jueves, 8 de agosto de 2019

Tensina Peña Roya y Peña Telera, cervezas de los Pirineos


¿Os apetece un paseo por la montaña? Pues habéis venido al sitio adecuado, porque en esta entrada os proponemos un viaje al corazón de los Pirineos, más concretamente a Tramacastilla de Tena, en la provincia de Huesca, a pocos kilómetros de Candanchú y Formigal. Allí, a 1224 metros sobre el nivel del mar, se elaboran las cervezas Tensina. Esta cervecera artesana, fundada por dos jóvenes en 2016, presume de crear "cervezas de altura", a las que bautizan con el nombre de montañas de la zona. Tal es el caso de las dos referencias que os vamos a presentar: Peña Roya y Peña Telera.

Peña Roya - American Amber Ale


Cerveza de color entre cobrizo oscuro y castaño claro, perfectamente transparente siempre y cuando el abundante sedimento esté bien reposado y no lo vertamos. La espuma es cremosa y de color beige claro, moderadamente abundante y con buena retención. Presenta un aroma lupulado bastante intenso y agradable, con marcadas notas de hierba, resina y fruta, aunque también se distingue un suave toque maltoso. En boca se aprecia un cuerpo ligero y un sabor amargo más o menos discreto, equilibrado con un contrapunto de dulzor maltoso suave. En el paladar encontramos hierba, resina, pomelo y otras frutas, además de notas de malta tostada que recuerdan a caramelo, miel y bizcocho, pero destaca demasiado un sabor a frutos secos que seguramente no sea deseado.

Una buena Amber Ale con un excelente aroma propio de una IPA, aunque por desgracia en boca es algo más floja. Para acompañarla, una buena elección serán los platos de sabor fuerte a base de carnes blancas.

Estilo: American Amber Ale
ABV: 5,7 %
Amargor: 36 IBU
Lúpulos: Mosaic
Cereales: Malta de cebada

Peña Telera - India Pale Ale


En este caso tenemos una cerveza ligeramente más clara que la anterior, de color entre ámbar oscuro y castaño claro, con cierta turbidez. Su espuma, de color beige claro, es abundante y bastante persistente. En nariz encontramos un aroma lupulado en el que destacan las notas cítricas y de resina, con bastante intensidad en un principio, aunque por desgracia no tarda mucho en debilitarse. La sensación en boca se caracteriza por un cuerpo entre ligero y medio, y en su sabor predomina un amargo bastante intenso, aunque también hay un dulzor maltoso que no pasa desapercibido y gana protagonismo al subir un poco la temperatura. Encontramos notas de pomelo y resina en el paladar, acompañadas de un toque maltoso de miel y caramelo. 

Una American IPA correcta, con un sabor bastante intenso y muy buen aroma, tal y como cabría esperar considerando la gran selección de lúpulos empleados en su elaboración. En la mesa puede ser un buen acompañamiento para platos ligeramente picantes a base de carne.

Estilo: American IPA
ABV: 6,4 %
Amargor: 53 IBU
Lúpulos: Columbus, Mosaic, Citra, Ahtanum, Cascade y Simcoe
Cereales: Malta de cebada, malta de centeno y copos de avena

jueves, 25 de julio de 2019

Mateo, la Hefeweizen de Mateo & Bernabé and friends


Quizá recordéis que ya hemos hablado en alguna ocasión de las cervezas de Mateo & Bernabé and friends, elaboradas en La Rioja. Después de haber comentado la Blonde Ale Bernabé y la Irish Red Ale Fermín, ahora es el turno de Mateo, una Hefeweizen. Esta cerveza hace honor a la festividad de San Mateo, que se celebra el 21 de septiembre y constituye la fiesta de la vendimia en La Rioja. Es por ello que en su etiqueta se representa el número 21 junto a un corquete, herramienta utilizada habitualmente para cortar racimos de uva. Veamos qué tal está esta cerveza riojana al más puro estilo alemán.

