sábado, 13 de febrero de 2016

Old Foghorn, la Barleywine de Anchor Brewing


Hoy probamos una cerveza de auténtico carácter británico aunque elaborada en la Costa Oeste de Estados Unidos. Más concretamente en San Francisco, y es que viene de la mano de la famosa cervecera Anchor Brewing, que comenzó a elaborarla en 1975. Old Foghorn es una Barleywine al estilo inglés a la que se le añade lúpulo de la variedad Cascade durante su envejecimiento, y además es sometida a un proceso  de carbonatación denominado bunging que favorece la formación de burbujas similares a las del champán. El bunging o spunding consiste en sellar el tanque de fermentación en un momento determinado para que la cerveza retenga el dióxido de carbono formado a partir de ese momento. El nombre de esta cerveza es fiel reflejo de su identidad: es muy común entre las cerveceras británicas bautizar sus Barleywines y otras cervezas de estilos similares como "Old..." ("Viej@..."), y en Anchor han adoptado esta tradición dándole un toque local, Foghorn significa "bocina de niebla", un declarado homenaje a las espesas nieblas que habitualmente cubren la Bahía de San Francisco.

Al servir esta English Barleywine nos descubre su intenso color miel, entre ámbar oscuro y castaño claro rojizo, perfectamente transparente salvo que se nos escape algo de su pequeña cantidad de sedimento. Se crea una fina capa de espuma color crema formada por burbujas gruesas que desaparece rápidamente. Debemos mencionar que quizá la cerveza había sido enfriada en exceso, provocando que la liberación del carbónico al servirla no fuese la idónea. Sin necesidad de acercar la nariz al vaso comenzamos a percibir un aroma intenso, penetrante, de marcado carácter maltoso con notas de miel y caramelo, acompañadas de un toque floral. Con el tiempo van apareciendo notas frutales, especialmente frutas pasas, que terminan de equilibrar el aroma. Ya en el vaso se adivina que es una cerveza con mucho cuerpo, oleosa, sensaciones que se confirman en boca al percibir una textura casi masticable. Si está fría, lo primero que se nota es el carbónico de forma bastante intensa, que seguidamente deja paso a un intenso dulzor maltoso. Una vez gana temperatura, nos saltamos la primera fase y notamos directamente su peculiar textura y su sabor dulce. Se aprecian notas de madera, caramelo, licor, chocolate y fruta madura. Aunque el alcohol está bastante bien integrado, es perfectamente apreciable. Es una cerveza de trago corto y final largo, con un regusto dulce, algo astringente. Los aromas retronasales son maltosos y florales.

En resumen, Old Foghorn es una cerveza intensa, con carácter, para tomar con calma, a sorbos, para ser disfrutada con todos los sentidos. No en vano, hablamos de una cerveza que el genial escritor Michael Jackson incluyó en su conocido libro "Great Beer Guide. 500 Classic Brews". Como suele suceder con las Barleywine, es ideal para tomar después de la cena mientras veis una buena película, leéis un buen libro... o escribís una entrada para vuestro blog. Si decidís usarla para acompañar una comida, ésta ha de ser preferiblemente una carne roja asada o guisada, o quizá  a la plancha aderezada con una salsa de queso azul que ofrecerá un interesante contraste.

Estilo: English Barleywine
ABV: 8,8 %
Amargor: 52 IBU
Lúpulos: Cascade
Maltas: 2-Row Pale y Caramel

jueves, 4 de febrero de 2016

#LaRonda 39: Presentación Colaborativa BBF16 - Cervezas de la provincia de Pontevedra

Por primera vez, con un añito recién cumplido, Cervecívoros participa en #LaRonda. Para quienes no sepan de qué va el tema, #LaRonda es un "acuerdo" entre los blogs de temática cervecera, según el cual cada mes alguien "paga la ronda", es decir, propone un tema y el resto de blogs están invitados a escribir sobre el mismo. Este mes #LaRonda la paga Mikel, el "blogger nómada", escribiendo en esta ocasión desde El Jardín del Lúpulo. Resulta que Mikel, además de blogger, es uno de los organizadores del Barcelona Beer Festival (BBF), el mayor evento cervecero de nuestro país, y nos ha propuesto que entre todos presentemos las más de 300 cervezas (bueno, algunas de ellas) que estarán presentes en la quinta edición del festival, que se celebrará en el Museu Marítim de Barcelona del 4 al 6 de Marzo de este año, es decir, dentro de un mes.

