jueves, 21 de septiembre de 2017

Maisel & Friends Pale Ale, una APA que vale la pena probar


La cerveza que os presentamos hoy es de esas que te encuentras por casualidad en un hipermercado y te las compras pensando "bueno, a ver qué tal...". Son cervezas de precio moderado y apariencia discreta, elaboradas por cerveceras que no conoces o no reconoces en el momento, cervezas de las que no esperas mucho. Pero resulta que a veces te llevas una grata sorpresa y te encuentras con algo que, como mínimo, vale la pena repetir. Ese fue el caso de esta Pale Ale de Maisel & Friends, la rama "craft" de Brauerei Gebr. Maisel, una cervecera alemana más conocida por su gama de cervezas de trigo, las Maisel's Weisse. Esta APA, que pertenece a la colección Session de Maisel & Friends, está elaborada con una selección de lúpulos que quita el hipo sólo con verla, con lo que no es de extrañar que el resultado sea bueno.

Esta Pale Ale alemana es transparente y brillante, de color dorado. Al servirla forma una buena capa de espuma de color blanco hueso, que además resulta muy persistente. Tiene un rico aroma lupulado, dominado por notas cítricas acompañadas de toques de frutas tropicales y pino, aunque pierde algo de intensidad al cabo de un tiempo. En boca se caracteriza por un cuerpo ligero y un sabor agradable y refrescante, en el que domina un amargor moderado pero muy notable, ligeramente astringente. De nuevo destacan notas cítricas como el pomelo, pero también se distinguen frutas tropicales como el mango.

Se trata, en resumen, de una APA muy recomendable, más que correcta y a un precio muy competitivo. Resultará muy polivalente en cuanto a maridaje, aunque las carnes blancas con un toque especiado o los platos ligeramente picantes serán probablemente las mejores opciones para acompañarla. 

Estilo: American Pale Ale
ABV: 5,2 %
Amargor: 32 IBU
Lúpulos: Herkules, Chinook, Amarillo, Simcoe y Citra
Maltas: Pale Ale

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Duvel, el origen de un estilo


La cerveza que protagoniza esta entrada es, seguramente, una vieja conocida de la mayoría de los amantes de la cerveza en España. Es uno de esos clásicos belgas que desde hace tiempo resulta fácil encontrar en supermercados, y también en esos bares que apostaron por la cerveza variada y de calidad mucho antes de que la cerveza artesana comenzase a triunfar en nuestro país. Hablamos de Duvel, de la compañía Duvel Moortgat, responsable de otras marcas bien conocidas como Maredsous, Liefmans, La Chouffe o De Koninck, entre otras. La Brouwerij Moortgat original fue fundada en 1871 por Jan-Léonard Moortgat, y pronto se convirtió en una cervecera de éxito en diferentes partes de Bélgica. Durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918) se estrecharon las relaciones entre este país y el Reino Unido, y los cerveceros de Moortgat desarrollaron un gran interés por las ales británicas, un interés que les llevó a decidir elaborar una cerveza basada en las mismas. Para ello, y tras un periplo por el Reino Unido, Albert Moortgat (hijo de Jan-Léonard) consiguió hacerse con una cepa de levadura (los cerveceros belgas dan más importancia que nadie a la levadura) usada en una cervecera escocesa, la cual emplearon para crear su nueva receta. Se trataba de una cerveza dorada, como las Pilsner que triunfaban en otras partes de Europa, pero con la intensidad característica de las cervezas belgas y con un toque lupulado fruto de la influencia de las ales británicas. En un principio, tras conseguir perfeccionar la receta, la llamaron "Victory Ale" para conmemorar el fin de la Primera Guerra Mundial con la victoria del Triple Entente. Sin embargo, en una sesión de cata celebrada en 1923, un empresario local muy impresionado por la cerveza exclamó que era "nen echten duvel" ("un verdadero diablo" en flamenco), una afirmación que caló tan hondo entre los aficionados a esta cerveza y gustó tanto a sus creadores que estos últimos decidieron llamarla Duvel de ahí en adelante. Este diabólico nombre bien lo merece su 8,5% ABV, obtenido tras un cuidado proceso de fermentación y maduración que consta de cuatro fases: 1) fermentación a 20-26 ºC, realizada aun hoy en día con la misma cepa de levadura traída de Escocia en torno a 1920; 2) maduración en tanques a -2 ºC; 3) tras la adición de levadura y azúcar, 2 semanas de fermentación en botella a 24 ºC; y finalmente 4) 6 semanas de maduración en frío. Así se hace esta cerveza, y así nació un estilo, ya que Duvel fue la primera Belgian Golden Strong Ale de la historia, la que sentó las bases para otras grandes cervezas de este tipo que han ido apareciendo posteriormente. Pero este no es el único punto en el que Duvel ha sido una cerveza pionera, en 1960 fue diseñado su característico vaso, y fue nada menos que la primera copa tipo tulipa de la historia. No es de extrañar, por tanto, que a pesar de su relativa juventud se codee con los grandes clásicos del país cervecero por excelencia, y que figure en el libro Great Beer Guide - 500 Classic Brews del eterno Michael Jackson.

