domingo, 17 de junio de 2018

Lindemans Kriek, al rico zumito de cereza!


En esta entrada vamos a hablar de una cerveza que recibimos hace un tiempo de los amigos de Birrabox (Un momento, ¿no sabéis qué es Birrabox? Pues en nuestra página de Promociones os lo contamos, y además os decimos cómo conseguir un descuento de 3 € en vuestro primer lote de cervezas). La cerveza en cuestión es una de las referencias más populares de Lindemans, una cervecera belga especializada en elaborar cervezas de fermentación espontánea de la que ya os hemos hablado en otras ocasiones (Lindemans Faro y Lindemans Gueuze). Pues bien, esta vez comentamos la Lindemans Kriek, una Fruit Lambic elaborada a base de Lambic envejecida durante un año en barricas de roble y posteriormente mezclada con zumo de cereza, según una receta que se remonta a 1979. La historia cuenta que, anteriormente, Lindemans empleaba concentrado de zumo de cereza para elaborar su Kriek, que no se pasteurizaba. Sin embargo, en la década de 1970, esta cerveza fue exportada a América en barco por primera vez, y los movimientos sufridos durante el viaje reactivaron la fermentación, haciendo que todas las botellas se descorchasen y vertiesen su contenido. Desde entonces se utiliza zumo de cereza fresco y, tras mezclarlo con la Lambic de base (25 % de zumo, 75 % de Lambic), se deja que la mezcla fermente y macere durante 3 días, para luego pasteurizarla, de modo que la fermentación no pueda continuar ni reactivarse.

Gracias al zumo de cereza, esta cerveza es de un intenso color morado, sin apenas turbidez y con reflejos de un vivo tono rojizo. Su espuma, de color rosa claro, aparece en cantidades moderadas y no resulta muy persistente. En nariz presenta un aroma bien marcado, aunque de intensidad discreta, claramente dominado por notas de frutos rojos, que se entrelazan con el agresivo aroma que caracteriza a las cervezas de fermentación espontánea. Al probarla nos encontramos con un cuerpo ligero, cierta presencia del carbónico y un sabor predominantemente dulce, algo empalagoso, sólo ligeramente equilibrado por el toque ácido que aparece bien adelantado el trago. Mientras tanto, las notas de frutos rojos y gominola o sirope de fruta envuelven el paladar.

No está mal esta clásica Fruit Lambic, salvo porque resulta demasiado dulzona, seguramente el azúcar y el edulcorante están de más. No obstante, este exceso de dulzor se equilibra notablemente si recurrimos a su acompañamiento ideal: quesos grasos, como por ejemplo un Camembert, o curados de sabor intenso, como un Manchego.

Estilo: Fruit Lambic
ABV: 3,5 %
Cereales: Trigo y malta de cebada
Ingredientes adicionales: Zumo de cereza, azúcar, aromatizante, glucósidos de esteviol (edulcorante) y ácido ascórbico (antioxidante)

domingo, 3 de junio de 2018

Yakka Brown, la Yakka más oscura


Continuamos nuestro viaje a través del surtido de Cervezas Yakka que tan amablemente nos hizo llegar Taninos Asesinos. Tras dos cervezas de sesión de inspiración alemana (Mare Nostrum Ale y German Ale Bio) y dos exhibiciones de lúpulo (Yapale y Serious Rye IPA), hoy vamos a probar la cerveza más oscura y maltosa del paquete. Nos referimos a Yakka Brown, una compleja English Brown Ale elaborada con ron, vainilla y astillas de roble americano. Se trata de una cerveza estacional, elaborada para el otoño y el invierno, aunque os podemos asegurar que entra de maravilla en una fresca noche de primavera, así que si podéis echarle el guante no esperéis para probarla.

Es una cerveza de intenso color castaño, con cierta turbidez y reflejos cobrizos. Su espuma, moderadamente abundante, es de color beige claro y resulta bastante persistente. En nariz nos deleita con un agradable y complejo aroma, marcado por notas de cereal y pan que nos transportan a una panadería en pleno apogeo, acompañadas de toques de castaña asada y vainilla. Al ganar temperatura, este aroma evoluciona y se envuelve en matices de licor y fruta madura. En boca encontramos un cuerpo entre ligero y medio, cargado de un sabor dulce bien marcado, aunque sin llegar a ser fuerte o empalagoso, equilibrado con toques de amargor torrefacto. Se perciben notas de pan y vainilla, sazonadas con un carácter licoroso que va ganando protagonismo al subir la temperatura, al igual que sucede con los sabrosos matices de fruta y madera, todo ello complementado con recuerdos a chocolate y frutos secos.

