant
Horario de apertura: Todos los días, 17:00 - 02:00

Get Hop Stand Hop
Para terminar, tenemos otro gran templo de la cerveza en París, nada menos que el mejor local para disfrutar de una buena cerveza en esta ciudad, según muchos buenos conocedores del panorama cervecero parisino. Se trata de La Fine Mousse, un moderno bar especializado ubicado en el distrito 11. Resulta algo menos acogedor que Brewberry y la música no es tan buena como en Frenchie To Go, pero dispone de mucho sitio para sentarse tranquilamente a disfrutar de alguna de las 20 magníficas cervezas que sirven sus grifos o una de las más de 150 que figuran en su carta de botellas. Si tamaño surtido no es suficiente o si queréis algo de comer, sólo tenéis que cruzar la calle. En el número 4 se encuentra La Fine Mousse Restaurant, un restaurante cuya carta cambia con frecuencia, ofreciendo siempre un reducido (2 entrantes, 2 platos principales y 2 postres) pero interesante menú con ejemplos de cocina innovadora y delicadamente elaborada. La carta de cervezas no se queda atrás, y de hecho es más amplia que la de platos, con 10 grifos que complementan los 20 de La Fine Mousse Bar. En nuestra visita a este último probamos dos de sus grifos: por un lado, Beat Weizen Generation, una Hefeweizen muy fresca y sabrosa de 5,1% ABV y 13 IBU, elaborada por la cervecera italiana Birrificio Indipendente Elav; y por otro Get Hop Stand Hop, de los franceses Crazy Hops, una potente American IPA de 6,7% ABV y 65 IBU, con un aroma y un sabor intensos y deliciosos.

Otra gran pareja de locales, esta con la que terminamos la entrada. El surtido de cervezas es simplemente impresionante, por algo los entendidos coinciden en declarar La Fine Mousse Bar como el mejor local cervecero de París, así que no dejéis de hacerle una visita si andáis por allí. Los precios siguen los estándares parisinos que ya habíamos visto en otros bares, dos cañas costaron exactamente 9,5€.


Eso es todo de momento. Por si no había suficientes razones de peso para hacer una escapada a París, ahora tenéis una más... bueno, una no, cinco. Santé!

martes, 16 de agosto de 2016

The Roundhouse Taproom, una parada obligada en Hong Kong


Hay motivos muy diferentes para visitar Hong Kong. Mucha gente lo hace por trabajo, algunos para hacer turismo, y otros pasamos en ella unas horas porque hacemos una larga escala en el gigantesco Aeropuerto Internacional de Hong Kong (HKG), uno de los más concurridos del mundo. Si os encontráis en esta última situación, que sepáis que la visita a la ciudad merece la pena. Una vez superadas las concurridas colas de extranjería y aduanas, podéis llegar al centro de la ciudad en aproximadamente media hora por poco más de 10€ (ida y vuelta) usando el ferrocarril Airport Express. Allí os espera una ciudad vibrante, que resulta especialmente espectacular cuando cae la noche y comienza el juego de luces en sus rascacielos. Además, si sois amantes de la buena cerveza, debéis saber que, como buena ciudad cosmopolita que es, Hong Kong no se ha quedado al margen de la revolución de la cerveza artesana.


Buena prueba de ello es The Roundhouse Taproom, un excelente local ubicado en el número 62 de Peel Street, en pleno centro de la ciudad, a poco más de 15 minutos andando de las estaciones de metro Central y Hong Kong (en la cual termina el recorrido del Airport Express). En la zona podéis encontrar varios locales y tiendas especializadas muy interesantes, no os desaniméis cuando veáis que algún bar tiene "cerveza industrial española" (no diré más) en sus grifos. De entre todos estos lugares y según muchos conocedores del panorama cervecero de la ciudad, The Roundhouse Taproom es uno de los mejores bares para disfrutar de una buena cerveza en Hong Kong.

