domingo, 8 de julio de 2018

Dudák Premium Světlý Ležák y Klostermann Polotmavý Ležák, dos Lagers checas emparentadas pero muy diferentes


Hoy os presentamos dos cervezas checas que hasta hace poco era muy complicado conseguir en España. Por suerte, nosotros las hemos conseguido gracias a Birrabox, y vosotr@s también podéis conseguirlas ahí (además, os recordamos que en nuestra página de Promociones podéis encontrar un descuento para vuestra primera caja si os suscribís a Birrabox). Las cervezas de las que hablamos son Dudák Premium Světlý Ležák (que significa "Lager suave" en checo) y Klostermann Polotmavý Ležák (que significa "Lager semi-oscura"). Ambas son producidas por Měšťanský pivovar Strakonice, una cervecera ubicada en la localidad de Strakonice, en la región checa de Bohemia Meridional. En Strakonice, la tradición cervecera se remonta, como mínimo, a principios del siglo XIV, mientras que la actividad de esta cervecera, por su parte, se inició en 1649. Dudák, que significa "gaita" en checo, es su marca principal e incluye varias referencias, todas ellas Lagers suaves y de color claro. Por otra parte, sólo la Polotmavý Ležák lleva la marca Klostermann, dedicada a Karel Klostermann, escritor checo de finales del siglo XIX y principios del XX que publicó sus obras bajo el seudónimo Faustin. Veamos qué sensaciones nos dejan estas dos Lagers procedentes de uno de los países más cerveceros del mundo.

Dudák Premium Světlý Ležák


Esta Pilsener presenta un precioso color oro viejo, y a contraluz resulta brillante y perfectamente transparente. Al servirla forma una cantidad moderada de espuma de color blanco hueso que resulta ser bastante persistente. Su aroma es suave, caracterizado por sutiles notas de hierba y pan, acompañadas de un suave toque de miel. En boca muestra un cuerpo ligero y un carácter bastante carbónico. De entrada su sabor se caracteriza por un dulzor suave, pero a lo largo del trago éste va cediendo protagonismo a un amargor suave pero bien marcado. Predominan las notas de cereales, complementadas con toques de hierba y especias. Si dejamos que gane un poco de temperatura, se acentúa el dulzor y se aprecian notas de miel y polen.

En resumen, una Bohemian Pilsener muy correcta, y por tanto una buena cerveza de sesión. Para hacerle compañía, unas buenas salchichas asadas o a la parrilla serán una de vuestras mejores opciones.

Estilo: Bohemian Pilsener
ABV: 5,0 %
Lúpulos: Saaz
Cereales: Malta de cebada

Klostermann Polotmavý Ležák


Pasamos ahora a una cerveza de un color castaño claro que recuerda al de una miel suave, transparente y con reflejos de color ámbar si la miramos a contraluz. Su espuma, de color beige claro, es cremosa pero más bien escasa y poco persistente. En nariz presenta un aroma suave en el que se pueden distinguir notas de caramelo, azúcar moreno, corteza de pan, malta tostada e incluso un toque de miel. Al probarla encontramos que tiene un cuerpo ligero y un sabor suave, predominantemente dulce, sólo matizado por un leve amargor. Se perciben notas de caramelo y miel, acompañadas de toques de bizcocho y azúcar moreno.

De nuevo una Lager suave, una cerveza de sesión que en este caso es predominantemente maltosa y está claramente influenciada por el caramelo incluido en su receta. Para acompañarla os sugerimos la carne de cerdo, ya sea guisada o a la  brasa.