En esta edición del Barcelona Beer Festival, Galicia estará representada por cinco cervezas y una sidra lupulada:
- Áncora Bastards, Best Bitter, Ourense
- Faxilda Conxuro, Sweet Stout - Fruit Beer, Vilaboa (Pontevedra)
- Galponbier Mareira, Gose, Vilanova de Arousa (Pontevedra)
- In Peccatum-Malte Inverno, Belgian Dark Strong Ale, San Cibrao das Viñas (Ourense)
- Menduiña Santa Compaña, American Barleywine - Wood-Aged Alternative Sugar Beer, Cangas do Morrazo (Pontevedra)
- Ribela Besta, Sidra Lupulada, A Estrada (Pontevedra)
De entre estos seis productos, Cervecívoros tiene el placer de presentaros las tres cervezas originarias de la provincia de Pontevedra. Os adelantamos que todas ellas son muy recomendables, de modo que si asistís al BBF16 ya sabéis por donde podéis empezar, y si no siempre podréis buscar otra ocasión en la que probarlas. ¡Salud!

Faxilda Conxuro


La cervecera Faxilda es una de las promotoras del festival Pontus Lupulus, cuya primera edición tuvo lugar el año pasado y se convirtió en uno de los mayores eventos cerveceros de 2015 en Galicia. Faxilda elabora de forma permanente tres cervezas diferentes, entre las que se encuentra Conxuro, la encargada de representarles en el BBF16. Según nos cuenta Eneko, uno de sus creadores, esta Sweet Stout está inspirada en la tradicional queimada gallega, una bebida cuya elaboración consiste en prender fuego a un pote lleno de aguardiente al que se ha añadido azúcar de caña, además de otros ingredientes que, aunque existen diferentes versiones, suelen ser café y corteza de naranja y limón. Se trata además de una bebida cargada de misticismo y rodeada de leyenda, y la tradición obliga a recitar su conjuro mientras se prepara, con el fin de ahuyentar los malos espíritus. De ahí toma su nombre Conxuro ("conjuro" en gallego), que además se elabora con azúcar de caña y corteza de naranja y limón. Todo ello, en combinación con las notas torrefactas aportadas por las maltas tostadas, hacen de esta Sweet Stout la queimada de las cervezas.

En copa presenta un color caoba intenso, casi negro. Su espuma, escasa y poco duradera, es de color entre beige y crema. En nariz nos ofrece un aroma muy agradable, predominantemente maltoso, intenso aunque no demasiado, con notas de café moca, chocolate, caramelo, regaliz y un ligero toque de cítricos. Al probarla percibimos un cuerpo a medio camino entre ligero y medio, mientras que su sabor equilibra amargor y dulzor, con cierta predominancia del primero, especialmente en su duradero retrogusto. Se distinguen intensas notas de café moca y cacao, acompañadas de caramelo y torrefacto, además de cierto toque frutal.

Conxuro es una cerveza interesante, muy bebible dentro de su intensidad y con el alcohol perfectamente integrado. Muy agradable para todos los sentidos, es la sustituta ideal de la queimada cuando la elaboración de esta no resulte posible, e incluso se puede tomar mientras se recita su conjuro. Para quienes queráis acompañarla de comida, os proponemos un churrasco bien asado o algún postre, como tarta de castañas, tarta de Santiago o filloas con chocolate.

Estilo: Sweet Stout - Spiced Beer
ABV: 7,0%
Amargor: 58 IBU
Lúpulos: Amarillo, entre otros
Maltas: Pale Ale y Roasted Barley, entre otras
Ingredientes adicionales: Azúcar de caña y corteza de naranja y limón