La empinada Peel Street (izquierda) 
y el exterior de The Roundhouse Taproom (derecha)

Y la verdad es que, aunque por desgracia no tuve tiempo para probar la competencia y comparar, sí puedo decir que se trata de un local más que recomendable. Lo que encontraréis allí es un bar agradable y acogedor, con una decoración moderna de estilo industrial y, lo que es más importante, un impresionante surtido de hasta 27 grifos de cerveza (3 de ellos dedicados a casks), el mayor de la ciudad. En su pizarra encontraréis grandes cervezas de todo el mundo, pero se puede distinguir una presencia especialmente importante de cervezas procedentes de diferentes lugares de Oceanía y la costa Pacífica de Asia, incluyendo por supuesto alguna cerveza elaborada en el propio Hong Kong. La oferta se complementa con un gran surtido de cervezas en botella.

Semiconductor Session IPA
En mi paso por allí, disfruté de dos de las 24 cervezas que tenían pinchadas en aquel momento. En primer lugar, la Semiconductor Session IPA, de la cervecera 8 Wired Brewing Co., con sede en Nueva Zelanda. La Semiconductor es una American IPA de sesión de 4,4% ABV y 30 IBU, muy rica, bastante amarga y algo seca. Me dieron a probar otras dos cervezas de 8 Wired, y la verdad es que todas estaban realmente buenas, así que yo al menos no pienso perderles la pista a estos cerveceros neozelandeses. Lo malo es que, al menos por el momento, parece bastante complicado encontrar sus referencias en España. A continuación, probé la GaLactic Sour IPA, versión "salvaje" de una American IPA elaborada en Hong Kong por Young Master Ales. Se trata de una cerveza muy refrescante, de 5,9% ABV y 45 IBU, con un logradísimo equilibrio entre acidez y amargor.


Para acompañar estas cervezas tiré de la carta de aperitivos de The Roundhouse Taproom, que tenía muy buena pinta, y vaya si fue un acierto. La elección fue un abundante plato de alitas de pollo deshuesadas, muy tiernas, con un rebozado delicioso y una salsa picante que maridaba a la perfección con las cervezas elegidas, especialmente con la GaLactic.

Aparte de las tremendas cervezas y la buena comida, resulta que la atención que uno recibe en The Roundhouse Taproom es excelente, sus camareros son atentos y agradables, y varios de ellos cuentan con el título Certified Beer Server del Cicerone Certification Program. Es decir, muy buena gente que, además, sabe lo que se hace. En cuanto al precio, una pinta de Semiconductor, media pinta de GaLactic y las alitas sumaron un total de 219 HK$ (unos 25 €). Puede parecer mucho, pero no hay que olvidar que los precios en Hong Kong tienden a ser algo más altos que en España.

En conclusión, un local más que recomendable, una parada obligada para l@s cervecívor@s que os dejéis caer por la gran ciudad de Hong Kong.

domingo, 13 de diciembre de 2015

Cerveceando en Hamburgo

Este verano he tenido la suerte de poder visitar fugazmente Hamburgo. Esta ciudad-estado del norte de Alemania carece de la conocida tradición cervecera de Múnich o el carisma cosmopolita de Berlín, pero no por ello deja de ser una ciudad pintoresca e interesante, con muchos atractivos para los visitantes en general y para los amantes de la cerveza en particular. Con sus más de un millón y medio de habitantes (más de cuatro millones en el área metropolitana) es la segunda ciudad más poblada de Alemania, sólo superada por Berlín. Posee además el PIB más alto del país, gracias en gran medida a la intensa actividad de su puerto, el segundo más importante de Europa y noveno del mundo. Si tenéis la oportunidad de visitar Hamburgo, no dejéis de acercaros a su estación marítima, el Landungsbrücken, y si es posible, no descartéis la posibilidad de un paseo en barco por el Elba, sin duda es una experiencia que merece la pena. Pero vamos al tema, que nos conocemos, y es que Hamburgo tiene una historia cervecera que se remonta a hace más de un milenio, cuando las amas de casa elaboraban una rudimentaria cerveza para consumo doméstico. Ya en el siglo XIII, se fundaron las primeras cerveceras propiamente dichas y la ciudad llegó a gozar de gran esplendor como productora de cerveza. Tras una serie de altibajos en esta industria, la situación actual parece prometedora, gracias en parte a la aparición de nuevas cerveceras al amparo del movimiento craft beer. Dicho esto y volviendo a la posibilidad de una hipotética visita a Hamburo, seguro que no querréis perderos sus mejores rincones cerveceros, ¿verdad? Pues entonces seguid leyendo, a continuación os cuento mi experiencia en cinco lugares que ningún cervecívoro que pise Hamburgo debería perderse.

