jueves, 5 de octubre de 2017

Erdinger Pikantus, un clásico recomendable


Los amantes de las cervezas de trigo alemanas sin duda conoceréis Erdinger, la mayor cervecera especializada en cervezas de trigo del mundo. Tiene su sede en la localidad bávara de Erding, unos pocos kilómetros al noreste de Múnich; allí fue fundada en 1886, aunque no adoptó su nombre actual hasta 1949. Sus cervezas son muy populares en toda Europa, y en España son fáciles de conseguir gracias a su distribución a cargo de Hijos de Rivera (los productores de Estrella Galicia). La cerveza de la que vamos a hablar hoy es Pikantus, una de las más emblemáticas y apreciadas de Erdinger, y también un ejemplo clásico de Weizenbock, el estilo más fuerte de entre las cervezas de trigo. Para que os hagáis una idea, las Weizenbocks son Ales de trigo con la fuerza, el cuerpo y el sabor maltoso de una Doppelbock.

La Pikantus es de un profundo color castaño oscuro con reflejos ámbar, muy turbia. Se trata de una cerveza bastante carbónica, de modo que forma una gruesa y persistente capa de cremosa espuma de color beige claro. Con sólo acercar la nariz podemos apreciar una amplia gama de aromas, entre los que no faltan fruta madura, especias, levadura, bizcocho, galleta o vainilla. En boca presenta una agradable textura sedosa y su sabor es predominantemente dulce aunque de forma sutil, sin resultar empalagoso. Al igual que en la fase olfativa, encontramos una diversa gama de matices tales como caramelo, especias, bizcocho, levadura, vainilla y fruta. El alcohol está bien integrado, pero se deja notar ligeramente.

Sin ser la mejor, la Pikantus es una buena Weizenbock, a medio camino entre una Dunkelweizen, una Doppelbock y una American Brown Ale. Sus peculiares características la hacen muy apetecible en una tarde fría y, si queremos combinarla con algo de comer, hará una buena pareja con quesos fuertes, sobre todo quesos azules, carnes rojas asadas o un buen strudel.

Estilo: Weizenbock
ABV: 7,3%
Maltas: Cebada y trigo

jueves, 21 de septiembre de 2017

Maisel & Friends Pale Ale, una APA que vale la pena probar


La cerveza que os presentamos hoy es de esas que te encuentras por casualidad en un hipermercado y te las compras pensando "bueno, a ver qué tal...". Son cervezas de precio moderado y apariencia discreta, elaboradas por cerveceras que no conoces o no reconoces en el momento, cervezas de las que no esperas mucho. Pero resulta que a veces te llevas una grata sorpresa y te encuentras con algo que, como mínimo, vale la pena repetir. Ese fue el caso de esta Pale Ale de Maisel & Friends, la rama "craft" de Brauerei Gebr. Maisel, una cervecera alemana más conocida por su gama de cervezas de trigo, las Maisel's Weisse. Esta APA, que pertenece a la colección Session de Maisel & Friends, está elaborada con una selección de lúpulos que quita el hipo sólo con verla, con lo que no es de extrañar que el resultado sea bueno.

Esta Pale Ale alemana es transparente y brillante, de color dorado. Al servirla forma una buena capa de espuma de color blanco hueso, que además resulta muy persistente. Tiene un rico aroma lupulado, dominado por notas cítricas acompañadas de toques de frutas tropicales y pino, aunque pierde algo de intensidad al cabo de un tiempo. En boca se caracteriza por un cuerpo ligero y un sabor agradable y refrescante, en el que domina un amargor moderado pero muy notable, ligeramente astringente. De nuevo destacan notas cítricas como el pomelo, pero también se distinguen frutas tropicales como el mango.

Se trata, en resumen, de una APA muy recomendable, más que correcta y a un precio muy competitivo. Resultará muy polivalente en cuanto a maridaje, aunque las carnes blancas con un toque especiado o los platos ligeramente picantes serán probablemente las mejores opciones para acompañarla. 

Estilo: American Pale Ale
ABV: 5,2 %
Amargor: 32 IBU
Lúpulos: Herkules, Chinook, Amarillo, Simcoe y Citra
Maltas: Pale Ale

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Duvel, el origen de un estilo