Galponbier Mareira


Esta cerveza pertenece a un estilo muy peculiar que, sin embargo, se está volviendo bastante popular últimamente. Nos referimos al estilo Gose, originario de Goslar, localidad de tradición minera ubicada en la región alemana de Baja Sajonia. Este tipo de cerveza, elaborada con maltas de cebada y trigo aproximadamente a partes iguales, se caracteriza principalmente por su sabor salado, debido al agua utilizada en su elaboración. Aunque existen referencias aun más antiguas, los orígenes de este estilo como tal se remontan al siglo XVI, cuando los habitantes de Goslar elaboraban cerveza fermentada espontáneamente usando agua del río Gose, muy rica en sales minerales. Con el paso del tiempo, el uso de bacterias del orden Lactobacillales en combinación con la levadura sustituyó a la fermentación espontánea, y la adición de sal al agua sustituyó a la salinidad natural del río Gose. Pero actualmente existe una nueva tendencia en la elaboración de cervezas Gose que está gozando de mucho éxito, particularmente en nuestro país: el uso de agua de mar. Una de las cerveceras que se han lanzado a esta nueva forma de hacer Gose es Galponbier, una marca afincada en Vilanova de Arousa que comenzó a comercializar sus productos en 2014. En el festival Pontus Lupulus 2015 descubrimos su Cervexa Mareira, elaborada con agua de las Ría de Arousa. Juan y Javier, los responsables de Galponbier, nos cuentan que descubrieron el estilo Gose hace sólo un par de años, probando la Gose de Westbrook Brewing Co., y que al momento quedaron "realmente impresionados". De ahí a elaborar su propia Gose sólo había un paso, y en una tierra tan ligada al mar como Galicia el uso de agua de mar parecía una decisión lógica. El resultado es Mareira, que en parte debe su nombre a Auga Mareira, la empresa de la Illa de Arousa que proporciona el agua de mar filtrada y esterilizada para su elaboración. Además, el término "mareira" en gallego puede significar "favorable para la navegación", "marea viva" o "mar muy gruesa" según el contexto. Estamos, como podéis ver, ante una cerveza auténticamente marinera.

Mareira es de un brillante color amarillo pajizo con reflejos dorados y una ligera turbidez. Su espuma es blanca, de burbuja gruesa y muy efímera, desapareciendo nada más termina de formarse. En nariz nos ofrece un aroma fundamentalmente herbáceo y cítrico, con toques de lima y limón, pero también manzana ácida y un ligero recuerdo a bizcocho. En boca es ligera y refrescante, carbónica y algo astringente. Su sabor es intenso, predominantemente ácido, pero también con un toque salado bien marcado, como es propio de este estilo. Las notas herbáceas pierden ahora protagonismo, en favor del limón y la manzana ácida.

Mareira en su medio natural
(Imagen cortesía de Galponbier)
Las Gose son sin duda cervezas muy peculiares, y Mareira no es una excepción, más bien es una gran representante de este estilo, una cerveza que hace que la lengua se encoja, apta sólo para paladares abiertos a las sensaciones fuertes. En palabras de sus creadores, "Es bastante extrema, o te gusta o no te gusta, no hay término medio". Sólo hay una forma de saber de qué lado estáis, ¿no os parece? Para acompañarla os proponemos una buena mariscada, un rodaballo a la plancha o un jurel en escabeche.

Estilo: Gose
ABV: 4,8%
Amargor: 5 IBU
Lúpulos: Nugget
Maltas: Pilsner, Ácida y de trigo
Ingredientes adicionales: Cilantro y agua de mar

Menduiña Santa Compaña


En Galicia, dice la leyenda que es peligroso andar de noche por los caminos. Peligroso porque, al llegar a una encrucijada, uno puede encontrarse con la Santa Compaña, una procesión de almas en pena, de espíritus condenados a vagar eternamente. Se la distinguirá en mitad de la noche por el olor a cera y el centelleo de las velas que portan las almas, y a su frente irá un mortal portando un crucifijo. Pobre de aquel que ande desprevenido y se la encuentre, pues será obligado a relevar al portador de la cruz y vagar cada noche junto a las ánimas hasta encontrar a quien le sustituya. Una de las pocas formas de protegerse, y así evitar ser el nuevo compañero de los espíritus, es llevar encima una cruz y esgrimirla. Pero con el fin de ayudar a quien tenga la desgracia de toparse con la Compaña, hace siglos empezaron a construirse en Galicia los famosos "cruceiros", grandes crucifijos de piedra que se colocaban en los principales cruces de caminos para que cualquiera pudiese aferrarse a ellos en caso de toparse con los espíritus. Uno de los más famosos es el Cruceiro de Hío, en Cangas do Morrazo, único en representar cielo, infierno y purgatorio en su estructura. Muy cerca del mismo se encuentra Adegas Menduiña, la cervecera artesana que nos trae esta magnífica cerveza impregnada de leyenda. Santa Compaña es una American Barleywine con miel de castaño, añejada con roble durante medio año. Desde Menduiña nos han explicado que, si bien inicialmente Santa Compaña era madurada en barricas de madera, desde hace un tiempo esta fase de su elaboración se realiza en tanques de acero inoxidable con duelas de roble francés. Se trata de una cerveza muy especial para Cervecívoros, en primer lugar porque es un verdadero cervezón, y en segundo lugar porque fue la primera cata publicada en el blog, hace poco más de un año.

