miércoles, 24 de mayo de 2017

Welsh Pride, Bitter galesa de Conwy Brewery


La cerveza que probamos hoy es un regalito venido de tierras galesas. Se trata de Welsh Pride, producida por la cervecera Conwy Brewery (Bragdy Conwy en galés), fundada hace poco menos de quince años en la localidad del mismo nombre, en la costa norte de Gales. Esta pequeña cervecera produce un surtido bastante amplio de cervezas que incluye varias real ales permanentes, unas cuantas referencias estacionales y una pequeña selección de cervezas inspiradas en las craft beers norteamericanas. La Welsh Pride es una de las primeras, una Best Bitter, el estilo que suele señalar la referencia insignia en la mayoría de cerveceras británicas.

Resulta ser una cerveza de color entre oro viejo y ámbar claro, nublada por una ligera y fina turbidez. Su espuma, de color entre blanco hueso y beige claro, no tarda mucho en desaparecer. Presenta un suave aroma floral y cítrico, con toques herbáceos y de otras frutas. En boca percibimos un cuerpo ligero y una sensación algo astringente. Su sabor es moderadamente amargo, equilibrado con un ligero toque dulce. En el paladar recuerda a naranja amarga y frutos secos, con un suave toque de malta.

No es la mejor Bitter que hemos probado, pero no está mal. Además, para ser justos hay que reconocer que es posible que su mejor momento ya hubiese pasado. Para acompañarla, un buen plato de pollo asado o frito no puede fallar.

Estilo: Best Bitter
ABV: 4,3 %

martes, 16 de mayo de 2017

Call of Cthulhu, un monstruo de In Peccatum by Keltius


Hora de probar una verdadera bomba, tal y como suele suceder cuando lo que tenemos entre manos ha sido creado por In Peccatum Craft Beer, la rama especial, potente, radical, pecadora, desenfrenada, tentadora, o como queráis llamarla, de Cerveza Keltius. De su rama más tradicional, de inspiración principalmente belga, hemos probado en Cervecívoros la Keltius Trashno, mientras que de la propia In Peccatum hemos tratado Lilith Oporto AgedEstío, una de sus colaboraciones con Cervezoteca Malte. Y lo que os traemos en esta ocasión es Call of Cthulhu, definida como Imperial Red Ale, aunque nosotros la hemos etiquetado como American Strong Ale, siguiendo la clasificación del BJCP. Una cerveza de categoría y con personalidad, en cualquier caso, que debe su nombre al relato de 1926 "The call of Cthulhu" ("La llamada de Cthulhu"), obra más representativa de los "Mitos de Cthulhu", serie creada por el maestro del "horror cósmico" o "cosmicismo" H. P. Lovecraft. En este relato, la humanidad se encuentra bajo la amenaza Cthulhu, una deidad extraterrestre de forma grotesca (¿os habéis fijado en la etiqueta?) y nombre impronunciable, que antes de la aparición del ser humano dominó nuestro planeta junto a los otros "Primigenios", y actualmente reposa encerrado en la ciudad sumergida de R'lyeh. Pero sus seguidores quieren ayudarle a regresar... No temáis en sacar a este monstruo de su letargo, dejaos seducir por su incalculable poder, ¡no os arrepentiréis!

Esta "monstruosa" cerveza es de color castaño claro con reflejos ambarinos, ligeramente turbia. Al servirla, nos ofrece una abundante y cremosa capa de espuma de color blanco hueso, muy persistente. Su aroma es intenso y penetrante, dominado por notas florales y cítricas al principio, que se van rodeando de toques de resina y licor según gana temperatura. En poca presenta un cuerpo entre medio y denso, y un sabor dominado por un intenso amargor acompañado de un ligero toque dulce. Destacan claramente la resina y la naranja amarga, aunque se pueden buscar numerosos matices buceando en su complejidad. Su final es largo y ligeramente seco.

Una bestia así sólo puede ser acompañada de platos fuertes, preferiblemente bien especiados o picantes. La cocina asiática puede ser la mejor opción, especialmente los platos condimentados con salsa de soja.