Duvel es una cerveza de color dorado claro, nublado por una levísima turbidez. Al servirla aparece la gruesa capa de espuma blanca que la caracteriza, cremosa y persistente, la cual va dejando un auténtico "encaje de Bruselas" que forra el interior de la copa. Al acercar la nariz encontramos un aroma complejo que recuerda a manzana verde al principio, para luego evolucionar con la aparición de notas de fruta madura con toques de levadura y especias. En boca presenta un cuerpo medio y una textura sedosa. El sabor es algo dulce con un final suavemente amargo y algo seco. Resulta bastante alcohólica en el primer trago, pero no es así por mucho tiempo, en tragos sucesivos la sensación es de que el alcohol está muy bien integrado. En el paladar dominan las notas frutales, acompañadas de un toque de bizcocho.

Este clásico belga es una auténtica delicia, por algo ha creado escuela. Es una cerveza intensa que hay que disfrutar con calma, de lo contrario puede ser muy peligrosa (con su frescura y su alcohol bien integrado que no deja de ser un 8,5% ABV, os podéis hacer una idea). En cuanto al maridaje, la Duvel es ideal para acompañar platos de pescado, sobre todo pescados blancos al horno.

Estilo: Belgian Golden Strong Ale
ABV: 8,5%
Amargor: 33 IBU
Lúpulos: Saaz y Styrian Goldings
Malta: Pilsner
Ingredientes adicionales: Glucosa

martes, 5 de septiembre de 2017

Lindemans Gueuze, la Lambic moderada según Lindemans


Hoy tenemos entre manos una cerveza de los belgas Lindemans, grandes especialistas en cervezas de fermentación espontánea, tal y como pudimos constatar al probar  Lindemans Faro. Como la experiencia fue buena, ahora vamos a probar Lindemans Gueuze, descrita como una versión algo más dulce de su conocida Old Gueuze Cuvée René. Las cervezas de estilo Gueuze se elaboran mezclando Lambics envejecidas durante 1, 2 y 3 años, respectivamente, con el fin de obtener cervezas más equilibradas y fáciles de beber que las Lambics sin mezclar. Además, al contrario que las Lambics originales, las cervezas de estilo Gueuze están carbonatadas. Al parecer, este estilo nació como respuesta a la popularidad de las Pilsner, en busca de un público más amplio que el de las Lambics. Existen dos teorías acerca del origen de su nombre; mientras que algunos afirman que se debe a que la primera cerveza de este tipo fue creada en la bruselense Rue de Gueuze, otras fuentes apuntan a que este nombre deriva del término francés "gazeux", que significa "gaseoso". 

La Lindemans Gueuze es una cerveza transparente, de color entre dorado viejo y ámbar claro. Al servirla forma una cantidad moderada de espuma de color blanco hueso, de la cual una fina capa persiste hasta el final. En su aroma se aprecia el carácter típico de las cervezas de fermentación espontánea, con notas agrias y frutales que recuerdan a sidra, además de un toque maltoso de fondo que recuerda a caramelo. En boca percibimos un cuerpo ligero y un intenso sabor agrio. Predominan las notas frutales, especialmente la manzana verde.

Amantes de las cervezas agrias no demasiado radicales, aquí tenéis una apuesta segura. En cuanto a los acompañamientos para esta Gueuze, cualquier plato al que le siente bien un toque de acidez, como por ejemplo mariscos y pescados a la plancha, será una buena opción. Las carnes rojas a la plancha pueden ser una buena idea si lo que buscáis es un poco de contraste.

Estilo: Gueuze
ABV: 5,0 %
Cereales: Maltas de cebada y trigo
Ingredientes adicionales: Azúcar