Al servir una Santa Compaña descubrimos un color castaño oscuro, casi caoba, sin apenas turbidez. Su espuma, no demasiado abundante, es de color beige y poco persistente. En nariz nos ofrece un aroma dulce y complejo, con notas de miel, caramelo y café. También se perciben ligeros toques de oporto y fruta roja madura. Al probarla saboreamos una cerveza untuosa, con mucho cuerpo, y muy poco carbónica. Su sabor ofrece un delicado balance entre el amargor y el dulzor, con cierta dominancia del primero. Se perciben matices frutales y de licor, con un toque de café que impregna el paladar por largo rato tras terminar el trago.

A pesar de su graduación, cada trago pide otro más, resulta casi adictiva, aunque debe ser disfrutada poco a poco. Será una gran compañía para platos de ternera asada o postres como unas filloas rellenas de crema, aunque quizá lo ideal sea tomarla sola tras una buena cena: el postre, el café y la copa, todo en uno.

Estilo: American Barleywine - Wood-Aged Beer - Alternative Sugar Beer
ABV: 9,5%
Amargor: 85 IBU
Lúpulos: 3 variedades, siendo Nugget el principal
Maltas: 7 variedades de maltas de cebada (Pale Ale y CaraMunich, entre otras), centeno y avena
Ingredientes adicionales: Miel de castaño

viernes, 29 de enero de 2016

Lager vs. Ale, y mucho más

En esta entrada vamos a hablar de un concepto básico en lo que a tipos de cerveza y formas de elaborarla se refiere, pero que habitualmente es mal entendido o mal interpretado. Nos referimos a los tipos de cerveza existentes en función de su forma de fermentación. Seguro que todos conocéis los términos "Lager" y "Ale", y seguro también que más de una vez habéis oído o leído como alguien los utilizaba para referirse al "estilo" de una cerveza. Es bastante habitual, pero no muy correcto, y es que cada uno de estos términos agrupa varios estilos diferentes, y existen también estilos que pueden ser considerados híbridos entre Lager y Ale o que pueden pertenecer a cualquiera de los dos tipos. La realidad es que estos dos términos se refieren únicamente a la forma en que tiene lugar la fermentación de la cerveza. A continuación os explicamos sus principales diferencias y algunas cuestiones sobre cada una de estas formas de fermentación.

Lager


Tanques de lagering en la fábrica de Paulaner en Múnich
Las cervezas de este tipo son fermentadas a menor temperatura (5-9 ºC) y durante más tiempo (hasta 2 semanas en fermentación primaria) que las cervezas tipo Ale. También se les llama cervezas "de baja fermentación", una traducción quizá no muy afortunada del término inglés bottom-fermented, que hace referencia a la ubicación de las levaduras durante la fermentación.  Y es que, en este tipo de fermentación, se emplean levaduras de la especie Saccharomyces pastorianus que se sitúan en el fondo (en inglés bottom) del tanque. Terminada la fermentación primaria y en función del estilo, las cervezas tipo Lager son sometidas a un proceso de maduración y segunda fermentación a temperatura aun más baja y que puede durar desde unas pocas semanas hasta varios meses. Este proceso de maduración en frío se denomina lagering en alemán, y de ahí toman su nombre este tipo de cervezas. Mucha gente asocia el término Lager a cervezas suaves y ligeras de color claro, debido a que piensan en la familia de estilos Pilsner, los más representativos dentro de las Lager, o en las Pale Lager, donde podemos encuadrar la inmensa mayoría de cervezas industriales de gran producción y amplia distribución. Sin embargo, hay muchos más estilos de tipo Lager, tales como Helles, Munich Dunkel, Schwarzbier, o todas las variedades de Bock, como por ejemplo Eisbock o Doppelbock. De entre estos estilos destacaremos, por ejemplo, el intenso color negro de las Schwarzbier, la alta graduación de las Eisbock (8-15%) o la complejidad de las Doppelbock, pruebas inequívocas de que no se puede encasillar a las Lager como cervezas doradas y suaves.