Estilo: American Strong Ale
ABV; 8,0%
Amargor: 90 IBU
Maltas: Pale, Carared y Crystal
Lúpulos: Equinox y Galaxy (este último también en dry hopping)

sábado, 6 de mayo de 2017

Duelo bohemio: Pilsner Urquell vs. Budějovický Budvár Original


El estilo que hoy nos ocupa es un verdadero clásico, nació en el siglo XIX en la región de Bohemia, en la actual República Checa (entonces parte del Imperio Austrohúngaro), y hoy en día es apreciado en todo el mundo por su carácter equilibrado, sutil y refrescante. Hablamos, como no, del estilo Bohemian Pilsener, que en su momento sirvió de inspiración para el nacimiento de las Pale Lagers industriales que más tarde se harían con el dominio del mercado cervecero a nivel mundial. Lo que os proponemos es comparar dos de las cervezas más representativas de este estilo (desde luego las más representativas en España), dos verdaderos clasicazos que figuran en la obra "Great Beer Guide. 500 Classic Brews" del maestro Michael Jackson.

Por un lado tenemos Pilsner Urquell, el gran paradigma del estilo y, de hecho, la cerveza a la que se considera fundadora del mismo. Fue elaborada por primera vez en 1842 en la ciudad bohemia de Pilsen (Plzeň en checo), acorde a los gustos y tradiciones locales, con el objetivo de hacer una cerveza de mejor calidad que las que se hacían entonces en la localidad. Como podéis intuir, la ciudad que la vio nacer es precisamente la que da nombre a esta cerveza y a su estilo, aunque esto requiere que aclaremos un par de cuestiones: 1) al contrario de lo que sucede en buena parte del resto del mundo, en la República Checa la palabra "Pilsner" se usa únicamente para referirse a esta cerveza en concreto, y no al estilo (en otra ocasión comentaremos las clasificaciones y términos que usan los checos); y 2) el BJCP, en su edición de 2015 del Beer Style Guidelines, recomienda el nombre "Czech Premium Pale Lager" para referirse a este estilo, al contrario que en la edición anterior, de 2008, en la que empleaba el término "Bohemian Pilsener" (que, personalmente, nos gusta más).

Por otra parte está la Budějovický Budvár Original, famosa por los litigios con Anheuser-Busch (ahora parte de AB InBev) por el nombre "Budweiser", el cual hace referencia a Budweis, nombre alemán de la ciudad bohemia de České Budějovice, donde se elabora esta cerveza desde 1896. La Original no es la primera cerveza de la marca que tratamos aquí, hace ya tiempo hablábamos de su Czech Dark LagerBudějovický Budvar Dark, que muy probablemente es la cerveza de dicho estilo más conocida en España.

Pero hoy no toca hablar de Dark Lagers, sino de Bohemian Pilseners. Como probablemente sepáis, se trata de cervezas Lager de color claro, generalmente filtradas, coronadas por una blanca espuma. Su aroma y su sabor son suaves y sutiles, y resultan muy refrescantes, ideales para calmar la sed y como cervezas de sesión. Su suavidad no debe ser confundida con simpleza, pues pueden ofrecer matices muy diversos y, según muchos expertos, es uno de los estilos más difíciles de elaborar, pues cualquier defecto resulta muy visible y no hay posibilidad de "enmascararlo". Vamos entonces a ver qué diferencias hay entre estas dos Bohemian Pilseners.

Apariencia: En ambos casos se trata de cervezas filtradas, de modo que son transparentes y tienen un aspecto brillante en el vaso. Si bien las dos presentan un color que podríamos definir como dorado, la Pilsner Urquell es algo más oscura, como si su dorado fuese un poco más viejo. La espuma, por su parte, es de un perfecto color blanco en la Budějovický, mientras que en la Urquell se aproxima más a un tono blanco hueso. En ambos casos la cantidad formada es moderada y la retención más bien mala.

Aroma: Como corresponde al estilo, el aroma de estas dos cervezas es más bien suave, con notas especiadas, herbales y florales, acompañadas de un sutil toque maltoso que recuerda a pan. Sin embargo, el aroma de la Urquell es considerablemente más intenso que el de la Budějovický, especialmente en lo relativo a las notas maltaosas, que recuerdan a cereal e incluso a miel en la primera, mientras que son extremadamente tenues en la segunda.

Sabor y sensaciones en boca: Aunque ambas presentan un cuerpo más bien ligero, el de la Urquell es algo más denso y en la Budějovický se aprecia un mayor carácter carbónico. Las dos tienen un sabor suave, caracterizado por el equilibrio entre dulzor y amargor, siendo este último más aparente en la Urquell, cuyo sabor es más intenso en general. En la Budějovický, por su parte, aparece un ligerísimo toque ácido. Las notas que distinguimos en el paladar recuerdan sobre todo a hierba y cereal en ambas cervezas, pero en la Urquell se distinguen también miel y polen, matices que se ven equilibrados con una mayor visibilidad de las notas herbáceas. 