Desde luego una Brown Ale muy agradable, más que recomendable. Si hay que ponerle alguna pega, se podría agradecer un poco más de intensidad, puesto que cada trago deja cierta sensación de que se echa de menos "algo más". En cualquier caso, os recomendamos no tomarla demasiado fría, le hace falta algo de temperatura para sacar a relucir todos sus matices, así que sacadla de la nevera con algo de antelación o esperad un poco, vale la pena. Para acompañarla, nada mejor que carnes rojas a la plancha o aquellas que vayan acompañadas de salsas o condimentos caramelizados. 

Estilo: English Brown Ale - Spiced Beer - Wood-Aged Beer
ABV: 7,4 %
Amargor: 28 IBU
Lúpulos: Magnum y Tettnanger
Cereales: Copos de avena y maltas de cebada Pale, Imperial, Crystal, Brown y Chocolate
Ingredientes adicionales: Ron, vainilla y astillas de roble americano

domingo, 13 de mayo de 2018

Judas, un clásico de nuestros bares


Hoy os traemos un auténtico clásico, más concretamente podríamos decir que un clásico "de la noche". Y es que Judas, de Alken Maes (perteneciente al grupo Heineken), es una de las cervezas de importación tradicionalmente más fáciles de encontrar en España, no sólo en supermercados e hipermercados, sino también en bares. De hecho, es especialmente común en locales nocturnos, donde su alta graduación la convierte en una alternativa a las copas. Seguro que más de uno de vosotros se ha tomado una de estas en un pub una noche de fiesta, así que no podíamos dejar de comentarla por aquí.

La Judas es de color dorado y perfectamente transparente, porque está filtrada. En cuanto a su espuma, presenta un color entre blanco y blanco hueso, y es cremosa, abundante y persistente. En nariz la influencia de la levadura es claramente dominante, con notas especiadas y afrutadas como clavo, manzana y plátano. En boca muestra un cuerpo de medio a denso, y su sabor es dulce con un ligero toque de amargor final. Se perciben notas de pan, bizcocho y fruta madura, junto a cierta calidez alcohólica.

Se trata de una cerveza más que correcta, aunque está lejos de otras de su estilo. Eso sí, tiene la ventaja de ser muy fácil de conseguir. Va muy bien con unas buenas salchichas alemanas, aunque también puede combinar bien con otras carnes de sabor fuerte o pescados al horno.

Estilo: Belgian Golden Strong Ale
ABV: 8,5 %

domingo, 6 de mayo de 2018

Rodenbach Grand Cru, merecidamente una de las Flanders Red Ale más celebradas


A pesar de que las cervezas agrias están muy de moda, el estilo Flanders Red Ale sigue sin ser particularmente conocido, pues son las Lambics, Fruit Lambics, Gueuzes y Berliner Weisses quienes se están llevando la mayor parte del pastel. Pues bien, para equilibrar un poco la balanza hoy os presentamos una Flanders Red Ale, y no una cualquiera, sino una que ha recibido numerosos premios y es considerada uno de los paradigmas de este estilo: la Rodenbach Grand Cru. La Brouwerij Rodenbach fue fundada en 1836 por la familia homónima en la localidad de Roeselare, ubicada en la provincia belga de Flandes Occidental, cuna del estilo Flanders Red Ale. Y es que de hecho, según algunos expertos, aunque esta forma de elaborar cerveza ya era tradicional en la zona con anterioridad, la cervecera Rodenbach fue la primera en acuñar el término Flanders Red Ale, con el objetivo de diferenciar sus cervezas de otro estilo similar, las Oud Bruins, que se caracterizan por ser más maltosas y menos ácidas, y son originarias de Flandes Oriental. Sea como sea, el caso es que en Rodenbach se han especializado en este estilo, y lo decimos en el sentido más estricto del término especializarse pues, aparte de algunas cervezas que elaboran con frutas, todas sus referencias son Flanders Red Ales. De entre ellas, Grand Cru es la más conocida y una de las más premiadas. Como corresponde a su estilo, se elabora por un proceso de fermentación mixta en el que participan principalmente levaduras de los géneros Saccharomyces y Brettanomyces, y bacterias del género Lactobacillus. Las Flanders Red Ales son consideradas las más vinosas de las cervezas, y buena parte de este carácter lo adquieren durante su prolongado periodo de envejecimiento en barricas de roble. Tras esta fase de maduración, la cerveza envejecida se mezcla con cerveza más joven para obtener el equilibrio deseado. Sin duda se trata de un procedimiento complejo y laborioso, pero el resultado merece la pena.