Ale


Levadura fermentando en la superficie del mosto
en un tanque de fermentación en la fábrica de Adnams
En este caso la fermentación tiene lugar con mayor rapidez (5-7 días de fermentación primaria) y a una mayor temperatura (18-24 ºC). En general el proceso se inicia a temperatura ambiente, pero ésta sube debido a la energía liberada en forma de calor por la propia reacción química de la fermentación. Las levaduras utilizadas para elaborar Ales, pertenecientes a la especie Saccharomyces cerevisiaese sitúan en la superficie del mosto, aunque caen al fondo del tanque cuando termina la fermentación. De ahí que en inglés a las Ales también se les llame cervezas top-fermented, término que en español ha sido alegremente traducido como "de alta fermentación". Tras la fermentación primaria y dependiendo del estilo, la cerveza es habitualmente sometida a procesos de maduración, almacenamiento en frío, o segunda fermentación en botella o barrica. Al grupo de las Ales pertenecen todos los estilos tradicionales británicos, tales como Bitter, Pale Ale (y sus derivados, tanto británicos como americanos: IPA, APA, Imperial IPA...), Porter, Stout, Old Ale o Scottish Ale, cada uno de ellos con diferentes variedades; también la mayor parte de estilos de origen belga como Saison, Blonde Ale, Dubbel, Tripel; o las cervezas de trigo como las Witbier, Hefeweizen, Dunkelweizen o Weizenbock; y así un largo etcétera que nos da una idea de lo tremendamente impreciso (e incorrecto) que es decir que una cerveza es "estilo Ale".

Un poco de historia


¿Qué fue antes, la Lager o la Ale? Bueno, pues en este caso la cuestión está mucho más clara que con el huevo y la gallina. En los primeros tiempos de la producción de cerveza, incluso ya de unas cervezas muy similares a las que hoy conocemos, la fermentación tenía lugar a temperatura ambiente y las levaduras flotaban en la superficie del mosto, de modo que las primeras cervezas fueron Ales. Fue a principios del siglo XV cuando se comenzaron a elaborar las primeras cervezas de tipo Lager. Si bien el proceso de lagering era ya una práctica común para la que se utilizaban cuevas u otros ambientes frescos, no fue hasta este momento que surgió una levadura que fermentaba la cerveza desde el fondo de las vasijas, aunque en aquel entonces las levaduras eran organismos totalmente desconocidos y no se sabía cómo ni por qué tenía lugar la fermentación, simplemente se tomaban sedimentos de una fermentación anterior y se añadían al mosto para que el proceso comenzase. Hoy en día sabemos que esa nueva forma de fermentar se debía a Saccharomyces pastorianus, que nació de la hibridación de Saccharomyces cerevisiae y otra levadura del mismo género, que según los últimos estudios sería Saccharomyces eubayanus. Una vez desarrollada esta nueva forma de hacer cerveza, fue necesario hacer frente a un pequeño inconveniente: la necesidad de realizar la fermentación a baja temperatura. En un principio sólo se podía elaborar cervezas Lager durante los meses de invierno, pero el desarrollo de técnicas de refrigeración, especialmente a partir de la invención de la máquina de vapor, permitió elaborar estas cervezas en cualquier lugar y época del año. A partir de este momento, el desarrollo de las técnicas de refrigeración y la popularización de las cervezas tipo Lager fueron de la mano.

Mezclando procesos


¿Es eso todo? ¿O Lager o Ale? Pues no, aun hay más, y es que la gran diversidad que caracteriza al mundo de la cerveza va mucho más allá de estos dos grandes grupos. Para empezar, tenemos los denominados estilos híbridos, en cuyo proceso de fermentación se combinan características de Ale y de Lager. Es el caso de los estilos alemanes Kölsch y Altbier, en los que la fermentación primaria es como la de una Ale, pero a continuación son sometidas a un proceso de lagering. Estilos americanos como Cream Ale, Blonde Ale, California Common o American Wheat Beer también pueden ser considerados híbridos por diferentes motivos. Las Cream Ales, por ejemplo, pueden ser elaboradas usando cualquiera de los dos tipos de levadura (a pesar de su nombre). Algo parecido pasa con el estilo de origen francés Bière de Garde, que aunque originalmente es de tipo Ale puede ser elaborado mediante fermentación tipo Lager, y ya hay algunos "pioneros" que están experimentando con la introducción de esta variante en otros estilos de Ale.