Como cualquier Hefeweizen que se precie, se trata de una cerveza muy turbia, mientras que su color ocre es algo más claro que el de otras cervezas de este estilo. Su espuma no es tan abundante y cremosa como la de otras cervezas de trigo, pero sí muy persistente, de color blanco hueso. Presenta un aroma más bien suave, en el que las características notas de pan, clavo y plátano no resultan particularmente penetrantes. Con un cuerpo de densidad media, su principal característica en boca es la marcada presencia del carbónico, que hace sombra a un sabor caracterizado por un amargor suave y un toque ácido, equilibrados con un dulzor que va ganando protagonismo según sube la temperatura de la cerveza. Se distinguen notas de hierba y cereal, un toque cítrico, y recuerdos a vainilla que se intensifican al ganar temperatura.

Se puede decir que estamos ante una Hefeweizen correcta, aunque no está al nivel de las mejores representantes de este estilo, que como sabéis suelen venir de la región germana de Baviera. Para su maridaje, lo mejor serán platos suaves, como ensaladas y pescados a la plancha.

Estilo: Hefeweizen
ABV: 5,5 %
Amargor: 20 IBU
Cereales: Maltas de trigo y cebada

domingo, 7 de julio de 2019

Santo Cristo Orzán, la cerveza orensana dedicada a A Coruña


La cervecera orensana Santo Cristo es ya una vieja conocida para aquellos que visitáis Cervecívoros con cierta regularidad. En su momento hablamos de dos sabrosas Russian Imperial Stout de la marca, la clásica Palacio de Invierno y la más joven 1917, y más tarde de la edición especial 1917 Centenario, así como de su potente Imperial IPA Costa Oeste. Y esta última no es la única cerveza hoppy de los orensanos que hemos comentado por aquí, pues también os presentamos Magnum Series Citra Dry Hopping, una de las Session IPAs que crearon especialmente para celebrar el 5º aniversario de la tienda viguesa Entre Cervezas. Precisamente a ese estilo de cerveza, el de las American IPAs de sesión, pertenece la referencia de la que vamos a hablar hoy: Orzán. Esta cerveza, fuertemente lupulada pero de baja graduación, debe su nombre a la playa del Orzán, uno de los dos arenales (junto con el de Riazor) que cubren la parte más interna de la ensenada del mismo nombre que da forma a la costa occidental de la ciudad de A Coruña. Orzán llegó al catálogo de Santo Cristo un par de años más tarde que Samil, otra Session IPA de Santo Cristo, en este caso nombrada en honor a la playa más emblemática de la ciudad de Vigo. Veamos como es esta cerveza playera, por si vale la pena hacerle hueco a unas cuantas botellas junto a la toalla y las palas.

Orzán resulta ser una cerveza algo turbia, de intenso color ámbar. La corona una gruesa y cremosa capa de espuma, de color entre blanco hueso y beige claro, con bastante buena retención. Su aroma es intenso, dominado por notas de fruta tropical y pomelo, aunque también se distingue un fondo de resina y un toque floral. En boca presenta un cuerpo ligero, y su sabor se caracteriza por un amargor bastante fuerte, matizado con un ligero toque dulce de galleta. En el paladar destacan los cítricos como el pomelo y la naranja amarga, así como otras notas frutales, y de nuevo se percibe un toque resinoso.

Desde luego no es la mejor IPA de Santo Cristo, pero no está mal. Su principal defecto es la falta de cuerpo, que deja en la boca una sensación algo aguada en algún momento. Por otra parte, cabe destacar que, si bien su contenido en alcohol es relativamente bajo como corresponde a una Session IPA, no se ha escatimado ni un gramo de lúpulo en darle un amargor bastante potente. Para acompañarla, recomendamos platos picantes pero poco contundentes, preferiblemente a base de verduras.

Estilo: (Session) American IPA
ABV: 4,8 %
Lúpulos: Simcoe, Cascade, Columbus, Chinook y Warrior

martes, 11 de junio de 2019

Santo Cristo 1917 Centenario, roble y licor de guindas, ojo a la combinación


Quienes seáis amantes de las Russian Imperial Stouts y leáis habitualmente las entradas de Cervecívoros, seguro que recordáis la que en su momento dedicamos a dos grandes cervezas de este estilo: Palacio de Invierno y 1917, de los orensanos Santo Cristo. Quizá incluso hayáis probado alguna de estas cervezas y os haya gustado. Pues bien, si os ha gustado la 1917, seguramente os encantará la 1917 Centenario. Esta edición especial, creada en 2017 para celebrar el centenario de la Revolución rusa a la que debe su nombre la Santo Cristo 1917, está madurada con astillas de roble francés maceradas en licor de guindas gallego. Un auténtico lujo para amantes de las barrel-aged, corred a ver si aun podéis echarle el guante a alguna.