La Rodenbach Grand Cru es una cerveza muy turbia, de un intenso color castaño oscuro con tonos rojizos. Al servirla apenas forma una fina capa de espuma jabonosa y de color beige claro que no resulta muy persistente. En cuanto nos acercamos a la copa, nos deleita con un intenso aroma vinoso que nos transporta a una bodega fría y húmeda, llena de barricas, y que se complementa con un toque de frutos rojos. En boca resulta muy bebible, con un cuerpo ligero y un sabor muy característico, marcado por una acidez punzante, aunque moderada en comparación con otras cervezas agrias, que se equilibra con notas dulces y afrutadas. En el paladar predominan claramente las notas frutales, especialmente uvas y frutas rojas.

Sin duda estamos ante una gran cerveza agria, ideal para los amantes de este tipo de estilos, pero también para los que se inician en los mismos, gracias a su gran calidad y al carácter relativamente moderado de su acidez. Para acompañarla, os recomendamos quesos cremosos como el Brie o el Camembert.

Estilo: Flanders Red Ale
ABV: 6,0 %
Amargor: 35 IBU

miércoles, 25 de abril de 2018

El lado "hoppy" de Cervezas Yakka: Yapale y Serious Rye IPA


Vamos con el segundo episodio de nuestro repaso al surtido de Cervezas Yakka que hace poco recibimos de Taninos Asesinos. Si en la primera entrada dedicada a esta marca hablamos de dos cervezas basadas en la tradición alemana (Mare Nostrum Ale y German Ale Bio), hoy nos transportamos (sensorialmente hablando) al otro lado del charco, porque os presentamos dos cervezas intensamente lupuladas al más puro estilo americano: Yapale, una aromática APA; y Serious Rye IPA, una potente IPA de centeno. Ambas forman parte del catálogo permanente de esta cervecera con sede en la localidad murciana de Jumilla, en una antigua bodega ubicada entre los campos de cultivo que se asientan a los pies del paraje natural de la sierra de El Carche.

Yapale


Cerveza de apariencia atractiva, con un color entre ocre y ámbar muy claro, algo turbia y con reflejos dorados. Al servirla forma una espuma de color blanco hueso, jabonosa y no muy abundante, y sin embargo muy persistente. Su aroma es intenso, un verdadero golpe de lúpulo, dominado por notas de hierba recién cortada al principio, que con el tiempo van dejando algo de espacio a toques de resina y pino, e incluso se puede apreciar un fondo de fruta tropical. En boca percibimos un cuerpo medio y un sabor amargo bastante intenso, más de lo que hacen prever sus 30 IBU. Predominan las notas de hierba, junto a un ligero toque de fruta tropical, y al final aparece un profundo retrogusto a hierba y resina.

Una APA verdaderamente buena, muy recomendable. Merece la pena probarla, sobre todo por su fresco e intenso aroma lupulado, y os podemos asegurar que entra de maravilla. Resultará ideal para acompañar un buen cebiche o un tartar de atún. 