Global: A la vista de los comentarios anteriores, está claro que la Pilsner Urquell es una cerveza bastante más intensa, con más carácter y más riqueza de matices. Esto, sin embargo, no quiere decir que sea mejor, pues la Budějovický Budvár Original es una cerveza más sutil y equilibrada, más limpia y refrescante. El momento y los gustos determinarán cual es la más adecuada.

Maridaje: Para acompañar la Budějovický resulta aconsejable optar por pescados blancos a la plancha, ensaladas o escabeches, mientras que la Urquell resulta más apropiada para combinar con salchichas alemanas o hamburguesas. 

Pilsner Urquell
Estilo: Bohemian Pilsener
ABV: 4,4%
Amargor: 40 IBU
Lúpulos: Saaz

Budějovický Budvár Original
Estilo: Bohemian Pilsener
ABV: 5,0%
Amargor: 22 IBU
Lúpulos: Saaz

miércoles, 26 de abril de 2017

Baltika 6 Porter, desde Rusia con amor


La cervecera rusa Baltika tiene una curiosa costumbre, numerar sus cervezas. También les dan un nombre corto y sencillo, generalmente descriptivo del tipo de cerveza del que se trata, pero sobre todo las identifican con un número. La que ha caído en nuestras manos es la número 6, una Porter que resulta ser una de las cervezas más apreciadas de la marca, y de hecho figura en el libro Great Beer Guide - 500 Classic Brews del genial Michael Jackson. Comenzó siendo una elaboración ocasional como cerveza especial de invierno pero, gracias a su popularidad, en 1995 pasó a formar parte del catálogo permanente de la marca. Baltika fue fundada en San Petersburgo (entonces Leningrado) en 1990, poco antes del fin de la URSS, siendo lógicamente una empresa de propiedad estatal. Tras la caída del comunismo en 1991, la compañía fue privatizada en 1992. Actualmente forma parte del grupo Carlsberg, es uno de los mayores productores de cerveza de Europa y su fábrica de San Petersburgo es la más grande del continente. 

La número 6 es de un color caoba intenso con reflejos de color entre ámbar y caramelo. Dado que es una cerveza filtrada, no presenta turbidez alguna. Es poco carbónica, de modo que su espuma de color entre beige y canela resulta muy poco persistente. Al acercar la nariz nos encontramos con aromas de naturaleza claramente maltosa como regaliz, chocolate, tofe, toques de torrefacto, algo de cereal y frutas rojas. Ya en boca descubrimos un cuerpo de ligero a medio y un sabor dulce y amargo. Resulta más bien dulce al principio pero el final del trago domina un amargor bastante duradero. De entrada distinguimos chocolate, regaliz, algo de caramelo y cereal, mientras que el café predomina en el final y el retrogusto.

Resumiendo, podemos decir que estamos ante una buena Baltic Porter, más que correcta sin llegar a ser excelente. Eso sí, mucho ojo porque tiende a subirse a la cabeza con facilidad. La número 6 puede ser una buena cerveza para tomar sola en una noche fría, pero también para acompañar carnes rojas o postres a base de chocolate.

Estilo: Baltic Porter
ABV: 7,0%

viernes, 14 de abril de 2017

Paulaner Salvator, la madre de todas las Doppelbocks


Resulta difícil hablar del estilo Doppelbock sin mencionar la cerveza de la que vamos a hablar hoy, y es que la Paulaner Salvator no sólo es descendiente directa de la primera Doppelbock de la historia, también es el paradigma de este estilo hasta el punto de que, originalmente, todas las cervezas de este tipo llevaban el nombre Salvator. Más tarde se asentó el término Doppelbock y Paulaner registró la marca Salvator, pero muchas cerveceras continuaron bautizando sus Doppelbocks con nombres acabados en "-ator", ya fuera en su honor o simplemente para aprovechar su popularidad.