Estilo: Czech Amber Lager
ABV: 5,1 %
Lúpulos: Saaz
Cereales: Malta de cebada
Ingredientes adicionales: Caramelo

domingo, 24 de junio de 2018

Yakka Humo, estilo belga en versión murciana


Todo lo bueno se acaba, y con esta entrada llegamos al final de nuestro repaso al suculento surtido de Cervezas Yakka que hace ya unos meses recibimos de Taninos Asesinos. Eso sí, para terminar a lo grande, hemos dejado para el final la más atrevida y original de las cervezas que componían el lote. Hablamos de Humo, una Saison con trigo ahumado, una cerveza muy interesante para tener en la nevera ahora que el calor ha llegado para quedarse durante una temporada. Recordad que en entradas anteriores os hemos hablado de Mare Nostrum Ale y German Ale Bio, dos cervezas de sesión de inspiración alemana; Yapale y Serious Rye IPA, dos sabrosas cervezas con buenas dosis de lúpulo; y más recientemente Brown, una curiosa English Brown Ale con ron, vainilla y astillas de roble americano. Veamos ahora qué nos ofrece Humo, la sexta Yakka que pasa por Cervecívoros.

Estamos ante una cerveza con un aspecto realmente atractivo, de un bello color oro viejo, moderadamente turbia y con reflejos dorados. La corona una cantidad discreta de espuma de color blanco hueso, de la cual una fina capa se mantiene casi hasta el final. Lo primero que apreciamos en su aroma es un carácter afrutado, con notas de plátano y membrillo, se percibe también un toque de pimienta y, por supuesto, todo ello está envuelto en un suave aroma a humo que va ganando protagonismo según sube la temperatura. En boca presenta un cuerpo ligero y resulta bastante carbónica, características que la convierten en una cerveza bastante refrescante. Su sabor se caracteriza por un dulzor suave, cuyo protagonismo se ve contenido por un punto de acidez y cierto amargor final. El carácter ahumado está más marcado en el paladar que en la nariz, pasando a ser la nota protagonista, aunque sin llegar a presentar demasiada intensidad. Le acompañan toques de cereal y matices de fruta y especias.

Desde luego una buena cerveza, una apuesta arriesgada que sin duda ha salido bien. Y es que hay que aplaudir el atrevimiento mostrado por Yakka al integrar el ahumado en el estilo Saison, que no está entre los más habituales a la hora de utilizar malta con este tratamiento, aunque existen más ejemplos. El resultado es una cerveza agradable y refrescante, de la que cada trago pide uno más, y que puede ser un buen acompañamiento para encurtidos, verduras a la brasa o quesos suaves.

Estilo: Saison - Classic Style Smoked Beer
ABV: 4,6 %
Amargor: 18 IBU
Lúpulos: Perle
Cereales: Malta de cebada Pale y malta de trigo ahumada

domingo, 17 de junio de 2018

Lindemans Kriek, al rico zumito de cereza!


En esta entrada vamos a hablar de una cerveza que recibimos hace un tiempo de los amigos de Birrabox (Un momento, ¿no sabéis qué es Birrabox? Pues en nuestra página de Promociones os lo contamos, y además os decimos cómo conseguir un descuento de 3 € en vuestro primer lote de cervezas). La cerveza en cuestión es una de las referencias más populares de Lindemans, una cervecera belga especializada en elaborar cervezas de fermentación espontánea de la que ya os hemos hablado en otras ocasiones (Lindemans Faro y Lindemans Gueuze). Pues bien, esta vez comentamos la Lindemans Kriek, una Fruit Lambic elaborada a base de Lambic envejecida durante un año en barricas de roble y posteriormente mezclada con zumo de cereza, según una receta que se remonta a 1979. La historia cuenta que, anteriormente, Lindemans empleaba concentrado de zumo de cereza para elaborar su Kriek, que no se pasteurizaba. Sin embargo, en la década de 1970, esta cerveza fue exportada a América en barco por primera vez, y los movimientos sufridos durante el viaje reactivaron la fermentación, haciendo que todas las botellas se descorchasen y vertiesen su contenido. Desde entonces se utiliza zumo de cereza fresco y, tras mezclarlo con la Lambic de base (25 % de zumo, 75 % de Lambic), se deja que la mezcla fermente y macere durante 3 días, para luego pasteurizarla, de modo que la fermentación no pueda continuar ni reactivarse.