Landungsbrücken

Paulaner's Miraculum


Kirchenallee 47, 20099
Parada de metro: Hauptbahnhof Süd (También Hauptbahnhof y Hauptbahnhof Nord)

Seguro que tod@s conocéis Paulaner, la mítica cervecera fundada en Múnich en 1634 que actualmente forma parte del grupo Heineken. Su fábrica y sede central se encuentra en la capital bávara (y se puede visitar, una experiencia curiosa de la que hablaremos algún día), pero en Hamburgo también se puede disfrutar de una pequeña "experiencia Paulaner" en el Paulaner's Miraculum. Este bar y restaurante se encuentra en una zona muy céntrica de la ciudad, en la planta baja del hotel Europäischer Hof Hamburg, justo frente a la estación central de ferrocarril o Hauptbahnhof. Se trata de un local tranquilo, agradable y acogedor, de aire tradicional y con un excelente servicio.


En su carta se puede encontrar una buena variedad de platos tradicionales alemanes y, por supuesto, todo el surtido de cervezas Paulaner. Dado que en aquellas fechas se estaba celebrando el Oktoberfest en Múnich y el local estaba especialmente decorado para la ocasión, me dejé llevar por el espíritu festivo y elegí unas salchichas bratwurst con mostaza dulce y un pretzel, un clásico bávaro. Las tradicionales salchichas blancas estaban elaboradas según el método tradicional, hervidas y servidas en un cuenco con agua caliente para mantener su temperatura y su textura. Todo estaba muy rico, las salchichas sabían a auténtica carne fresca con un punto de especias, y la mostaza dulce fue un buen descubrimiento a pesar de ser de sobre, una alternativa interesante a la más conocida mostaza picante. El pretzel, por su parte, estaba calentito y en su punto; como siempre, a pesar de su sencillez, este lacito de masa salada resultó un excelente acompañamiento para las salchichas. Y de postre otro clásico, un strudel de manzana con nata y helado de vainilla. No fue el mejor que probé en el viaje, pero aun así estaba bueno y no dudo en recomendarlo.


Como no podía ser de otra forma, la cerveza elegida para regar esta cena fue una jarra de medio litro de Paulaner Oktoberfest. Se trata de una cerveza ligera y sencilla, marcada por aromas maltosos y herbáceos y que deja un suave pero agradable retrogusto. Si bien parecerá anodina para los amantes de las experiencias intensas, es totalmente recomendable para quien sepa apreciar los sutiles estilos tradicionales centroeuropeos.

En cuanto al precio, nada disparatado para el centro de Hamburgo, sólo 13,90€ por todo lo mencionado.

Hofbräuhaus Hamburg


Esplanade 6, 20354
Parada de metro: Stephansplatz

Y seguimos con cerveceras bávaras. Esta es menos conocida para el público en general (en España al menos), pero todos los amantes de las cervezas alemanas saben que Hofbräu es una marca de referencia, sinónimo de tradición y calidad. Al igual que Paulaner, Hofbräu cuenta con su rinconcito particular en la ciudad de Hamburgo. La Hofbräuhaus ("casa de Hofbräu") es un bar-restaurante ubicado al oeste del Binnenalster, una de las áreas más pintorescas de la ciudad. Es un local amplio que, aprovechando el patio interior del edificio, incluye una zona iluminada de forma natural gracias a su techo transparente, la cual ha sido bautizada como "biergarten cubierto". Además, si sois fans de la marca, en la entrada podéis encontrar una pequeña tienda de merchandising de Hofbräu. Se trata en general de un local bullicioso pero de ambiente agradable, lleno de grupos de amigos que charlan y contemplan los partidos de fútbol en las pantallas gigantes mientras disfrutan de la cerveza Hofbräu.