Frontal de una antigua barrica en la fábrica de Paulaner.
En su decoración tallada a mano se pueden
observar varias referencias a "Salvator".
Los monjes de la orden de San Francisco de Paula fueron los responsables del nacimiento de la cervecera Paulaner en 1634, así como de la creación de Salvator con la finalidad de sustituir a la comida sólida durante el ayuno propio de la Cuaresma. Tan bien cumplía esta cerveza dicha función que aun hoy en día las Doppelbocks reciben habitualmente el sobrenombre de "pan líquido". A los monjes les gustaba tanto la Salvator que decidieron enviar un cargamento de la misma a Roma para que el papa le diese su bendición, así se aseguraban de que nadie les pudiese acusar de estar siendo demasiado laxos en su seguimiento del ayuno. Afortunadamente para ellos, la cerveza no resistió el viaje de Baviera a Roma y, cuando el pontífice tuvo la oportunidad de probarla, se había estropeado y su sabor era tan malo que el papa la consideró una penitencia apropiada para la Cuaresma.

En un principio sólo los monjes disfrutaban de esta Lager fuerte y maltosa, pero en el año 1780 el conde Karl Theodor, príncipe elector de Baviera, tuvo la oportunidad de probar esta cerveza y quedó prendado de ella. Fue a partir de entonces cuando los monjes comenzaron a comercializarla. Siguiendo la tradición iniciada entonces, cada primavera Paulaner celebra la apertura del primer barril de Salvator con el Starkbierfest. Este festival, celebrado en el biergärten de Nockherberg, en plena ciudad de Múnich, comienza a mediados de marzo y se prolonga durante diecisiete días. Como parte de la tradición, la primera jarra es ofrecida al "soberano de la nación", un honor que en la actualidad corresponde al Primer Ministro de Baviera, quien acude fielmente cada año a pesar del escarnio y las burlas de los que es objeto durante el acto (también en base a la tradición, claro está). La apertura del primer barril en Nockherberg es uno de los eventos más vistos (a veces el más visto) del año en la televisión alemana.

En las profundidades de 
las bodegas de Paulaner
En cuanto a la cerveza en sí, como curiosidad, cabe mencionar que sólo se elabora una vez al año, poco antes del Starkbierfest y la Cuaresma, y que es madurada en la bodega de lagering más profunda del mundo, nada menos que 23 m por debajo de la superficie. Como podéis imaginar dado su carácter icónico, la Paulaner Salvator está incluida en el libro "Great Beer Guide. 500 Classic Brews", una de las obras más conocidas del genial Michael Jackson

La Salvator es de un intenso color castaño ambarino y presenta bastante turbidez. Su cabeza está coronada por una densa capa de espuma de color crema, que si bien no es demasiado abundante sí resulta ser muy persistente. Acercamos la nariz para descubrir un rico aroma maltoso en el que predominan el pan y el bizcocho, con toques de caramelo, tofe y licor, todo ello matizado con un suave toque de lúpulo floral. En boca nos ofrece sensaciones muy agradables, un cuerpo denso y una textura sedosa envueltos en una calidez alcohólica bastante marcada sin ser excesiva. Su sabor es fuerte y dulce, pero sin resultar empalagoso, y sólo al final se detecta un muy ligero amargor. En el paladar aparecen de nuevo el pan y el bizcocho, acompañados de multitud de matices tales como frutas rojas, miel, tofe, licor e incluso un ligero toque torrefacto.

Seguramente la Salvator no es la mejor Doppelbock que existe, pero sí que merece su popularidad y su estatus de símbolo de este estilo. Una Lager fuerte y de marcado carácter maltoso que encontrará su lugar en la mesa junto a carnes rojas asadas o guisadas.

Estilo: Doppelbock
ABV: 7,9%
Maltas: Múnich y Pilsen
Lúpulos: Herkules, Taurus y Hallertauer Tradition

jueves, 6 de abril de 2017

Fuller's London Pride, orgullosamente británica


En estos días en los que tanto se habla del Brexit, nosotros, algo apenados porque somos muy fans de la cultura británica (sobre todo de la cultura cervecera, claro), os traemos una de las cervezas más populares y emblemáticas del Reino Unido, un "orgullo" británico que se puede disfrutar en medio mundo. A pesar de no haber nacido hasta la década de 1950, es una de las Bitter más conocidas y premiadas, y está incluida en el libro "Great Beer Guide. 500 Classic Brews", del genial Michael Jackson. Hablamos de London Pride, el buque insignia de la cervecera Fuller, Smith & Turner, más conocida como Fuller's. Esta compañía fue fundada en 1845 en Griffin Brewery, una fábrica ubicada en el distrito londinense de Chiswick en la cual se producía cerveza ya desde el siglo XVII. A pesar de que la London Pride llegó mucho más tarde, no es de extrañar que sea la principal referencia de la marca, pues se trata de su Best Bitter. Pertenece por tanto a uno de los estilos tradicionales británicos por excelencia, un estilo que las cerveceras de este país se toman muy en serio y también uno de los más consumidos en los pubs. En ellos lo habitual es que esta cerveza sea servida desde un cask, el formato preferido de los amantes de las real ales