Gracias al zumo de cereza, esta cerveza es de un intenso color morado, sin apenas turbidez y con reflejos de un vivo tono rojizo. Su espuma, de color rosa claro, aparece en cantidades moderadas y no resulta muy persistente. En nariz presenta un aroma bien marcado, aunque de intensidad discreta, claramente dominado por notas de frutos rojos, que se entrelazan con el agresivo aroma que caracteriza a las cervezas de fermentación espontánea. Al probarla nos encontramos con un cuerpo ligero, cierta presencia del carbónico y un sabor predominantemente dulce, algo empalagoso, sólo ligeramente equilibrado por el toque ácido que aparece bien adelantado el trago. Mientras tanto, las notas de frutos rojos y gominola o sirope de fruta envuelven el paladar.

No está mal esta clásica Fruit Lambic, salvo porque resulta demasiado dulzona, seguramente el azúcar y el edulcorante están de más. No obstante, este exceso de dulzor se equilibra notablemente si recurrimos a su acompañamiento ideal: quesos grasos, como por ejemplo un Camembert, o curados de sabor intenso, como un Manchego.

Estilo: Fruit Lambic
ABV: 3,5 %
Cereales: Trigo y malta de cebada
Ingredientes adicionales: Zumo de cereza, azúcar, aromatizante, glucósidos de esteviol (edulcorante) y ácido ascórbico (antioxidante)

domingo, 3 de junio de 2018

Yakka Brown, la Yakka más oscura


Continuamos nuestro viaje a través del surtido de Cervezas Yakka que tan amablemente nos hizo llegar Taninos Asesinos. Tras dos cervezas de sesión de inspiración alemana (Mare Nostrum Ale y German Ale Bio) y dos exhibiciones de lúpulo (Yapale y Serious Rye IPA), hoy vamos a probar la cerveza más oscura y maltosa del paquete. Nos referimos a Yakka Brown, una compleja English Brown Ale elaborada con ron, vainilla y astillas de roble americano. Se trata de una cerveza estacional, elaborada para el otoño y el invierno, aunque os podemos asegurar que entra de maravilla en una fresca noche de primavera, así que si podéis echarle el guante no esperéis para probarla.

Es una cerveza de intenso color castaño, con cierta turbidez y reflejos cobrizos. Su espuma, moderadamente abundante, es de color beige claro y resulta bastante persistente. En nariz nos deleita con un agradable y complejo aroma, marcado por notas de cereal y pan que nos transportan a una panadería en pleno apogeo, acompañadas de toques de castaña asada y vainilla. Al ganar temperatura, este aroma evoluciona y se envuelve en matices de licor y fruta madura. En boca encontramos un cuerpo entre ligero y medio, cargado de un sabor dulce bien marcado, aunque sin llegar a ser fuerte o empalagoso, equilibrado con toques de amargor torrefacto. Se perciben notas de pan y vainilla, sazonadas con un carácter licoroso que va ganando protagonismo al subir la temperatura, al igual que sucede con los sabrosos matices de fruta y madera, todo ello complementado con recuerdos a chocolate y frutos secos.

Desde luego una Brown Ale muy agradable, más que recomendable. Si hay que ponerle alguna pega, se podría agradecer un poco más de intensidad, puesto que cada trago deja cierta sensación de que se echa de menos "algo más". En cualquier caso, os recomendamos no tomarla demasiado fría, le hace falta algo de temperatura para sacar a relucir todos sus matices, así que sacadla de la nevera con algo de antelación o esperad un poco, vale la pena. Para acompañarla, nada mejor que carnes rojas a la plancha o aquellas que vayan acompañadas de salsas o condimentos caramelizados. 

Estilo: English Brown Ale - Spiced Beer - Wood-Aged Beer
ABV: 7,4 %
Amargor: 28 IBU
Lúpulos: Magnum y Tettnanger
Cereales: Copos de avena y maltas de cebada Pale, Imperial, Crystal, Brown y Chocolate
Ingredientes adicionales: Ron, vainilla y astillas de roble americano

domingo, 13 de mayo de 2018

Judas, un clásico de nuestros bares


Hoy os traemos un auténtico clásico, más concretamente podríamos decir que un clásico "de la noche". Y es que Judas, de Alken Maes (perteneciente al grupo Heineken), es una de las cervezas de importación tradicionalmente más fáciles de encontrar en España, no sólo en supermercados e hipermercados, sino también en bares. De hecho, es especialmente común en locales nocturnos, donde su alta graduación la convierte en una alternativa a las copas. Seguro que más de uno de vosotros se ha tomado una de estas en un pub una noche de fiesta, así que no podíamos dejar de comentarla por aquí.

