lunes, 26 de septiembre de 2016

Estamos en pleno Oktoberfest, tiempo para una Spaten Oktoberfestbier

Hoy probamos una cerveza muy propia de estas fechas, nada menos que una Festbier, el estilo que actualmente se sirve de forma más habitual en el Oktoberfest, el popular festival cervecero que estos días se celebra en la ciudad alemana de Múnich. Y decimos actualmente porque no siempre ha sido así, aproximadamente hasta 1990 la cerveza propia de esta fiesta era más bien de tipo Märzen, un estilo más oscuro y con más cuerpo. Sin embargo, a partir de cierto momento, las cerveceras que participan en el Oktoberfest decidieron que sería mejor elaborar para la ocasión una cerveza más fácil de beber, más para todos los públicos aunque sin perder del todo el carácter maltoso de la Märzen, y así nació la Festbier. Cabe decir que el nombre Festbier es el recomendado por la guía de estilos del BJCP, dado que el término "Oktoberfestbier" (más popular y más concreto) está protegido por la legislación alemana y europea, siendo reservado su uso a aquellas cerveceras que participan en el Oktoberfest propiamente dicho, las cuales, entre otras condiciones, deben producir su cerveza dentro de los límites de la ciudad de Múnich. De este modo, se usa el término Festbier para incluir a todas las cervezas de este tipo, sea quien sea su fabricante y sea cual sea el festival al que estén destinadas y la ubicación del mismo, sin violar la normativa específica para las cervezas del Oktoberfest. La cerveza que hoy nos ocupa, sin embargo, sí que luce el nombre Oktoberfestbier, ya que es la elaborada para la ocasión por Spaten, una de las seis cerveceras tradicionalmente autorizadas a participar en la fiesta cervecera más famosa del mundo, a pesar de ser actualmente propiedad del gigante AB InBev. De hecho, la Spaten Oktoberfestbier es habitualmente la primera en ser pinchada cuando comienza el Oktoberfest. Además, el famoso experto en cerveza Michael Jackson la consideraba el ejemplo definitivo de este estilo y como tal la incluyó en su libro "Great Beer Guide. 500 Classic Brews". En cualquier caso, no la confundáis con la Spaten Oktoberfest Ur-Märzen, elaborada por la misma marca durante todo el año y (según parece, aunque no hemos tenido la oportunidad de probarla) de estilo Märzen.

Se trata de una cerveza de color dorado intenso, transparente y brillante. Su espuma de color blanco es más bien escasa y poco duradera. En cuanto a su aroma, es muy similar al de una Bohemian Pilsner, dominado por notas herbáceas y florales suaves, con un cierto recuerdo a polen y a cereal. En boca es ligera, refrescante y fácil de beber, con presencia moderada del carbónico, justo lo que se buscaba al crear este tipo de cerveza para el Oktoberfest. Los sabores que predominan son un amargor herbáceo y un dulzor maltoso que guardan un equilibrio en el que también se distingue cierto toque ácido. De nuevo apreciamos polen, notas herbáceas, y hasta un toque de limón. También se distingue un recuerdo a cereal, aunque se echa de menos que las notas maltosas tengan más protagonismo.

En definitiva, una cerveza de sesión, ligera y fácil de beber, apta para consumir en grandes cantidades en un ambiente festivo (pero no olvidéis que hay que beber con moderación, por favor, que otra cosa que abunda en el Oktoberfest y sus réplicas es la gente que "se excede" con la cerveza). Para sumergirse a fondo en el espíritu Oktoberfest, recomendamos servirla en jarra y acompañarla de pretzels y buenas salchichas alemanas con mostaza y una ración de chucrut. Prost!

Estilo: Festbier (Oktoberfest)
ABV: 5,9%

lunes, 19 de septiembre de 2016

Tres cervezas de Barcelona Beer Company


Hoy probamos tres de las referencias de Barcelona Beer Company, una cervecera barcelonesa que se enorgullece mucho de su ciudad y del agua que emplea para elaborar sus cervezas, agua de Font del Regàs, en el Parque Natural del Montseny. Una buena agua es, sin duda, de vital importancia para hacer buenas cervezas como las que vamos a comentar. Por un lado tenemos Barcelona Beer, una APA muy bebible. A continuación pasamos a Cerdos Voladores, una IPA inspirada en el clásico cuento de los tres cerditos, los cuales se presentan en versión algo gamberra. Finalmente, La Niña Barbuda es una Brown Ale en la que estos catalanes han logrado acertar con un gran equilibrio entre la malta y el lúpulo.