Sour Ales: el lado salvaje


A pesar de sus múltiples diferencias, todos los tipos de cerveza de los que hemos hablado hasta el momento deben su fermentación a levaduras del género Saccharomyces. Sin embargo, existen cervezas en las que estas levaduras no son las únicas en las que recae el peso de este importante proceso. Se trata de las Sour Ales ("cervezas agrias"), una serie de estilos de tradición belga en su mayoría, salvo por el estilo de origen alemán Berliner Weisse, además de las American Wild Ales, una serie de variantes especiales nacidas de forma relativamente reciente en Norteamérica. Estas cervezas deben su nombre a su sabor característicamente ácido, y últimamente gozan de gran popularidad en el panorama craft beer internacional, sobre todo entre aquellos que buscan sabores más radicales que los proporcionados por las cervezas muy lupuladas, las que hasta hace poco eran las indiscutibles reinas del baile. Tal y como adelantábamos, su principal característica es una fermentación en la que no sólo participan levaduras del género Saccharomyces, sino también del género Brettanomyces, además de bacterias de los géneros Acetobacter (productoras de ácido acético), Lactobacillus o Pediococcus (ambas productoras de ácido láctico). La presencia de estos microorganismos y sus efectos es considerada una contaminación y un defecto en el resto de cervezas, mientras que es algo deseado, buscado y apreciado en las Sour Ales. De entre todos ellos, destacan las levaduras del género Brettanomyces (habitualmente B. bruxellensis o B. anomalus), que además de en las Sour Ales pueden estar presentes en cervezas de estilo Old Ale o Foreign Extra Stout sin ser consideradas un defecto. Esto es así porque las Brett (como son comúnmente llamadas hoy en día) tienden a aparecer en las cervezas envejecidas en barricas de madera, de modo que en algunos estilos han sido incorporadas como parte del carácter propio de los mismos. La presencia de Brett en una cerveza es la responsable de aromas y sabores a priori desagradables (podrido, cuero o sudor), y es por ello que se considera un defecto en la mayoría de casos. Pero en la medida apropiada y en combinación con otros aromas y características, da lugar a un perfil singular y agresivo que alguna gente adora, aunque en principio cuesta acostumbrarse. Y tal como comentábamos, las cervezas con Brett están de moda, son una salida para aquellos que consideran que una Imperial IPA no es suficientemente radical y no ofrece sensaciones suficientemente singulares. Esta moda está especialmente en auge en Estados Unidos, donde han surgido las arriba mencionadas American Wild Ales (Brett Beer, Mixed-Fermentation Sour Beer y Wild Specialty Beer), variantes que no constituyen estilos en sí mismas, sino que consisten en modificar un estilo base cualquiera (uno que no sea originalmente una Sour Ale) mediante el empleo de las técnicas de fermentación propias de las Sour Ales, adaptándolos así a los gustos de los amantes de las Brett. Modas aparte, las Sour Ales originales nacieron en Bélgica (con permiso de las Berliner Weisse) y forman parte de los llamados "estilos de granja", en contraposición a los "estilos de abadía". Aquí podemos encuadrar los estilos Flanders Red Ale, Oud Bruin, Lambic, Gueuze, Faro y Fruit Lambic. De entre ellos, los cuatro últimos son lo que habitualmente se conocen como cervezas de fermentación espontánea o salvaje (habitualmente llamadas wild-fermented en inglés). Este nombre se debe a que la forma tradicional de elaborar estas cervezas no implica la adición de levadura, sino que consiste en realizar la fermentación en recipientes abiertos y, literalmente, abrir las ventanas para que el aire inocule el mosto con las levaduras y bacterias que arrastra. Es por ello que sus características dependen en gran medida del lugar en que hayan sido elaboradas, ya que las levaduras y bacterias presentes en el ambiente de forma natural serán diferentes según la zona. Las originales, y también las más valoradas, son las procedentes de Bruselas y sus alrededores, en el valle del río Senne. Las cervezas Lambic (y sus estilos derivados Gueuze, Faro y Fruit Lambic) elaboradas en la actualidad no son, en su mayoría, realmente elaboradas mediante fermentación espontánea, sino que son inoculadas con una mezcla de levaduras y bacterias seleccionadas para obtener el perfil deseado. Es el caso de la mayoría de cervezas de este tipo elaboradas fuera de Bélgica, y también el de algunas de las procedentes de este país. Sin embargo, las más valoradas siguen siendo las que se basan en un auténtico proceso de fermentación espontánea, que como podéis imaginar son cervezas de características muy variables. Normalmente se trata de cervezas bastante caras debido a su exclusividad y a los costes de producción, ya que frecuentemente sus fabricantes se ven obligados a deshacerse de lotes que han sido contaminados con microorganismos no deseados.