La cerveza que protagoniza esta entrada es, seguramente, una vieja conocida de la mayoría de los amantes de la cerveza en España. Es uno de esos clásicos belgas que desde hace tiempo resulta fácil encontrar en supermercados, y también en esos bares que apostaron por la cerveza variada y de calidad mucho antes de que la cerveza artesana comenzase a triunfar en nuestro país. Hablamos de Duvel, de la compañía Duvel Moortgat, responsable de otras marcas bien conocidas como Maredsous, Liefmans, La Chouffe o De Koninck, entre otras. La Brouwerij Moortgat original fue fundada en 1871 por Jan-Léonard Moortgat, y pronto se convirtió en una cervecera de éxito en diferentes partes de Bélgica. Durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918) se estrecharon las relaciones entre este país y el Reino Unido, y los cerveceros de Moortgat desarrollaron un gran interés por las ales británicas, un interés que les llevó a decidir elaborar una cerveza basada en las mismas. Para ello, y tras un periplo por el Reino Unido, Albert Moortgat (hijo de Jan-Léonard) consiguió hacerse con una cepa de levadura (los cerveceros belgas dan más importancia que nadie a la levadura) usada en una cervecera escocesa, la cual emplearon para crear su nueva receta. Se trataba de una cerveza dorada, como las Pilsner que triunfaban en otras partes de Europa, pero con la intensidad característica de las cervezas belgas y con un toque lupulado fruto de la influencia de las ales británicas. En un principio, tras conseguir perfeccionar la receta, la llamaron "Victory Ale" para conmemorar el fin de la Primera Guerra Mundial con la victoria del Triple Entente. Sin embargo, en una sesión de cata celebrada en 1923, un empresario local muy impresionado por la cerveza exclamó que era "een echten duvel" ("un verdadero diablo" en flamenco), una afirmación que caló tan hondo entre los aficionados a esta cerveza y gustó tanto a sus creadores que estos últimos decidieron llamarla Duvel de ahí en adelante. Este diabólico nombre bien lo merece su 8,5% ABV, obtenido tras un cuidado proceso de fermentación y maduración que consta de cuatro fases: 1) fermentación a 20-26 ºC, realizada aun hoy en día con la misma cepa de levadura traída de Escocia en torno a 1920; 2) maduración en tanques a -2 ºC; 3) tras la adición de levadura y azúcar, 2 semanas de fermentación en botella a 24 ºC; y finalmente 4) 6 semanas de maduración en frío. Así se hace esta cerveza, y así nació un estilo, ya que Duvel fue la primera Belgian Golden Strong Ale de la historia, la que sentó las bases para otras grandes cervezas de este tipo que han ido apareciendo posteriormente. Pero este no es el único punto en el que Duvel ha sido una cerveza pionera, en 1960 fue diseñado su característico vaso, y fue nada menos que la primera copa tipo tulipa de la historia. No es de extrañar, por tanto, que a pesar de su relativa juventud se codee con los grandes clásicos del país cervecero por excelencia, y que figure en el libro Great Beer Guide - 500 Classic Brews del eterno Michael Jackson.

Duvel es una cerveza de color dorado claro, nublado por una levísima turbidez. Al servirla aparece la gruesa capa de espuma blanca que la caracteriza, cremosa y persistente, la cual va dejando un auténtico "encaje de Bruselas" que forra el interior de la copa. Al acercar la nariz encontramos un aroma complejo que recuerda a manzana verde al principio, para luego evolucionar con la aparición de notas de fruta madura con toques de levadura y especias. En boca presenta un cuerpo medio y una textura sedosa. El sabor es algo dulce con un final suavemente amargo y algo seco. Resulta bastante alcohólica en el primer trago, pero no es así por mucho tiempo, en tragos sucesivos la sensación es de que el alcohol está muy bien integrado. En el paladar dominan las notas frutales, acompañadas de un toque de bizcocho.

Este clásico belga es una auténtica delicia, por algo ha creado escuela. Es una cerveza intensa que hay que disfrutar con calma, de lo contrario puede ser muy peligrosa (con su frescura y su alcohol bien integrado que no deja de ser un 8,5% ABV, os podéis hacer una idea). En cuanto al maridaje, la Duvel es ideal para acompañar platos de pescado, sobre todo pescados blancos al horno.

Estilo: Belgian Golden Strong Ale
ABV: 8,5%
Amargor: 33 IBU
Lúpulos: Saaz y Styrian Goldings
Malta: Pilsner
Ingredientes adicionales: Glucosa

martes, 5 de septiembre de 2017

Lindemans Gueuze, la Lambic moderada según Lindemans


Hoy tenemos entre manos una cerveza de los belgas Lindemans, grandes especialistas en cervezas de fermentación espontánea, tal y como pudimos constatar al probar  Lindemans Faro. Como la experiencia fue buena, ahora vamos a probar Lindemans Gueuze, descrita como una versión algo más dulce de su conocida Old Gueuze Cuvée René. Las cervezas de estilo Gueuze se elaboran mezclando Lambics envejecidas durante 1, 2 y 3 años, respectivamente, con el fin de obtener cervezas más equilibradas y fáciles de beber que las Lambics sin mezclar. Además, al contrario que las Lambics originales, las cervezas de estilo Gueuze están carbonatadas. Al parecer, este estilo nació como respuesta a la popularidad de las Pilsner, en busca de un público más amplio que el de las Lambics. Existen dos teorías acerca del origen de su nombre; mientras que algunos afirman que se debe a que la primera cerveza de este tipo fue creada en la bruselense Rue de Gueuze, otras fuentes apuntan a que este nombre deriva del término francés "gazeux", que significa "gaseoso". 