Barcelona Beer


La primera de las tres cervezas de hoy es de color dorado intenso tirando a ámbar claro, y no presenta casi nada de turbidez. Su espuma, de color blanco hueso, no es ni muy abundante ni muy persistente. Presenta un agradable aroma lupulado en el que se pueden distinguir notas florales, frutas drupáceas y un ligero toque herbal. En boca descubrimos que tiene un cuerpo ligero y un sabor marcado por un amargor suave matizado con un ligero toque dulce. Se aprecian diferentes notas frutales, como drupáceas y un toque de naranja, además de un punto maltoso que recuerda a bizcocho.

En definitiva, una cerveza suave y ligera bastante recomendable, muy apta como cerveza de sesión. Además, hará buenas migas con carnes de ave y barbacoas.

Estilo: American Pale Ale
ABV: 5,0%
Amargor: 20 IBU
Lúpulos: Magnum, Perle y Cascade
Maltas: Pale Ale y Caramunich T2

Cerdos Voladores


Esta American IPA es de un color ámbar claro con reflejos dorados, apenas nublado por una ligera turbidez. Su espuma es cremosa y de color blanco hueso, de abundancia media y muy persistente. En nariz descubrimos un agradable aroma en el que se distinguen notas florales y herbales, resina y naranja amarga. Lo que nos encontramos al probarla es un cuerpo entre ligero y medio, y un sabor caracterizado por un amargor bastante fuerte, casi sin concesiones a otros matices. Predominan las notas frutales como drupáceas y naranja amarga, acompañadas de un toque de resina. Además, presenta un fuerte retrogusto herbal y resinoso. 

Resumiendo, se trata de una IPA bastante recomendable, aunque se echa de menos algo más de frescor. Para su maridaje, cualquier plato picante será una buena elección.

Estilo: American IPA
ABV: 6,0%
Amargor: 65 IBU
Lúpulos: Centennial y Amarillo
Maltas: Pale Ale, Carahell y Crystal

La Niña Barbuda


La Niña Barbuda es una cerveza de un atractivo color castaño con reflejos ámbar oscuro, prácticamente sin turbidez si está bien reposada. Al ser más bien poco carbónica, forma una cantidad moderada de espuma color beige poco persistente. En su aroma dominan las notas procedentes del lúpulo, principalmente la resina, aunque también se distinguen pino y flores. Las notas maltosas están quizá en un segundo plano, pero también muy presentes, sobre todo en forma de caramelo, aunque también con un toque que recuerda a chocolate. En boca nos encontramos con un cuerpo medio y un sabor intenso, marcadamente amargo con apenas un ligero toque dulce. De nuevo domina la resina, acompañada de caramelo, además de algo de torrefacto suave y frutos secos. El final del trago es amargo y algo astringente.

Sin duda una cerveza muy interesante, más fuerte y lupulada que una American Brown Ale convencional, totalmente recomendable. Para maridar, tres recomendaciones ordenadas de mayor a menor: quesos curados o azules, platos picantes y carnes rojas a la brasa.

Estilo: American Brown Ale
ABV: 7,0%
Amargor: 46 IBU
Lúpulos: Northern Brewer y Cascade
Cereales: Copos de trigo y maltas de cebada (Pale Ale, Caramunich T2 y Carafa)

martes, 30 de agosto de 2016

Blat y Malta, de Cervesa del Montseny

En Cervecívoros ya os hemos hablado un par de veces de Cervesa del Montseny, una prolífica cervecera barcelonesa que descubrimos en una visita a la ciudad condal. Primero fue la edición 2014 de Hivernale, y más tarde Lupulus, la APA con cuya contextualización histórica no estábamos muy de acuerdo. En esta ocasión toca un 2x1: Blat y Malta. La primera de ellas, cuyo nombre significa "trigo" en catalán, se identifica como Hefeweizen pero se parece mucho más a una American Wheat Beer, quizá sea un punto intermedio entre ambas. La segunda es una Pale Ale que recuerda bastante a las cervezas británicas de este estilo, sólo que más carbónica.

Blat



La Blat tiene un color a medio camino entre dorado oscuro y ámbar claro, con algo de turbidez. Al servirla forma una exagerada capa de espuma de color blanco hueso, bastante duradera. Su aroma es suave, con notas herbáceas acompañadas de un ligero toque de plátano al principio. En boca presenta un cuerpo ligero y un sabor predominantemente ácido aunque también se nota cierto dulzor. En el final del trago, sin embargo, manda un suave amargor. Distinguimos cítricos, al menos naranja amarga y limón, notas herbáceas, bizcocho, vainilla y un toque terroso.