Como no podía ser de otra forma, encontramos una cerveza de intenso color negro. La espuma es prácticamente inexistente, incluso forzando mucho al verter sólo se forma un fino anillo de color café con leche. Su intenso aroma está dominado por notas de cacao y licor, con toques de tofe, frutos rojos y también algo de café. En boca es untuosa, con un cuerpo muy denso. Su sabor se caracteriza por un equilibrio entre dulzor maltoso y amargor cafetoso, con cierta ventaja para el primero. Aunque su 11 % ABV está muy bien integrado (resulta más perceptible en nariz que en boca), hay una calidez alcohólica bastante marcada. El paladar se ve envuelto en notas de café y cacao, con toques de caramelo muy presentes al final del trago, y también toques de tofe, madera, bizcocho y galleta tostada. 

Sin duda una buena Russian Imperial Stout, intensa y potente, de trago corto y retrogusto largo. Si os gustan los "petrolacos", no dejéis de probar esta evolución de la 1917. Dadas sus características, el mejor contexto para esta cerveza será la sobremesa de una buena comida o cena, acompañando una larga conversación entre amigos, aunque por supuesto también puede servir como acompañamiento para postres de chocolate. 

Estilo: Russian Imperial Stout - Specialty Wood-Aged Beer
ABV: 11,0 %
Cereales: Avena y malta de cebada

domingo, 26 de mayo de 2019

Attack The Krab!! edición Mar-Tutxa Krabsares, una nueva entrega de la cerveza contra el cáncer



Hace algo más de un año, en la Navidad de 2017, os presentamos una cerveza muy especial. Y no especial por sus ingredientes, por su graduación o por alguna excentricidad en su elaboración, sino por su finalidad. Se trataba de la cuarta edición de Attack The Krab!!, una cerveza solidaria cuyos beneficios se destinan íntegramente a financiar la investigación del cáncer. Pues bien, la quinta edición ya está aquí y, por supuesto, queremos hablaros de ella y animaros a probarla. El equipo encargado de sacar adelante esta nueva Attack The Krab!! edición Mar-Tutxa Krabsares ha estado de nuevo liderado por ImpliK2, la "filial solidaria" de 2D2Dspuma, que en esta ocasión ha contado con los siguientes colaboradores: Althaia Artesana, encargados de la elaboración de la cerveza; Edgar Rodríguez Tello, colaborador en la concepción, diseño y promoción, y también sumiller de El Racó d’en Cesc, donde esta cerveza formará parte de su menú-maridaje; Jorge Solana, del blog Cerveriana; Martutxa Casares, encargada del diseño de la etiqueta y la persona en cuyo honor ha sido nombrada esta edición; y Etiqueta Diez, que ha impreso las etiquetas sin coste. Toda esta gente ha puesto su granazo de arena para crear esta cerveza, cuyos beneficios se destinarán a financiar la actividad del grupo de investigación de la leucemia del Institut de Recerca Sant Pau. La cerveza en cuestión es una Berliner Weisse a la que han añadido hierbabuena y sandía, y cuya graduación alcohólica han dejado en un discreto 4,2 % ABV para que este verano podamos tomarnos unas cuantas sin que se nos suban  demasiado a la cabeza. 


Esta cerveza solidaria presenta un color amarillo pajizo, casi transparente y con reflejos dorados. Apenas forma una pequeña cantidad de espuma jabonosa y de color blanco, la cual se desvanece por completo en poco tiempo, momento en el que a simple vista podría pasar por un vino blanco. Su aroma es extremadamente fresco y muy afrutado, con notas de sandía y limón, acompañadas de un toque de gominola y con un sutil matiz herbáceo en el fondo. En boca se caracteriza por un cuerpo ligero y un sabor suave, marcado por una acidez moderada que al final del trago deja paso a un sutil dulzor. De nuevo percibimos notas de limón, sandía y gominola que dejan una sensación muy agradable en el paladar.

