viernes, 9 de febrero de 2018

To Øl Black Malts & Body Salts, no sigas leyendo si sólo te gustan las cervezas suaves


Aunque hemos tenido la suerte de probar varias referencias de la cervecera nómada danesa To Øl, nunca le habíamos dedicado una entrada, un imperdonable error que hoy solucionamos con una de sus cervezas más celebradas. La historia de To Øl (nombre que significa "dos cervezas" en danés) comienza en 2005, cuando dos compañeros de instituto, amantes de la cerveza y descontentos con las cervezas industriales que copaban el mercado danés, las cuales consideraban insulsas y aburridas, comenzaron a experimentar con el arte de hacer cerveza. No fue hasta 2010 cuando su trabajo se materializó en la comercialización de su primera cerveza y, aunque desde 2016 sólo uno de sus dos fundadores sigue a bordo del proyecto, To Øl no ha dejado de jugar con los límites de la esta bebida, siempre buscando recetas originales, atrevidas, sorprendentes e incluso delirantes. Gracias a ello, actualmente se la considera una de las mejores cerveceras del mundo y sus referencias se exportan a más de 40 países. La cerveza que probamos hoy es un buen ejemplo de la filosofía y el saber hacer de To Øl: Black Malts & Body Salts, considerada una de las mejores Black IPAs del mercado. Se trata más concretamente de una Imperial Black IPA con café que se elabora en De Proef Brouwerij, una cervecera dedicada exclusivamente a la producción de cerveza para terceros, ubicada a las afueras de la ciudad belga de Gante.

He aquí una cerveza de color caoba intenso, prácticamente negro, con reflejos cobrizos y sin apenas turbidez. Su espuma color café con leche es más bien escasa pero bastante persistente. En nariz nos deleita con un aroma penetrante, lleno de notas de café, cacao, caramelo, miel, tofe, licor y resina. Al probarla percibimos un cuerpo de densidad media, y un sabor fuerte en el que se mezclan un dulzor licoroso y un característico amargor cafetoso. Esta cerveza envuelve el paladar durante un buen rato en notas de licor, café, cacao, tofe y un toque de resina.

Como no podía ser de otra forma tratándose de una buena Imperial Black IPA, esta cerveza es un auténtico bombazo de aroma y sabor, aunando las máximas expresiones del lúpulo y la malta, aunque es esta última la que predomina. No apta para amantes de lo sutil, hará las delicias de los cervecívoros que gustan de sensaciones fuertes como las que proporcionan las Imperial Stouts o las Barleywines. Sin duda es una cerveza de sobremesa, para tomar con calma, quizá acompañada de un buen trozo de tiramisú o de carrot cake.

Estilo: Imperial Black IPA
ABV: 9,9 %
Amargor: 120 IBU
Cereales: Malta de cebada, cebada tostada y copos de avena
Ingredientes adicionales: Azúcar moreno sin refinar y café