Tanques de fermentación en las fábricas de Woodforde's (arriba), 
Adnams (abajo izqda.) y St Peter's (abajo dcha.)

Ahora sí, esas son (de forma algo resumida, aunque no lo parezca) las diferentes formas de elaborar cerveza en lo que a su fermentación se refiere. Esperamos que os haya gustado esta entrada, y también que sirva para resolver posibles dudas o confusiones que son habituales en relación a los términos aquí explicados. Si detectáis cualquier error o tenéis alguna duda, no dudéis en comentarlo. ¡Salud!

jueves, 28 de enero de 2016

Primer Aniversario Cervecívoro


Efectivamente, amig@s cervecívor@s, el tiempo pasa volando y cervecivoros.com cumple hoy, 28 de enero de 2016, un añito en la red. Hace 365 días publicábamos nuestra primera entrada, con esta que estáis leyendo suman ya 63, y ojo que tenemos muchas en la recámara.

Esperamos seguir cumpliendo años, y que vosotr@s lo veáis. Pero por lo pronto queremos dar las gracias a toda esa gente que, en algún momento, ha puesto su granito de arena en forma de ayuda, compañía, idea, consejo, sugerencia... o cerveza. Y por supuesto queremos dar las gracias a todos los que nos leéis, ya sea frecuente, esporádica o casualmente, a todos los que nos seguís y nos animáis. 

Para celebrar este primer aniversario, la próxima entrada del blog será un "Cultura Cervecívora" en el que llevamos trabajando un tiempo y que esperamos os guste y os resulte interesante.

martes, 19 de enero de 2016

Meantime Chocolate Porter, para los más golosos


Hace un tiempo hablábamos de la compra de la cervecera londinense Meantime por parte de SABMiller, a la vez que probábamos una de sus cervezas más emblemáticas, la London Pale Ale. Pues bien, hoy es el turno de otra de sus creaciones: Chocolate Porter. Si bien en este caso su nombre no contiene el de su ciudad de origen, no hay nada más londinense en lo que a cerveza se refiere que la familia de estilos Porter, nacida en esta ciudad a principios del siglo XVIII. En el caso de esta Baltic Porter, elaborada con cuatro variedades de malta tostada, Meantime ha querido aportar un toque personal por medio de la adición de chocolate durante la maduración, para así reforzar las notas de chocolate habituales en las cervezas de este estilo.

La Chocolate Porter es una cerveza de color caoba intenso con reflejos rojizos. Su espuma jabonosa de color crema no es muy abundante ni persistente, aunque una fina capa se mantiene hasta el final. En su aroma se perciben sobre todo notas maltosas como chocolate, café o galleta. En boca se presenta como una cerveza de cuerpo medio con un ligero pero apreciable toque carbónico y el sabor dulce predomina sobre el amargo, aunque hay un buen equilibrio, complementado con un punto ácido. Aparecen de nuevo el chocolate y el café, ahora acompañados de oporto y frutas rojas.

Dadas sus características, la Chocolate Porter resultará un buen acompañamiento para postres a base de fruta o chocolate, y también para carnes rojas asadas o a la plancha. Además, su contenido en chocolate la hace una buena candidata a servir como postre por sí sola.