La Judas es de color dorado y perfectamente transparente, porque está filtrada. En cuanto a su espuma, presenta un color entre blanco y blanco hueso, y es cremosa, abundante y persistente. En nariz la influencia de la levadura es claramente dominante, con notas especiadas y afrutadas como clavo, manzana y plátano. En boca muestra un cuerpo de medio a denso, y su sabor es dulce con un ligero toque de amargor final. Se perciben notas de pan, bizcocho y fruta madura, junto a cierta calidez alcohólica.

Se trata de una cerveza más que correcta, aunque está lejos de otras de su estilo. Eso sí, tiene la ventaja de ser muy fácil de conseguir. Va muy bien con unas buenas salchichas alemanas, aunque también puede combinar bien con otras carnes de sabor fuerte o pescados al horno.

Estilo: Belgian Golden Strong Ale
ABV: 8,5 %

domingo, 6 de mayo de 2018

Rodenbach Grand Cru, merecidamente una de las Flanders Red Ale más celebradas


A pesar de que las cervezas agrias están muy de moda, el estilo Flanders Red Ale sigue sin ser particularmente conocido, pues son las Lambics, Fruit Lambics, Gueuzes y Berliner Weisses quienes se están llevando la mayor parte del pastel. Pues bien, para equilibrar un poco la balanza hoy os presentamos una Flanders Red Ale, y no una cualquiera, sino una que ha recibido numerosos premios y es considerada uno de los paradigmas de este estilo: la Rodenbach Grand Cru. La Brouwerij Rodenbach fue fundada en 1836 por la familia homónima en la localidad de Roeselare, ubicada en la provincia belga de Flandes Occidental, cuna del estilo Flanders Red Ale. Y es que de hecho, según algunos expertos, aunque esta forma de elaborar cerveza ya era tradicional en la zona con anterioridad, la cervecera Rodenbach fue la primera en acuñar el término Flanders Red Ale, con el objetivo de diferenciar sus cervezas de otro estilo similar, las Oud Bruins, que se caracterizan por ser más maltosas y menos ácidas, y son originarias de Flandes Oriental. Sea como sea, el caso es que en Rodenbach se han especializado en este estilo, y lo decimos en el sentido más estricto del término especializarse pues, aparte de algunas cervezas que elaboran con frutas, todas sus referencias son Flanders Red Ales. De entre ellas, Grand Cru es la más conocida y una de las más premiadas. Como corresponde a su estilo, se elabora por un proceso de fermentación mixta en el que participan principalmente levaduras de los géneros Saccharomyces y Brettanomyces, y bacterias del género Lactobacillus. Las Flanders Red Ales son consideradas las más vinosas de las cervezas, y buena parte de este carácter lo adquieren durante su prolongado periodo de envejecimiento en barricas de roble. Tras esta fase de maduración, la cerveza envejecida se mezcla con cerveza más joven para obtener el equilibrio deseado. Sin duda se trata de un procedimiento complejo y laborioso, pero el resultado merece la pena.

La Rodenbach Grand Cru es una cerveza muy turbia, de un intenso color castaño oscuro con tonos rojizos. Al servirla apenas forma una fina capa de espuma jabonosa y de color beige claro que no resulta muy persistente. En cuanto nos acercamos a la copa, nos deleita con un intenso aroma vinoso que nos transporta a una bodega fría y húmeda, llena de barricas, y que se complementa con un toque de frutos rojos. En boca resulta muy bebible, con un cuerpo ligero y un sabor muy característico, marcado por una acidez punzante, aunque moderada en comparación con otras cervezas agrias, que se equilibra con notas dulces y afrutadas. En el paladar predominan claramente las notas frutales, especialmente uvas y frutas rojas.