Su mejor acompañamiento serán ensaladas, platos a base de huevo o recetas ligeramente especiadas.

Estilo: American Wheat Beer
ABV: 4,0%
Amargor: 19 IBU
Lúpulos: Perle, Fuggles, Celeia y Saaz
Maltas: Pilsen, Caramalt y de trigo

Malta



En este caso se trata de una cerveza de color ámbar oscuro o castaño claro, casi sin turbidez. Su espuma, de color beige claro, es abundante y persistente. En nariz nos encontramos con un aroma en el que se mezclan levadura y bizcocho con notas florales y un toque de miel. La sensación en boca es de cuerpo entre ligero y medio, mientras que el sabor es bastante suave, basado en un equilibrio entre el dulzor y el amargor. Percibimos ligeros toques de torrefacto y miel, acompañados de fruta, frutos secos, polen y algo cercano a la canela.

La mejor opción para maridar esta Pale Ale serán platos a base de carne, ya sea roja o blanca, más bien condimentados.

Estilo: Pale Ale
ABV: 5,1%
Amargor: 24 IBU
Lúpulos: Challenger, East Kent Goldings y Fuggles
Maltas: Pale, Crystal y Café

jueves, 25 de agosto de 2016

Antara, cerveza con chufa


Hoy probamos Antara, una cerveza de producción ecológica fruto de la colaboración entre Cervezas Fernández Pons, que la elabora, y Terra i Xufa, que la distribuye. Su principal característica es que está elaborada con chufa, el tubérculo a base del cual se hace la famosa horchata valenciana. A primera vista, esto puede parecer la típica inclusión con calzador de un ingrediente típico de determinada zona en la elaboración de una cerveza, pero resulta que no es del todo así ya que se trata de lo que podríamos llamar una "reproducción histórica". La explicación está en su etiqueta, que nos remite a un fragmento de De historia plantarum (Historia de las Plantas), obra escrita por el filósofo griego Teofrasto en el siglo IV a.C. Según este texto, determinados pueblos de aquella época hervían la chufa en cerveza de cebada para dar lugar a un brebaje que era considerado un manjar. En cualquier caso, la mezcla no deja de ser un poco rara y el resultado digamos que es más bien discutible. Pero ya se sabe: para gustos, colores.

Y el color de esta Antara es dorado claro, casi transparente, similar al de una German Pilsner. Se trata de una cerveza muy carbónica que al ser servida forma una abundante corona de espuma blanca, la cual se va desvaneciendo hasta quedarse en una fina capa que sí permanece hasta el final. Al principio ofrece un aroma muy fresco con notas de hierba, vino blanco, uvas y manzana verde. Este olor va evolucionando y al cabo de un tiempo parecen distinguirse suaves notas dulces de fruta y chufa. En boca es muy ligera y suave, podría decirse que aguada, más bien dulce aunque de forma muy discreta, con cierta presencia del carbónico y un ligero punto maltoso.

Como ya adelantábamos en el primer párrafo, una cerveza que no acaba de convencernos en absoluto, muy suave y con un sabor que esperamos al menos sea apreciado por los amantes de la chufa. Resulta difícil proponer un acompañamiento para ella, sólo se nos ocurren postres a base de nata y/o almendras, y ni siquiera podemos asegurar que sea una buena idea.

Estilo: Pale Lager - Spiced Beer
ABV: 4,2%
Ingredientes adicionales: Chufa

martes, 16 de agosto de 2016

The Roundhouse Taproom, una parada obligada en Hong Kong


Hay motivos muy diferentes para visitar Hong Kong. Mucha gente lo hace por trabajo, algunos para hacer turismo, y otros pasamos en ella unas horas porque hacemos una larga escala en el gigantesco Aeropuerto Internacional de Hong Kong (HKG), uno de los más concurridos del mundo. Si os encontráis en esta última situación, que sepáis que la visita a la ciudad merece la pena. Una vez superadas las concurridas colas de extranjería y aduanas, podéis llegar al centro de la ciudad en aproximadamente media hora por poco más de 10€ (ida y vuelta) usando el ferrocarril Airport Express. Allí os espera una ciudad vibrante, que resulta especialmente espectacular cuando cae la noche y comienza el juego de luces en sus rascacielos. Además, si sois amantes de la buena cerveza, debéis saber que, como buena ciudad cosmopolita que es, Hong Kong no se ha quedado al margen de la revolución de la cerveza artesana.