Estilo: Baltic Porter
ABV: 6,5%
Ingredientes adicionales: Chocolate

miércoles, 13 de enero de 2016

Dama Alaricana Meleira, dulce tentación


Llevábamos tiempo queriendo probar alguna de las cervezas elaboradas por Dama Alaricana, la marca de Allariz especializada en cervezas en las que la malta es la protagonista, aunque también se dedican a la elaboración de licores. Y al fin lo hemos hecho, esperamos probarlas todas pero de momento nos hemos atrevido con Meleira. Esta cerveza toma como base la primera creación de la marca, Queimada, pero añade a la receta miel de brezo blanco de Serra do Xurés. Una gran miel para una gran cerveza.

Meleira no tiene apenas turbidez, pero sí tiene un precioso e intenso color cobrizo o ámbar oscuro. Se trata de una cerveza poco carbónica, pero la fina capa de espuma que forma es muy persistente. En nariz domina la malta, con un aroma dulce sin llegar a ser empalagoso, principalmente a miel con notas de caramelo. Al probarla encontramos una cerveza de cuerpo medio, con un sabor en el que lo dulce y lo amargo conviven en perfecto equilibrio. Percibimos sabores como la miel y la naranja amarga, para terminar con un regusto ligeramente seco.

Esta cerveza tiene unas características que la convierten en algo así como una cerveza de sesión para los meses fríos. Es intensa, tiene cuerpo y sabor, pero es también fácil de beber y su graduación no es excesiva aunque sí tirando a alta. También es muy apropiada para acompañar carnes de todo tipo, a la plancha o guisadas, y hará buena pareja con quesos azules o curados.

Estilo: Pale Ale - Alternative Sugar Beer
ABV: 6,4%
Ingredientes adicionales: Miel de brezo blanco

martes, 5 de enero de 2016

Monsieur Gordo Dulce de Leche Imperial Stout, una dulce sorpresa digna de sus majestades


¿Habéis pensado ya qué vais a dejarle a los Reyes Magos para que repongan fuerzas antes de proseguir su viaje? La leche con galletas está bien, sí, pero es posible sus majestades prefieran algo más fuerte, por eso hay quien opta por unas copitas de vino o licor. Sin embargo, como buen@s cervecívor@s, podríais optar por dejarles un buen birrote, y la mejor opción para una fría noche como la de hoy es una potente y nutritiva Russian Imperial Stout como la que os traemos hoy. En una visita a La Buena Cerveza pedimos a Manu, uno de los encargados de esta tienda ubicada en el madrileño barrio de Chueca, que nos recomendase un par de novedades que valiese la pena probar. Una de sus recomendaciones fue Dulce de Leche Imperial Stout. Nos confesó que al principio fue un poco escéptico hacia una cerveza a la que se añadía dulce de leche, pero que se sorprendió muy gratamente al probarla e inmediatamente encargó unas cuantas cajas. La responsable de esta creación es Monsieur Gordo, una cervecera nómada con sede en Madrid creada en 2014. Dulce de Leche Imperial Stout fue la primera cerveza de este joven proyecto, al que más recientemente se ha unido la APA de centeno Impossible Beach.

Como buena Stout, es de un intenso color caoba oscuro, casi totalmente opaco. Su fina capa de espuma, de color entre beige y café con leche, es más bien poco duradera. En su fuerte aroma maltoso destacan notas de chocolate, café, regaliz y caramelo. En boca es una cerveza con mucho cuerpo, con un sabor dulce al principio del trago que conduce a la explosión de amargor que caracteriza su final largo y ligeramente seco. Al igual que en nariz, se aprecian fuertes notas torrefactas de café, chocolate, dulce de leche y caramelo. El alcohol es también perceptible aunque se encuentra bien integrado. 

Una buena Imperial Stout como esta siempre es, por sí sola, una buena elección para rematar un festín. No obstante, si queremos acompañarla de algo sólido, cualquier postre a base de chocolate o caramelo maridará a la perfección con esta potente cerveza.

Dulce y contundente, ¿qué más podrían pedir los Reyes Magos? Seguro que así os dejan buenos regalos, incluso aunque no hayáis sido del todo buenos. ¡Felices Reyes!

Estilo: Russian Imperial Stout
ABV: 12,9%
Amargor: 20 IBU
Lúpulos: Chinook, Columbus y Cascade
Maltas: Pale Ale, Crystal, Rauchmalz, Biscuit, Barley Roasted y Chocolate
Ingredientes adicionales: Dulce de leche