Como bien dicen sus creadores, no sólo es una cerveza solidaria, también es una buena cerveza. Esta nueva edición de Attack The Krab!! resulta ser extremadamente refrescante y bebible, una Berliner Weisse que entra de maravilla y en la que cada trago invita a tomar otro más. Este efecto lo consiguen su acidez y sus notas frutales, ambas muy bien marcadas pero sin llegar a ser fuertes. Ante todo es una gran cerveza de sesión para días calurosos, pero también encuentra su lugar en la mesa, principalmente acompañando pescados blancos y mariscos. Además, es probable que la nueva Attack The Krab!! resulte ser la cerveza ideal para acompañar una buena paella. Dicho todo esto, si queréis probarla y colaborar con esta loable iniciativa, podéis conseguirla AQUÍ.

Estilo: Berliner Weisse - Fruit and Spice Beer
ABV: 4,2 %
Amargor: 10 IBU
Cereales: Malta de cebada y copos de trigo
Ingredientes adicionales: Hierbabuena y sandía

domingo, 12 de mayo de 2019

Elvis Juice y Jack Hammer, dos buenas raciones de lúpulo con la firma de BrewDog


Aunque no hemos hablado muchas veces por aquí de BrewDog (hace ya tiempo probábamos su This Is Lager, y también su club de suscripción Fanzine), esta cervecera escocesa no necesita presentación para los amantes de la buena cerveza. Desde su nacimiento en la pequeña localidad de Ellon hace poco más de 10 años, la marca creada por James Watt y Martin Dickie se ha convertido en un auténtico imperio cervecívoro a nivel mundial. De entre sus numerosas creaciones, en esta ocasión vamos a probar dos American IPAs pertenecientes a la serie "Amplified", en la que se incluyen cervezas que podríamos definir como bastante "cañeras". Por un lado tenemos Elvis Juice, que llegó al mercado en 2016 con 6,5 % ABV y 40 IBU, cargada de notas cítricas gracias a la adición de naranja y cáscara de pomelo. Y por otro lado está Jack Hammer, que se empezó a producir en 2012 con nada menos que 7,2 % ABV y 250 IBU, y que según sus creadores está pensada para quienes buscan el amargor extremo en una cerveza.

Elvis Juice


Este "zumo de rock & roll" resulta ser una cerveza algo turbia y de un atractivo color ámbar. Al servirla forma una cantidad moderada de espuma de color beige claro que resulta más bien poco persistente. En nariz resulta muy característica, con un intenso aroma a gominola de frutas, cargado de notas de pomelo, naranja y albaricoque, aunque también se distingue un ligero toque de piña. En boca percibimos un cuerpo entre ligero y medio, envuelto en un sabor más o menos intenso, dominado por un amargor bien marcado, aunque también presenta cierto contrapunto dulce e incluso un toque de acidez. Al igual que al olerla, su paso por el paladar recuerda inevitablemente a una gominola de frutas, con presencia de las mismas notas frutales que se perciben en el aroma, acompañadas ahora de un ligero toque de malta suave. Terminado el trago, el retrogusto afrutado nos acompaña durante un buen rato.

Desde luego una IPA verdaderamente buena, muy refrescante y extremadamente frutal. La adición de naranja y cáscara de pomelo proporciona una intensidad cítrica más acusada que en cervezas en las que estas notas se consiguen sólo a base de lúpulo. Pensando en su maridaje, puede ser un buen acompañamiento para platos tan dispares como carnes asadas y mariscos a la plancha.

Estilo: American IPA
ABV: 6,5 %
Amargor: 40 IBU
Lúpulos: Magnum, Simcoe, Amarillo, Mosaic y Citra
Cereales: Maltas de cebada Extra Pale y Caramalt
Ingredientes adicionales: Naranja y cáscara de pomelo

Jack Hammer


Esta IPA es de un color entre ocre y ámbar claro, nublado por una fina turbidez. Su espuma, relativamente abundante, es de color blanco hueso y con buena retención. En nariz encontramos un aroma hipnótico, dominado por notas de fruta tropical, complementadas con notas cítricas y un ligero toque de resina. Pasado un tiempo, este aroma evoluciona con la aparición de notas más florales y herbáceas. Al probarla encontramos un cuerpo entre medio y denso, pero el papel protagonista es para su sabor, dominado por un amargor verdaderamente fuerte, apenas equilibrado por un sutil contrapunto de dulzor frutal, aunque sin llegar a ser tan exagerado como sus 250 IBU hacen predecir. Este fuerte amargor hace sombra a las notas resinosas y frutales que se distinguen en el paladar y, como no podía ser de otra forma, el trago termina con un potente retrogusto amargo.