Buena prueba de ello es The Roundhouse Taproom, un excelente local ubicado en el número 62 de Peel Street, en pleno centro de la ciudad, a poco más de 15 minutos andando de las estaciones de metro Central y Hong Kong (en la cual termina el recorrido del Airport Express). En la zona podéis encontrar varios locales y tiendas especializadas muy interesantes, no os desaniméis cuando veáis que algún bar tiene "cerveza industrial española" (no diré más) en sus grifos. De entre todos estos lugares y según muchos conocedores del panorama cervecero de la ciudad, The Roundhouse Taproom es uno de los mejores bares para disfrutar de una buena cerveza en Hong Kong.

La empinada Peel Street (izquierda) 
y el exterior de The Roundhouse Taproom (derecha)

Y la verdad es que, aunque por desgracia no tuve tiempo para probar la competencia y comparar, sí puedo decir que se trata de un local más que recomendable. Lo que encontraréis allí es un bar agradable y acogedor, con una decoración moderna de estilo industrial y, lo que es más importante, un impresionante surtido de hasta 27 grifos de cerveza (3 de ellos dedicados a casks), el mayor de la ciudad. En su pizarra encontraréis grandes cervezas de todo el mundo, pero se puede distinguir una presencia especialmente importante de cervezas procedentes de diferentes lugares de Oceanía y la costa Pacífica de Asia, incluyendo por supuesto alguna cerveza elaborada en el propio Hong Kong. La oferta se complementa con un gran surtido de cervezas en botella.

Semiconductor Session IPA
En mi paso por allí, disfruté de dos de las 24 cervezas que tenían pinchadas en aquel momento. En primer lugar, la Semiconductor Session IPA, de la cervecera 8 Wired Brewing Co., con sede en Nueva Zelanda. La Semiconductor es una American IPA de sesión de 4,4% ABV y 30 IBU, muy rica, bastante amarga y algo seca. Me dieron a probar otras dos cervezas de 8 Wired, y la verdad es que todas estaban realmente buenas, así que yo al menos no pienso perderles la pista a estos cerveceros neozelandeses. Lo malo es que, al menos por el momento, parece bastante complicado encontrar sus referencias en España. A continuación, probé la GaLactic Sour IPA, versión "salvaje" de una American IPA elaborada en Hong Kong por Young Master Ales. Se trata de una cerveza muy refrescante, de 5,9% ABV y 45 IBU, con un logradísimo equilibrio entre acidez y amargor.


Para acompañar estas cervezas tiré de la carta de aperitivos de The Roundhouse Taproom, que tenía muy buena pinta, y vaya si fue un acierto. La elección fue un abundante plato de alitas de pollo deshuesadas, muy tiernas, con un rebozado delicioso y una salsa picante que maridaba a la perfección con las cervezas elegidas, especialmente con la GaLactic.

Aparte de las tremendas cervezas y la buena comida, resulta que la atención que uno recibe en The Roundhouse Taproom es excelente, sus camareros son atentos y agradables, y varios de ellos cuentan con el título Certified Beer Server del Cicerone Certification Program. Es decir, muy buena gente que, además, sabe lo que se hace. En cuanto al precio, una pinta de Semiconductor, media pinta de GaLactic y las alitas sumaron un total de 219 HK$ (unos 25 €). Puede parecer mucho, pero no hay que olvidar que los precios en Hong Kong tienden a ser algo más altos que en España.

En conclusión, un local más que recomendable, una parada obligada para l@s cervecívor@s que os dejéis caer por la gran ciudad de Hong Kong.

miércoles, 10 de agosto de 2016

Comparamos dos Witbier nacionales: Rosita d'ivori vs. Tesela Blanca de Trigo

Hoy probamos dos cervezas diferentes, ambas de estilo Witbier. Este tipo de cerveza, del que ya hemos hablado en alguna ocasión (ver St. Bernardus Wit y Senador Volstead Etiqueta Blanca), es uno de los en ocasiones llamados estilos "de granja" belgas (en contraposición a los estilos "de abadía"). Su nombre significa "cerveza blanca", debido a su habitual color amarillo claro, blanquecino debido a la turbidez y la carbonatación, ambas bastante intensas habitualmente. Las Witbier se caracterizan por el uso de trigo sin maltear (aproximadamente al 50% con malta de cebada), y frecuentemente son especiadas con cilantro y piel de naranja. Son cervezas ligeras y muy refrescantes, ideales para acompañar platos tales como ensaladas, escabeches y pescados a la plancha. Se trata de un estilo muy popular y extendido a nivel internacional, y en esta ocasión tenemos dos ejemplos hechos en España: la tarraconense Rosita d'ivori (en catalán "de marfil") y la burgalesa Tesela Blanca de Trigo. Como podéis ver, ambos son nombres bastante descriptivos, muy ajustados a las características de estas cervezas. En el caso de Tesela, la Blanca de Trigo se define como "Hefeweissbier" (el tradicional estilo de cerveza de trigo alemana al que en Cervecívoros normalmente nos referimos como Hefeweizen) en su etiqueta y en algunas webs, pero sus características apuntan inequívocamente a una Witbier. Además, Tesela indica que la Blanca de Trigo se elabora con una parte de trigo sin maltear, ingrediente propio de este estilo pero no de las Hefeweizen, en las cuales se usa generalmente trigo malteado.