Estilo: American Pale Ale
ABV: 5,1 %
Amargor: 30 IBU
Cereales: Copos de cebada y maltas de cebada Pale, Munich y Carahell
Lúpulos: East Kent Golding, Columbus, Mosaic y Simcoe

Serious Rye IPA


En este caso encontramos una cerveza bastante turbia y de color intenso, entre ámbar oscuro y castaño claro. Su espuma, de color beige claro, es cremosa y resulta bastante persistente. En nariz ofrece un intenso aroma lupulado, con notas cítricas y un toque de resina, envuelto en un contrapunto maltoso dominado por el caramelo, pero también con un toque de bizcocho y un fondo de malta tostada. La sensación en boca es algo astringente, caracterizada por un cuerpo entre medio y denso. En cuanto al sabor, es intenso y bien equilibrado, con un pronunciado amargor pero también un marcado contrapunto dulce. Se distinguen notas de pomelo y naranja amarga, además de toques herbáceos, mientras que la malta se manifiesta en notas de caramelo y bizcocho, entre las que se cuelan los peculiares matices especiados del centeno.

En resumen, una IPA intensa y equilibrada, con el especial toque del centeno y a un paso de ser más bien una Imperial IPA. Puede ser un gran acompañamiento para diferentes tipos de comida de sabor más bien fuerte, especialmente para platos picantes o bastante especiados a base de carnes blancas.

Estilo: Rye IPA
ABV: 7,1 %
Amargor: 71 IBU
Cereales: Malta de centeno y maltas de cebada Pale, Munich, Carahell y Caramunich
Lúpulos: Mandarin, Summit, Chinook, Amarillo y Simcoe (los dos últimos en dry hopping)

lunes, 16 de abril de 2018

Cervezas Yakka, primer asalto: Mare Nostrum Ale y German Ale Bio


Hace unos días llamaron a la puerta de Cervecívoros los Taninos Asesinos, pero tranquil@s, no querían hacernos daño, sino ofrecernos la oportunidad de probar algunas de las referencias de Cervezas Yakka. Y es que Taninos Asesinos, aunque comenzó dedicándose exclusivamente al mundo del vino, ha probado las mieles de la buena cerveza y actualmente ejerce de avanzadilla en Madrid para esta cervecera murciana fundada en 2009. Como podréis imaginar, aceptamos gustosamente su ofrecimiento, y al poco tiempo recibimos el apetecible surtido que podéis ver en la foto que encabeza esta entrada. Lo primero que nos llamó la atención fue el cuidado y estético diseño de sus etiquetas, pero lo importante, como bien sabéis, se encuentra en el interior. Iremos hablándoos de todas estas cervezas en diferentes entradas, pero para empezar vamos a probar dos de las referencias permanentes de Yakka. En primer lugar tenemos Mare Nostrum Ale, una cerveza dorada y refrescante con una de las etiquetas más chulas que hemos visto en mucho tiempo. Y a continuación pasamos a German Ale Bio, una cerveza con sello de producto ecológico, pues tanto las maltas como los lúpulos con los que se elabora son cultivados según los criterios de la agricultura ecológica.

Mare Nostrum Ale


Esta cerveza honra al sol del Mediterráneo que le da nombre con su color oro viejo, casi transparente, con reflejos dorados. Al servirla forma una buena capa de espuma de color blanco hueso, de la cual una pequeña cantidad resulta muy persistente. En nariz encontramos un aroma dominado por notas de hierba y pan, complementadas con toques cítricos, especiados y de flores blancas. Al probarla descubrimos un cuerpo entre ligero y medio, además de cierta astringencia. Su sabor se caracteriza por un dulzor maltoso muy sutil, envuelto en un amargor que, sin ser muy intenso, sí está muy marcado. En el paladar predominan la hierba y las especias, junto a un suave toque de cereal.

Desde luego estamos ante una buena cerveza de sesión, en la que el lúpulo Saaz marca su presencia y hace que algunos aspectos recuerden a una Bohemian Pilsener, con la gran diferencia de que la Mare Nostrum resulta menos maltosa. Puede ser un buen acompañamiento para encurtidos y diferentes tipos de pescados, sobre todo rebozados.

Estilo: Kölsch
ABV: 4,6 %
Amargor: 18 IBU
Maltas: Pilsen, Vienna y Carahell
Lúpulos: Perle, Saaz y Mandarin
Ingredientes adicionales: Flor de azahar

German Ale Bio


En este caso nos encontramos con una cerveza de color entre ámbar oscuro y castaño claro, casi transparente y con reflejos cobrizos. Su espuma, de color entre blanco hueso y beige claro, resulta ser escasa y jabonosa, con lo que se desvanece rápidamente. Presenta un suave aroma dominado por notas de caramelo y corteza de pan, con ligeros toques de fruta madura. En boca nos muestra un cuerpo ligero, y un sabor caracterizado por un amargor torrefacto suave, matizado con cierto toque dulce. Las notas predominantes son corteza de pan y frutos secos, complementadas con toques de caramelo y galleta, mientras que un ligero matiz metálico y un lejano recuerdo a café completan la ecuación.