La Lindemans Gueuze es una cerveza transparente, de color entre dorado viejo y ámbar claro. Al servirla forma una cantidad moderada de espuma de color blanco hueso, de la cual una fina capa persiste hasta el final. En su aroma se aprecia el carácter típico de las cervezas de fermentación espontánea, con notas agrias y frutales que recuerdan a sidra, además de un toque maltoso de fondo que recuerda a caramelo. En boca percibimos un cuerpo ligero y un intenso sabor agrio. Predominan las notas frutales, especialmente la manzana verde.

Amantes de las cervezas agrias no demasiado radicales, aquí tenéis una apuesta segura. En cuanto a los acompañamientos para esta Gueuze, cualquier plato al que le siente bien un toque de acidez, como por ejemplo mariscos y pescados a la plancha, será una buena opción. Las carnes rojas a la plancha pueden ser una buena idea si lo que buscáis es un poco de contraste.

Estilo: Gueuze
ABV: 5,0 %
Cereales: Maltas de cebada y trigo
Ingredientes adicionales: Azúcar

miércoles, 23 de agosto de 2017

La Goudale, una Bière de Garde potente


La cerveza que probamos hoy es La Goudale, una Bière de Garde variedad Blonde elaborada por la cervecera francesa Les Brasseurs de Gayant. Se trata de una cerveza "de alta fermentación" (Ale), hecho que es necesario mencionar en este caso dado que las Bière de Garde pueden ser fermentadas tanto al estilo Lager como al estilo Ale. Su nombre hace referencia a una expresión utilizada en el siglo XIV para referirse a las "buenas cervezas": "Goudale", "Goudalle" o "Good ale". La verdad es que mala no está, os contamos qué nos ha parecido.

Al descorchar la botella comienza a formarse una abundante espuma, pero ésta es poco persistente, una vez servida sólo se aprecia una fina capa de espuma blanca que se desvanece con rapidez. El color es dorado ambarino, totalmente transparente dado que la cerveza está filtrada. En nariz percibimos un aroma frutal, herbáceo y maltoso, en el que se distinguen notas de drupáceas y cítricos. En boca se impone su carácter maltoso, con un sabor más bien dulzón. Predomina el caramelo, acompañado de naranja y un toque de trigo, y en el final se nota cierta sequedad.

A pesar de que el alcohol está muy bien integrado, esta cerveza es de las que se suben a la cabeza con facilidad, así que aconsejamos usarla para acompañar una comida copiosa. Algunas buenas opciones de maridaje serán cerdo a la plancha o pollo guisado, pero también tablas de quesos y/o embutidos.

Estilo: Bière de Garde Blonde
ABV: 7,2%
Amargor: 30 IBU
Lúpulos: Target, Tettnang, Strisselspalt
Cereales: Malta de cebada, trigo, arroz
Ingredientes adicionales: Piel de naranja, cilantro, azúcar, ácido ascórbico (antioxidante)

jueves, 10 de agosto de 2017

Primátor, cara y cruz


Seguro que todos conocéis algún ejemplo de cervecera que elabora algunas cervezas muy buenas y otras que no lo son tanto. Lógico, es difícil destacar en todo. En esta entrada vamos a tratar un caso que creemos se ajusta bastante a esa descripción. Probamos dos cervezas elaboradas por la compañía checa fundada en 1872 Primátor: la Bohemian Pilsener "Primátor Premium" y la Hefeweizen "Primátor Weizenbier". La primera es el buque insignia de la marca, una gran muestra del estilo local por excelencia, mientras que la segunda pertenece a su colección "Top line" en la que exploran estilos "top-fermented" (Ales), más típicos de otras partes del mundo. 

La cara: Primátor Premium

En primer lugar probamos Premium, una Bohemian Pilsener con Indicación Geográfica Protegida České Pivo (Cerveza Checa). Se trata de una cerveza con múltiples galardones, entre ellos el título de "Mejor Lager del Mundo" en los World Beer Awards de 2010. Todos sabemos que a veces los premios no significan gran cosa, pero la verdad es que Premium es una gran cerveza, al menos dentro de su estilo.

Es de un color dorado tirando a ámbar, totalmente transparente, y al servirla forma una fugaz y fina capa de espuma blanca. Su aroma es suave pero con carácter, cargado de notas herbáceas y florales, con un marcado toque de polen. En boca es ligera y refrescante como cualquier Pilsner, con el carbónico muy marcado y un amargor suave equilibrado con un muy ligero dulzor maltoso. Se distinguen matices de hierbas o especias, malta y naranja amarga.