Rosita d'ivori



La Witbier de Rosita presenta un color amarillo pajizo con reflejos ámbar claro. En cuanto a su carbonatación, resultó ser excesiva, al menos en esta botella, generando el típico "efecto géiser". Sin embargo, la abundante capa de espuma blanca no duró mucho, desvaneciéndose al poco tiempo de ser servida. En nariz se aprecian aromas de hierbas, especias, limón y manzana verde. Refrescante, de cuerpo ligero y con cierta presencia del carbónico, su sabor tiene un toque ácido y un amargor muy leve, destacando un dulzor quizá excesivo para una cerveza de este estilo. Se aprecian de nuevo las notas herbáceas, acompañadas de bizcocho y naranja.

Estilo: Witbier
ABV: 4,5%
Ingredientes adicionales: Azúcar, jarabe natural, piel de naranja y cilantro

Tesela Blanca de Trigo



La representante burgalesa es de color oro viejo y bastante turbia. Su espuma, de color blanco, es muy abundante y bastante persistente. El aroma de esta cerveza está claramente marcado por notas cítricas y herbáceas. Al igual que en el caso anterior, presenta un cuerpo ligero y el carbónico está bastante presente. Su sabor es predominantemente ácido, aunque también se percibe cierto amargor, especialmente al final del trago. Se aprecian hierbas y bizcocho, acompañados de un toque cítrico que va evolucionando del limón a la naranja.

Estilo: Witbier
ABV: 4,5%

domingo, 31 de julio de 2016

Lilith Oporto Aged, pasión frutal de In Peccatum Craft Beer


Ya hemos hablado en alguna ocasión de Keltius e In Peccatum, las marcas hermanas con sede en Ourense creadas por Alberto Gómez Trabazos. La cerveza que probamos hoy pertenece a la segunda de ellas, la que está más inmersa en la corriente craft beer contemporánea (con referencias como la APA Estío), pero en ella se nota la influencia del saber hacer en estilos belgas que nació con Keltius, más orientada a los estilos tradicionales belgas (con referencias como la Belgian Golden Strong Ale Trashno). Se trata de una Belgian Dark Strong Ale llamada Lilith Oporto Aged que, como su nombre indica, es madurada durante un mes y medio en barricas de roble previamente usadas para envejecer Oporto, algo que le confiere un suave y agradable carácter frutal. Tal vez os interese saber que también existe la variante Lilith Bourbon Aged, madurada durante nada menos que ocho meses en barricas de Bourbon.

Al servir esta cerveza nos sorprende un color relativamente claro para su estilo, entre ámbar oscuro y caramelo, con reflejos rojizos. Aunque el poso es abundante, la turbidez está totalmente ausente si la cerveza está bien reposada. La espuma es densa y de color crema, se forma en una cantidad moderada y es muy persistente. En nariz encontramos un aroma rico y complejo, dominado por notas de licor y fruta madura, acompañadas de pan y otros matices relacionados con la levadura, además de un suave toque de caramelo. Al probarla apreciamos un cuerpo intermedio y una textura muy agradable. El sabor está dominado por un dulzor sutil y suave, con apenas una pizca de amargor final. Las notas frutales, como drupáceas y frutas rojas, son sin duda las protagonistas, envueltas en corteza de pan, y de nuevo con un ligero toque de caramelo.

Lilith Oporto Aged es una cerveza un poco peligrosa, relativamente fácil de beber a pesar de su alta graduación, gracias a un suave paso por boca. Se puede disfrutar sola pero, si se acompaña de comida, los embutidos y las carnes rojas guisadas son probablemente las mejores opciones, junto con quesos fuertes y cremosos.

Estilo: Belgian Dark Strong Ale - Specialty Wood-Aged Beer
ABV: 9,0%
Cereal: Cebada
Ingredientes adicionales: Azúcar