Interesante cerveza, maltosa pero ligera, con una sensación en boca que recuerda a la de una Lager. Para algunos reunirá las características necesarias para convertirse en una cerveza de sesión para el invierno, mientras que en la mesa hará buena compañía a carnes a la brasa y platos protagonizados por setas de temporada.

Estilo: Altbier
ABV: 5,6 %
Amargor: 20 IBU
Maltas: Vienna, Munich y Crystal
Lúpulos: First Gold

domingo, 8 de abril de 2018

Cervecear en Eslovenia

El dragón, símbolo y protector de Liubliana, capital de Eslovenia

Si estáis planeando vuestro próximo viaje, es probable que Eslovenia no esté entre los primeros destinos de vuestra lista. Sin embargo, el pasado verano tuve la oportunidad de comprobar que este pequeño y joven país (es ligeramente más pequeño que la Comunidad Valenciana y obtuvo la independencia de la antigua Yugoslavia entre 1991 y 1992) esconde bellos paisajes, lugares asombrosos, buenas gentes... y sí, también buena cerveza. En fin, no cabría esperar menos de un país cuyo himno nacional es una canción para brindar, y de hecho se llama Zdravljica, que en esloveno significa "un brindis".

Union Svetlo y
Laško Zlatorog
En general, el panorama cervecero del país está dominado por dos grandes marcas de cerveza industrial: Laško y Union, que actualmente pertenecen a la misma compañía. Ambas marcas elaboran varias cervezas diferentes, si bien las más consumidas son sus respectivas Pale Lagers "estándar", Laško Zlatorog ("orfebre" en esloveno) y Union Svetlo ("luz" en esloveno). Pivovarna Laško, fundada en 1825 en la localidad del mismo nombre, es la mayor y más antigua cervecera del país, y sus cervezas son las más consumidas en la mayor parte del mismo. Pivovarna Union, por su parte, fue fundada en 1846 en Liubliana, la capital de Eslovenia, ciudad en la que es la marca de cerveza más consumida. En 2005, Pivovarna Laško adquirió la mayor parte de las acciones de Pivovarna Union, mientras que en 2015 Heineken International adquirió a su vez la mayor parte de Pivovarna Laško. Finalmente, en 2016 ambas compañías se fusionaron formalmente como Pivovarna Laško Union, propiedad de Heineken International.

La fábrica de Pivovarna Union en Liubliana

Sin embargo, no sólo de cervezas industriales viven los eslovenos. En los últimos años, el panorama cervecero del país no sólo ha presenciado la fusión y adquisición de sus dos mayores cerveceras, sino que además ha sido agitado por la aparición de un buen número de pequeñas cerveceras artesanas. Según comentaban los locales, la crisis económica dejó en paro o en situaciones precarias a muchos jóvenes altamente cualificados, y algunos de ellos han optado por hacerse emprendedores y dedicarse a la elaboración de cerveza para mejorar sus circunstancias, ¿os suena de algo? Los amantes de la buena cerveza se referían a ello como el lado positivo de la crisis. El caso es que, a día de hoy, en Eslovenia se puede disfrutar de excelentes cervezas gracias a cerveceras artesanas como Pelicon, Mali GradTektonik, Hopsbrew, HumanFish, o la que probablemente sea la más prometedora de todas: Reservoir Dogs, grandes especialistas en cervezas lupuladas, de entre las que cabe destacar sus dos referencias más populares, las deliciosas Grim Reaper (American IPA) y Starvation (Imperial Black IPA).

Esta es, en líneas generales, la situación cervecera en Eslovenia. Y por si con esta breve descripción he conseguido que os animéis a visitar este interesante país, a continuación os presento cinco locales por los que podríais pasaros durante esa visita. Cuatro de ellos se encuentran en su acogedora capital, Liubliana, mientras que el último podréis encontrarlo en la pintoresca localidad costera de Piran.