Una buena American IPA de BrewDog, desde luego una muy potente, a las puertas de ser más bien una Imperial IPA. No se puede decir que sea espectacular, pero desde luego es muy recomendable (si os gustan las IPAs bien amargas, claro). Para acompañarla, os recomendamos recetas asiáticas con un sabor suficientemente fuerte como para no desmerecer ante esta bomba de lúpulo; una buena dosis de salsa de soja sería aconsejable, para que os hagáis una idea.

Estilo: American IPA
ABV: 7,2 %
Amargor: 250 IBU
Lúpulos: Centennial y Columbus; Dry-Hopping: Simcoe, Amarillo y Citra
Cereales: Malta de cebada Extra Pale

domingo, 28 de abril de 2019

Tripel Karmeliet, otro clásico belga que nunca defrauda


Quienes seguís Cervecívoros sabéis que las cervezas de estilos tradicionales belgas de abadía son uno de nuestros (múltiples) vicios. También sabéis que no solemos usar la palabra "clásico" en vano, sino que sólo damos este apelativo a cervezas que se lo han ganado a pulso con el paso de los años. La cerveza que vamos a tratar hoy es una de las que merecen este adjetivo, a pesar de ser una creación relativamente reciente si la comparamos con otras referencias de su estilo. Hablamos de Tripel Karmeliet, la Belgian Tripel de tres cereales elaborada por Bosteels Brouwerij. El nombre de esta cervecera quizá no os suene mucho, pero son los responsables de tres cervezas ampliamente conocidas: Deus, Kwak y, por supuesto, Tripel Karmeliet, su referencia más popular. Según la familia Bosteels, esta Tripel nació de una receta sacada del convento de las carmelitas de Dendermonde (en la provincia belga de Flandes Oriental) y que data del año 1679. Como podéis imaginar, la Tripel Karmeliet, que salió al mercado en 1996, debe su nombre a dicho convento. Sin embargo, su icónico logo de estilo heráldico, que muestra una flor de lis de color rojo, fue elegido únicamente por motivos de estética y mercadotecnia. Esta cerveza, por cierto, está avalada por el maestro Michael Jackson, quien la incluyó en su obra "Great Beer Guide. 500 Classic Brews".

Este auténtico clásico belga presenta una atractiva tonalidad ocre con reflejos color oro viejo, nublada solo por una fina turbidez. Su espuma, de color blanco hueso, es cremosa y bastante persistente, pero sobre todo muy abundante, con lo que hay que tener un poco de cuidado al servirla. En nariz nos ofrece un aroma muy fresco, moderadamente intenso pero penetrante, dominado por notas especiadas y frutales, con cierto recuerdo a jengibre y manzana verde, además de la presencia de notas herbáceas. En boca se caracteriza por un final algo seco y un cuerpo más bien ligero, con cierto toque sedoso que debemos al uso de avena y que contrasta con la efervescente presencia del carbónico. Su sabor muestra un agradable equilibrio entre dulzor y amargor, aunque no se puede negar el protagonismo del primero. De nuevo encontramos especias, hierba, jengibre y fruta madura, todo ello matizado con un ligero toque maltoso de miel.

Buena cerveza, fresca a la par que intensa (aunque su 8,4 % ABV está muy bien integrado), por algo es uno de las más aclamadas representantes de su estilo. Puede ser bastante versátil en la mesa, pero se podría decir que los pescados blancos y los quesos curados serán sus mejores acompañantes.

Estilo: Belgian Tripel
ABV: 8,4 %
Amargor: 16 IBU
Cereales: Cebada, avena y trigo (todos ellos tanto malteados como en crudo)