La carta de la Hofbräuhaus está también llena de apetecibles platos, en su mayoría tradicionales, ideales para acompañar con una buena jarra de cerveza. Pero dado que mi visita a este local no coincidió con ningún horario de comida, me limité a pedir un pretzel. Estaba bueno, pero menos que el del Paulaner Miraculum ya que tenía un ligero exceso de sal y estaba un poco frío.

Por supuesto, un pretzel sólo no entra muy bien, hay que acompañarlo debidamente. De nuevo la elección fue una jarra de medio litro de Hofbräu Oktoberfestbier, muy similar a su equivalente Paulaner, aunque quizá algo más sabrosa, con mayor presencia de la malta sin que las notas herbáceas pierdan protagonismo.

Pero lo mejor de todo fue el "espectáculo", y es que en la Hofbräuhaus de Hamburgo pude contemplar algo que nunca había visto en directo, a l@s camarer@s, vestid@s con los trajes tradicionales bávaros, cargando en sus manos una cantidad demencial de jarras de cerveza, al más puro estilo del Oktoberfest de Múnich. En este alucinante despliegue de maña y fuerza, que requiere de una adecuada colocación previa de las jarras, eran capaces de transportar a la vez 10 jarras de 1 litro en el caso de las chicas y 12 en el caso de los chicos. Quizá no llega al nivel de algunas camareras del Oktoberfest, capaces de llevar más de 15 jarras a la vez, pero desde luego es algo digno de ver, sólo lamento no haber podido sacar alguna buena foto.

El precio de la cerveza y el pretzel: 6,30€, quizá algo caro, pero para nada fuera del rango habitual en la zona, y desde luego el local vale la pena.

Binnenalster

Gröninger Privatbrauerei


Willy-Brandt-Strasse 47, 20457
Parada de metro: Messberg

Ahora toca alejarse de las marcas conocidas para hablar de un local acogedor y alucinante ubicado en la parte sur del centro de Hamburgo, junto a los canales de la orilla norte del Elba. Gröninger Privatbrauerei, fundada en 1722, presume de ser la cervecera en activo más antigua de Hamburgo. En el sótano del edificio que la alberga se encuentra la Brauhaus de Gröninger, una especie de brewpub que no podéis dejar de visitar bajo ningún concepto si pasáis por Hamburgo. La noche de viernes en que lo visité estaba sumido en el bullicio de parejas, familias y grupos de amigos que reían y cantaban mientras disfrutaban de su cena, acompañada por supuesto de la cerveza Gröninger elaborada allí mismo. Un ambiente excelente en el que sentirse como un hamburgués más.

Si tenéis hambre, en la Brauhaus podréis disfrutar de un apetecible bufé "al peso" en el que se puede elegir entre un amplio surtido de ensaladas, verduras, patatas, salchichas, hamburguesas y carnes asadas. Y no hay problema si no sois capaces de decidir, se puede probar un poco de todo. Sólo hay que elegir los platos deseados, indicar la cantidad, y el camarero pesará cada uno de ellos para calcular el importe total de vuestro plato (en la carta expuesta en la pared se pueden ver los precios de determinadas cantidades de todos los platos disponibles, para que os podáis hacer una idea). En mi visita seleccioné varios tipos de carne acompañados de unas patatas (los alemanes hacen verdaderas virguerías cocinando patatas o, como ellos las llaman, kartoffeln), todo ello delicioso. Si no estáis muy hambrientos o no os gustan las comidas muy pesadas, no os preocupéis, el surtido de ensaladas y verduras asadas tenía también una pinta maravillosa.