El río Ljubljanica (arriba) atraviesa el centro de la capital eslovena,
mientras que el Castillo de Liubliana (abajo) la preside majestuoso

Pivnica Union



Pivovarniška ulica 2 / Celovška cesta 22, Liubliana
Horario de apertura: De lunes a sábado; de lunes a jueves, 11:00 - 00:00; viernes y sábados, 11:00 - 01:00

Union Pivnica
Selection IPA
Comenzamos con un verdadero templo de la cerveza industrial en plena capital eslovena. Pivnica Union forma parte de las instalaciones de la fábrica de cerveza Union, en la que os podéis apuntar a una visita guiada y que también incluye un museo de la cerveza. La fábrica se encuentra al norte de la ciudad, junto al Parque Tivoli, el mayor pulmón de Liubliana, con lo que es un buen sitio para tomar una caña después de un agradable paseo. Se trata de un bar amplio, con decoración moderna, terraza y una buena selección de comida. En cuanto a la cerveza, el local ofrece una amplia selección de cerveza industrial, tanto en botella como de grifo, sobre todo de la marca Union, pero también de Laško y Heineken. Probé una caña de Union Pivnica Selection IPA, que no estaba mal como cerveza industrial "genérica", aunque como IPA dejaba bastante que desear, entre otras cosas porque apenas olía a lúpulo. Tenía pinta de ser un buen sitio para reunirse con amigos, aunque la atención se podría mejorar y no había demasiado ambiente para ser un sábado por la tarde. El precio, más bien caro, 3 € por la caña.

Gostilna Sokol



Ciril-Metodov trg 18, Liubliana
Horario de apertura: Todos los días; de lunes a sábado, 07:00 - 23:00; domingos, 10:00 - 23:00

Sokol Pale Lager
Pasamos ahora a un local más tradicional en pleno centro histórico de la ciudad, muy cerca del ayuntamiento. Gostilna Sokol es un restaurante de dos pisos con decoración rústica, cerveza propia y sabrosos platos tradicionales eslovenos (y wifi, que también es importante). Sentarse en su agradable terraza a la hora de comer en un día soleado es una apuesta segura. Eso hice yo y os aseguro que no me arrepentí. El plato principal fue una kranjska klobasa, salchicha tradicional de la zona central del país, de sabor relativamente suave pero muy contundente. De postre elegí gibanica, una tarta caliente originaria del noreste de Eslovenia pero que actualmente es todo un postre nacional, se trata de una auténtica bomba con capas de manzana, pasas, nueces y queso. Para terminar, hasta el café estaba muy bueno. En cuanto a la cerveza, había dos cervezas de la casa en barril para elegir, una Pale Lager y una Dark Lager. Elegí una pinta de la Pale Lager de Sokol, que no es nada del otro mundo, pero es una buena cerveza suave para calmar la sed o para acompañar la kranjska klobasa. Los precios no están nada mal para estar en pleno centro de la ciudad, 17,10 € por la comida, la cerveza y el café.

Mi porción de gibanica. Apetecible, ¿verdad?

Patrick's Irish Pub


Prečna ulica 6, Liubliana
Horario de apertura: Todos los días; de lunes a miércoles, 16:00 - 01:00; de jueves a sábado, 12:00 - 01:00; domingos, 16:00 - 00:00

Entrando en el Patrick's Irish Pub

Como en casi cualquier ciudad que se precie, en Liubliana hay algún que otro pub de estilo irlandés, y probablemente el mejor de todos ellos es el Patrick's Irish Pub, ubicado junto al centro de la ciudad, aunque un poco escondido. Entrar en este local es casi como meterse en una cueva, en la calle sólo veréis un par de carteles que indican su presencia, y tendréis que bajar unas angostas escaleras para adentraros en este encantador y auténtico irish pub. El surtido de cervezas en botella es muy completo, con clásicos belgas y británicos, pero también una buena selección craft. Y los barriles no se quedan atrás, de sus 11 grifos manan cervezas artesanas tanto eslovenas como extranjeras, clásicos británicos e incluso sidra. Mi elección fue una Session IPA, la Combat Wombat de HumanFish, suave pero realmente muy buena. Hay que decir que no había demasiado ambiente, pero aparte de eso se trata de un acogedor local para disfrutar de una gran cerveza escuchando buena música rock. Además, los precios son verdaderamente buenos, 3,80 € por una pinta de cerveza artesana.