Sin duda estamos ante una gran cerveza agria, ideal para los amantes de este tipo de estilos, pero también para los que se inician en los mismos, gracias a su gran calidad y al carácter relativamente moderado de su acidez. Para acompañarla, os recomendamos quesos cremosos como el Brie o el Camembert.

Estilo: Flanders Red Ale
ABV: 6,0 %
Amargor: 35 IBU

miércoles, 25 de abril de 2018

El lado "hoppy" de Cervezas Yakka: Yapale y Serious Rye IPA


Vamos con el segundo episodio de nuestro repaso al surtido de Cervezas Yakka que hace poco recibimos de Taninos Asesinos. Si en la primera entrada dedicada a esta marca hablamos de dos cervezas basadas en la tradición alemana (Mare Nostrum Ale y German Ale Bio), hoy nos transportamos (sensorialmente hablando) al otro lado del charco, porque os presentamos dos cervezas intensamente lupuladas al más puro estilo americano: Yapale, una aromática APA; y Serious Rye IPA, una potente IPA de centeno. Ambas forman parte del catálogo permanente de esta cervecera con sede en la localidad murciana de Jumilla, en una antigua bodega ubicada entre los campos de cultivo que se asientan a los pies del paraje natural de la sierra de El Carche.

Yapale


Cerveza de apariencia atractiva, con un color entre ocre y ámbar muy claro, algo turbia y con reflejos dorados. Al servirla forma una espuma de color blanco hueso, jabonosa y no muy abundante, y sin embargo muy persistente. Su aroma es intenso, un verdadero golpe de lúpulo, dominado por notas de hierba recién cortada al principio, que con el tiempo van dejando algo de espacio a toques de resina y pino, e incluso se puede apreciar un fondo de fruta tropical. En boca percibimos un cuerpo medio y un sabor amargo bastante intenso, más de lo que hacen prever sus 30 IBU. Predominan las notas de hierba, junto a un ligero toque de fruta tropical, y al final aparece un profundo retrogusto a hierba y resina.

Una APA verdaderamente buena, muy recomendable. Merece la pena probarla, sobre todo por su fresco e intenso aroma lupulado, y os podemos asegurar que entra de maravilla. Resultará ideal para acompañar un buen cebiche o un tartar de atún. 

Estilo: American Pale Ale
ABV: 5,1 %
Amargor: 30 IBU
Cereales: Copos de cebada y maltas de cebada Pale, Munich y Carahell
Lúpulos: East Kent Golding, Columbus, Mosaic y Simcoe

Serious Rye IPA


En este caso encontramos una cerveza bastante turbia y de color intenso, entre ámbar oscuro y castaño claro. Su espuma, de color beige claro, es cremosa y resulta bastante persistente. En nariz ofrece un intenso aroma lupulado, con notas cítricas y un toque de resina, envuelto en un contrapunto maltoso dominado por el caramelo, pero también con un toque de bizcocho y un fondo de malta tostada. La sensación en boca es algo astringente, caracterizada por un cuerpo entre medio y denso. En cuanto al sabor, es intenso y bien equilibrado, con un pronunciado amargor pero también un marcado contrapunto dulce. Se distinguen notas de pomelo y naranja amarga, además de toques herbáceos, mientras que la malta se manifiesta en notas de caramelo y bizcocho, entre las que se cuelan los peculiares matices especiados del centeno.

En resumen, una IPA intensa y equilibrada, con el especial toque del centeno y a un paso de ser más bien una Imperial IPA. Puede ser un gran acompañamiento para diferentes tipos de comida de sabor más bien fuerte, especialmente para platos picantes o bastante especiados a base de carnes blancas.

Estilo: Rye IPA
ABV: 7,1 %
Amargor: 71 IBU
Cereales: Malta de centeno y maltas de cebada Pale, Munich, Carahell y Caramunich
Lúpulos: Mandarin, Summit, Chinook, Amarillo y Simcoe (los dos últimos en dry hopping)