En cualquier caso, seguro que querréis regar la comida del bufé con una buena cerveza. Esta debéis pedirla en la mesa y pagarla aparte de la comida. Cuando pregunté al camarero por la cerveza de barril que tenían en ese momento me dijo que se trataba de "Oktoberfest beer" y no pude menos que pedir una jarra de 1 litro, como haría cualquier nativo de la zona. Lo que recibí en la mesa un rato después era una cerveza deliciosa que no tenía nada que ver con las cervezas tipo Oktoberfest que había probado en otros locales. A diferencia de las que había tomado en Paulaner y Hofbrau, en Gröninger me encontré con una cerveza oscura y turbia que recordaba casi a una Dukelweizen. Se trataba de una cerveza con mucho más cuerpo, con un aroma y un sabor marcados por la malta y la levadura. Esto se debe a que la cerveza Oktoberfest de Gröninger no es una Festbier, el estilo elaborado actualmente para esta fiesta por la mayor parte de cerveceras bávaras, sino una Märzen, un estilo más antiguo y tradicional, el original del Oktoberfest, del cual surgieron las Festbier como una versión más clara y ligera. En cualquier caso era una cerveza deliciosa, tanto que a pesar de mi nivel de "repletez" al terminar la cena me daba pena que se acabase aquella enorme jarra.


El precio fue de 11,87€ por la comida, más 9,20€ por la cerveza. Algo caro, es verdad, pero no os arrepentiréis ni del último céntimo; la cerveza, la comida y el ambiente lo merecen.

Joh. Albretch


Adolphsbrücke 7, 20457
Parada de metro: Rathaus

Continuamos con locales que elaboran cerveza en la propia ciudad de Hamburgo. Ahora es el turno de Joh. Albretch, una pequeña cadena de brewpubs fundada en 1990, con sede central en Dortmund y locales en 5 ciudades alemanas, entre ellas Hamburgo. Su brauhaus en esta ciudad se encuentra en la zona de Rathaus, en pleno centro y a poca distancia del ayuntamiento, el principal monumento y uno de los puntos más visitados de la ciudad. Se trata de un local muy agradable y luminoso con vistas al Alsterfleet, el canal mediante el cual el Alster desemboca en el Elba, en el que tanques de maceración y cocción conforman los principales elementos decorativos.

En su amplia carta se pueden encontrar platos para todos los gustos y de todos los tamaños, pero uno de ellos llamó tan poderosamente mi atención que apenas pude fijarme en el resto: el "Brauers Schnitzel", algo así como "milanesa del maestro cervecero". El schnitzel, que viene siendo un filete empanado, normalmente de ternera, es un plato muy tradicional en determinadas zonas del norte de Alemania, y algunos locales se especializan en su elaboración. Y es que, aunque se trate de un plato muy sencillo, la diferencia entre un buen schnitzel y otro mediocre puede llegar a ser abismal. En este caso, en Joh. Albretch han querido darle un aire puramente cervecero a esta receta tradicional, usando nada menos que malta de cebada en su rebozado. El resultado es excelente, un schnitzel contundente y crujiente, cuyo rebozado con un ligero sabor dulce de cereal le da un toque realmente especial y lo diferencia de cualquier otra variante de este plato. El acompañamiento, cómo no, unas deliciosas patatas al nivel de las que había probado en Gröninger.

Semejante almuerzo merecía un acompañamiento apropiado. En este caso dejamos a un lado las cervezas elaboradas especialmente para la época del Oktoberfest, en favor de uno de los estilos cerveceros que más se asocian con Alemania fuera de sus fronteras: la Hefeweizen o Weissbier, la tradicional cerveza de trigo bávara. La Joh. Albretch Weizenbier resultó ser una cerveza extremadamente turbia, opaca, más incluso de lo habitual en una Hefeweizen, con un color que recordaba al de una sopa de cocido o un zumo de melocotón. En boca es muy refrescante, más bien ácida aunque con un final ligeramente amargo. En su aroma se detectan notas herbáceas, así como otras derivadas de la levadura que, en lugar del habitual olor a plátano, recuerdan más bien a vainilla.