La barra del Patrick's Irish Pub y parte de su surtido de botellas

Sir William's Pub



Tavčarjeva ulica 8a, Liubliana
Horario de apertura: Todos los días; de lunes a viernes, 08:00 - 01:00; sábados, 10:00 - 01:00; domingos, 17:00 - 01:00

La única bomba para casks
de Eslovenia y mi media
pinta de Hopsbrew Porter
recién salida de ella
Y para terminar la ruta por Liubliana nos vamos al que según todas las críticas (y mi propia experiencia no lo desmiente en absoluto) es el mejor local cervecero de toda la ciudad, y seguramente de todo el país. Me refiero a Sir William's Pub, un pequeño local con un estilo similar al de un pub inglés que se encuentra a sólo unos pocos minutos andando hacia el norte desde el centro histórico. Se trata de un bar tranquilo y agradable, con wifi, una pequeña terraza y un personal atento, amable y bien informado. Y por supuesto con una magnífica oferta de cerveza. Por un lado está el amplio abanico de cervezas en botella, que incluye un buen número de clásicos internacionales, principalmente europeos. Por otro están sus 14 grifos, que ofrecen un incomparable surtido de cervezas artesanas eslovenas. Además, uno de estos grifos es en realidad una bomba manual para servir cerveza envasada en cask, la única en toda Eslovenia. Y los precios tampoco están mal, media pinta de The 3rd Pill, una rica American IPA de Pelicon, valió 2,70 €, mientras que otra media pinta, en este caso de Hopsbrew Porter, la referencia disponible en cask en aquel momento, valió 3,00 €.

Estas no son bombas para casks aunque lo parezcan, pero sin duda son un detalle muy británico

Cafinho Piran


Prvomajski trg 3, Piran
Horario de apertura: Todos los días, 07:00 - 03:00

Paseando junto al mar en Piran, al fondo se intuye
la maraña de terrazas entre las que se encuentra Cafinho

Algunas craft beers eslovenas
que pude probar en Cafinho
(de arriba a la izquierda a abajo
a la derecha): Reservoir Dogs
Grim Reaper, Tektonik Iggy,
HumanFish SIPA y Mali Grad
Pale Ale
Finalmente, dejamos la ciudad y nos vamos a la pequeña pero encantadora región costera de Eslovenia, el norte de la península de Istria. La localidad más turística y pintoresca de esos 46,6 km de costa es Piran (o Pirano en italiano, que es lengua cooficial en la región), un pequeño pueblo apretujado en un estrecho cabo que se adentra en el Adriático. Si camináis junto al mar por la parte sur de Piran, os encontraréis con un paseo abarrotado de bares y restaurantes con terrazas que se extienden hasta pocos metros de las olas. Entre ellos, es muy probable que uno llame vuestra atención gracias a una serie de carteles de conocidas marcas de craft beer. Se trata de Cafinho, un bar agradable y acogedor, con personal bien informado y sobre todo muy agradable, y siempre con los mejores clásicos del rock de fondo. La oferta de comida no es especialmente amplia ni variada, pero os puedo decir que el sándwich Boss está bastante bueno, y será una gran elección si queréis tomar algo no muy abundante pero sí contundente. Con las cervezas, la cosa cambia, no hay mucha elección en cerveza de barril, pero sí un buen surtido de botellas, especialmente de cervezas artesanas eslovenas. Dejaos aconsejar por el personal y sentaos en la terraza a disfrutar de la puesta de sol, os aseguro que no os arrepentiréis. En este caso no puedo daros ningún precio concreto, pero sí deciros que eran muy razonables.

Piran visto desde la orilla del mar (arriba) y desde su muralla (abajo)

Por el momento, eso es todo lo que os puedo contar sobre el panorama cervecero en Eslovenia. Espero que esta entrada sirva para animaros a visitar este "paraíso desconocido", puedo aseguraros que vale la pena y que tiene muchos rincones encantadores que descubrir, y ya veis que no vais a tener que pasar sed, el resto queda en vuestras manos.