Es sin duda un claro ejemplo de cerveza de sesión, de trago largo e ideal para refrescarse en un día caluroso. Esto no significa que no pueda ser también un buen acompañamiento para comidas ligeras como ensaladas, salpicones, o determinados pescados y mariscos, y también para pastas o pizzas que estén condimentadas con ingredientes de sabor no muy fuerte.

Estilo: Bohemian Pilsener
ABV: 5%
Lúpulos: Saaz

La cruz: Primátor Weizenbier

Pasamos ahora a un estilo diferente, aunque también ligero y fresco. Nos referimos a Hefeweizen, un estilo que, visto lo visto, igual es mejor dejar a los alemanes, que para eso son sus creadores y los mayores expertos en el mismo. Weizenbier también ha recibido numerosos premios (aunque no tantos como Premium, por algo será), entre ellos el de "Mejor Cerveza de Trigo del Mundo" y "Mejor Cerveza del Mundo" en los World Beer Awards de 2013. En este caso no lo vemos tan claro, aunque no se puede descartar que los lotes producidos hace un par de años estuviesen más logrados.

Weizenbier es de color amarillo pajizo muy turbio. La espuma blanca que forma al ser servida es abundante, como mandan los cánones de este estilo intensamente carbónico, pero poco persistente. Su aroma es muy fresco, con notas de hierbas, cítricos y por supuesto plátano. En boca es ligera y muy refrescante gracias a la fuerza del carbónico y a un toque ácido que acompaña a su amargor moderado. Se distinguen matices de limón, hierba y bizcocho. Este último se va acentuando al subir la temperatura, dando a la cerveza un toque ligeramente dulce. Esto ayuda a equilibrar un poco la cerveza, que al principio está dominada por un gusto a limón un tanto químico, como si se tratase de un refresco industrial.

Como cualquier Hefeweizen, puede hacer las veces de cerveza de sesión, o acompañar un plato de pescado blanco a la plancha o frito. Sin embargo, al contrario que con otras cervezas de este estilo, no vemos muy claro su maridaje con salchichas o platos a base de huevo. No queremos decir que se trate de una mala cerveza, pero desde luego no nos parece tan buena como la pintan.

Estilo: Hefeweizen
ABV: 4,8%
Lúpulos: Saaz
Maltas: Cebada y trigo

jueves, 3 de agosto de 2017

7 Fjell Bryggeri Svartediket Black IPA, directa del frío norte


Hoy os traemos una cerveza que viene del norte, de muy al norte, más concretamente de la ciudad de Bergen, en Noruega. Bergen es la segunda ciudad más grande del país de los fiordos y fue su capital entre 1217 y 1314. Es popularmente conocida como "la ciudad de las siete montañas", puesto que se asienta en un valle que recibe ese mismo nombre por estar rodeado por "las siete montañas", que en noruego son llamadas "de syv fjell". De ahí toma su nombre la pequeña cervecera local 7 Fjell Bryggeri, que aspira a convertir Bergen en un referente en la producción de cerveza artesana, apostando por una mezcla equilibrada entre tradición e innovación para producir cervezas de gran calidad. De todas sus referencias, vamos a probar la Black IPA Svartediket, que toma su nombre del lago que abastece de agua potable a la ciudad de Bergen.

Esta cerveza no llega a ser tan negra como otras del mismo estilo, sino que presenta un color castaño muy oscuro, con reflejos cobrizos y sin apenas turbidez. Al servirla forma una gruesa capa de espuma de color beige, aunque al cabo de un rato sólo persiste una capa relativamente fina que sí resulta duradera. En nariz ofrece un aroma rico y complejo, con fuertes notas de pino y resina, acompañadas de toques de cítricos, frutas tropicales y caramelo. La sensación en boca es de cuerpo medio con bastante presencia del carbónico. Su sabor es dulce al principio, pero no tarda en abrirse paso un amargor moderadamente intenso. De nuevo dominan las notas resinosas, acompañadas de caramelo, un ligero regusto a cacao y un toque frutal. Además, si se vierten los posos, aparecen notas de pan y tofe.

Sin duda estos noruegos saben lo que hacen, o al menos eso da a entender esta Black IPA. Si os vais a conocer los fiordos o a cazar auroras boreales, ya sabéis, no perdáis la oportunidad de probar las cervezas autóctonas. Esta en concreto, irá de maravilla con una buena barbacoa, y probablemente también con ciertos postres, como por ejemplo un carrot cake.

Estilo: Black IPA
ABV: 7,0 %
Amargor: 75 IBU
Lúpulos: Horizon, Ahtanum, Centennial y Mosaic
Cereales: Malta de trigo y maltas de cebada Pilsner, Pale, Pale Crystal, Crystal, Carafa Special 1 y Carafa Special 3