Se trata de una cerveza de color ámbar cobrizo, brillante, sólo con una ligera turbidez apenas perceptible pues está pasteurizada, motivo por el cual no puede ser considerada real ale en este formato. Su espuma es escasa y efímera, de color entre blanco hueso y beige claro. Presenta un aroma suave, en el cual se equilibran las contribuciones del lúpulo y la malta. El primero aporta notas frutales y especiadas, acompañadas de algún toque floral. La malta, por su parte, añade notas de miel y bizcocho. En boca tiene un cuerpo medio, y su sabor es relativamente suave pero con mucha presencia, caracterizado por un equilibrio casi total entre amargor y dulzor. En el paladar se mezclan notas frutales con miel y un toque de frutos secos.

He aquí un auténtico clásico. Desde luego es una cerveza ideal para tomar en el pub durante una partida de dardos o viendo un partido de la Premier League, pero también para acompañar quesos fuertes o platos de pollo o cerdo a la brasa. En fin, amigos británicos, marchaos si queréis, pero seguid mandando cerveza.

Estilo: Best Bitter
ABV: 4.7 %
Amargor: 35 IBU
Lúpulos: Goldings, Target, Challenger y Northdown
Maltas: Crystal y Chocolate

martes, 28 de marzo de 2017

Jakobsland Brewers Dumbstruck Super Citra Ale


En esta entrada traemos una cerveza a la que le teníamos ganas desde hace tiempo, de modo que cuando finalmente se dio la oportunidad de echarle el guante nos abalanzamos sobre ella. Se trata de Dumbstruck Super Citra Ale, la referencia insignia de Jakobsland Brewers, una cervecera muy joven, fundada en 2016, pero que ya ha tenido tiempo de arrasar en los IBEERian Awards 2016. Jakobsland es una de las incorporaciones más recientes al panorama de la cerveza artesana en Galicia, pero camina a hombros de gigantes, elaborando sus recetas en la fábrica de Keltius - In Peccatum (que recordaréis de otras entradas como Keltius Trashno o In Peccatum Lilith Oporto Aged). De Jakobsland cabe destacar sus originales y atractivas etiquetas, diseñadas por Santi Jiménez, además de la calidad de sus cervezas, claro. La que hoy nos ocupa, Dumbstruck (que significa "boquiabierto" o "pasmado"), aparece clasificada en todas partes como American Pale Ale, pero lo cierto es que tiene todas las características de una American IPA, más concretamente una monovarietal de lúpulo Citra. Veamos si nos deja pasmados o no.

La Dumbstruck presenta un color ámbar intenso y vivo, algo acastañado, que recuerda a la carne de un melocotón, un color apenas nublado por una ligera turbidez. Su carbonatación es intensa, de modo que la espuma es muy abundante y persistente, de color entre blanco hueso y beige claro. En la fase olfativa nos deleita con un intenso aroma lupulado, que al principio recuerda a resina y pino, pero que también tiene un toque de fruta tropical que se va acentuando con el tiempo, según la cerveza gana un poco de temperatura. En boca percibimos que tiene un cuerpo más bien ligero y un intenso sabor amargo, sólo complementado con un ligero toque dulce, aunque su final es suave. Encontramos de nuevo un toque de resina, envuelto en frutas drupáceas y tropicales.

Sin duda una buena cerveza: atractiva, rica e intensa a la par que bebible. Recomendamos probarla y la verdad es que tenemos muchas ganas de hacer lo propio con las demás referencias de Jakobsland. Como buena cerveza lupulada, hará buena compañía a platos especiados y carnes de ave. Una opción especialmente buena para esta cerveza nos la darán algunos mariscos, como por ejemplo unas gambas rebozadas. También irá muy bien con algunos tipos de quesos, como por ejemplo gouda o emmental.

Estilo: American IPA
ABV: 6,3 %
Amargor: 60 IBU
Lúpulos: Citra