El precio del Brauers Schnitzel más medio litro de Joh.Albretch Weizenbier fue de 17,20€, una cantidad bastante correcta, sobre todo teniendo en cuenta la ubicación del local y el tamaño del plato.

Ayuntamiento de Hamburgo

Ratsherrn Brauerei


Lagerstrasse 30A, 20357
Parada de metro: Sternschanze (Messe)

A la vista de los cuatro locales anteriores, puede parecer que Hamburgo está anclada en la tradición cervecera alemana y sus estilos clásicos. Correcto en parte, pero no del todo, Hamburgo no escapa del movimiento craft beer que en los últimos años ha llevado la elaboración de cerveza y el disfrute de la misma a límites insospechados a lo largo y ancho del planeta. Prueba de ello es Ratsherrn Brauerei, una cervecera puramente craft fundada en 2012 y ubicada al noroeste de la ciudad que elabora 8 cervezas permanentes, 2 estacionales y una amplia variedad de ediciones limitadas. Su sede, Schanzenhöfe, es todo un complejo cervecero con mucho estilo que incluye fábrica, oficinas, almacén, bar-restaurante, un encantador biergarten y una impresionante tienda en la que podéis encontrar, además de merchandising cervecero, más de 400 cervezas diferentes (nunca me ha dolido tanto la limitación de líquidos en el equipaje de cabina). El bar y otras salas del complejo están disponibles para la celebración de eventos y fiestas privadas, y en la fábrica se puede disfrutar de visitas guiadas.

Mi visita a Ratsherrn, por desgracia, fue breve y no coincidió con ninguna visita guiada en inglés. Cierto es que el encargado de las visitas me ofreció, vía correo electrónico, que si me identificaba alguien podría probablemente darme un breve paseo por las instalaciones, pero la fugacidad de mi visita a Hamburgo hizo que llegase allí con poco tiempo y desde luego no tenía ganas de molestar. Es por ello que, aparte de un "ojiplático" paseo por la tienda en el que pude contemplar cientos de maravillas conocidas y joyas desconocidas, sólo me fue posible tomar una cerveza en el acogedor biergarten, aprovechando la agradable y soleada mañana que Hamburgo brindaba aquel día. El bar ofrecía, además de toda la gama de cervezas Ratsherrn, más de 60 cervezas diferentes procedentes de todo el mundo. Pero obviamente lo propio era probar el producto de la casa, así que me decanté por una caña de Ratsherrn Pale Ale, una cerveza de color ámbar claro y espuma persistente. Su aroma era eminentemente lupulado, con notas florales y herbáceas, pero no demasiado intenso. Esto, unido a su cuerpo entre ligero y medio y su sabor marcado por un amargor suave hacen que recuerde a una tradicional Pale Ale británica. El precio, muy correcto, 2,50€.


Sin duda Ratsherrn Brauerei es el colofón ideal para una visita cervecívora a Hamburgo, la prueba de que la industria cervecera de esta ciudad no sólo tiene una larga historia y un interesante presente, sino también un prometedor futuro. Además, he oído maravillas de sus visitas guiadas, así que no dudéis en apuntaros si tenéis la posibilidad, yo desde luego lo dejo marcado como imprescindible en caso de volver a visitar la ciudad.

Una fuente muy cervecívora

Eso es todo (de momento) sobre el cerveceo en Hamburgo, amig@s cervecívor@s. ¿Y vosotr@s? ¿Conocíais alguno de estos locales o algún otro que merezca la pena visitar en la ciudad? ¿Quizá alguna de las cervezas mencionadas? ¿Planeáis visitar Hamburgo? Si tenéis cualquier duda o contribución, no dudéis en usar los comentarios. Prost!