jueves, 29 de junio de 2017

Schneider Weisse TAP1, Meine blonde Weisse


A ver, hay que reconocer que igual somos un poco pesados con las cervezas de Schneider Weisse, pero es que se trata de una de las mejores cerveceras de Alemania, que no es poco. En ocasiones anteriores hemos hablado de la Kristallweizen TAP2, la Weizenbock TAP5 o la Hefeweizen TAP7, y es que tratándose de cervezas de trigo pocos se pueden medir con estos bávaros que, de hecho, fueron los primeros plebeyos en adquirir el derecho a elaborar cervezas de estas características, algo reservado a la familia real de Baviera hasta 1872. Desde ese momento han estado elaborando la hoy llamada TAP7 Unser Original, una de las mejores Hefeweizen que existen, aunque la que os traemos hoy tampoco está mal: TAP1 Meine blonde Weisse (que recientemente ha sido rebautizada como Meine helle Weisse). Se trata de una cerveza similar a la TAP7, pero de color más claro y con un poco menos de alcohol, además de presentar un cuerpo algo más ligero y una mayor presencia del lúpulo.

Al servir esta cerveza observamos su color amarillo ocre, nublado por una espesa turbidez, como debe suceder en una buena Hefeweizen. En cuanto a su espuma, es de color blanco y muy abundante, aunque no especialmente persistente. En su intenso aroma el plátano destaca sobre cualquier otro matiz, acompañado de toques de bizcocho y vainilla, y con una marcada presencia de notas herbáceas. En boca nos encontramos con una cerveza de cuerpo entre ligero y medio, bastante carbónica y muy refrescante. Su sabor presenta un importante componente dulce, pero también es ácido, mientras que el amargor es poco más que testimonial. De nuevo domina el plátano, seguimos encontrando bizcocho y vainilla, pero ganan protagonismo las notas herbáceas y aparecen especias y un ligero toque cítrico.

Estamos ante algo así como la hermana pequeña de la TAP7, una hermanita con bastante carácter, eso sí. Es decir, sin llegar al nivelón de la Unser Original, la TAP1 es una Hefeweizen auténtica y totalmente recomendable. De hecho, es probable que mucha gente la prefiera. Sobre gustos, ya sabéis, no hay nada escrito. Si os decidís a probarla y queréis acompañarla con algo para picar, que sepáis que será una cerveza muy versátil en este aspecto, siendo especialmente recomendables los platos a base de huevo y las salchichas, pero también ensaladas y otros platos ligeros.

Estilo: Hefeweizen
ABV: 5,2%
Amargor: 14 IBU
Lúpulos: Hallertauer Tradition y Saphir
Maltas: 60% trigo y 40% cebada

martes, 20 de junio de 2017

Hitachino Nest White Ale, la Witbier del sol naciente


Como muchos sabréis, el estilo Witbier es originario de Bélgica, y allí se hacen algunas de las mejores cervezas de este tipo. Pero estas cervezas efervescentes y refrescantes, elaboradas con trigo no malteado y habitualmente condimentadas con cilantro y piel de naranja, cuentan con muchos adeptos en todo el mundo. En Estados Unidos son particularmente populares, y por eso de allí salen también muchas grandes cervezas de este estilo. Sin embargo, la cerveza a la que está dedicada esta entrada no es ni belga ni norteamericana, sino que viene nada menos que de Japón. Más concretamente viene de la ciudad de Naka, en la prefectura de Ibaraki, donde se encuentra Kiuchi Brewery, responsable de la marca Hitachino Nest Beer. Kiuchi fue fundada en 1823 y, durante más de un siglo, se dedicó principalmente a la elaboración de sake. Pero en 1996, después de un importante cambio en la legislación japonesa sobre producción de cerveza a pequeña escala, Kiuchi empezó a elaborar las cervezas Hitachino Nest, que hoy en día están sin duda entre las craft beers de origen nipón más conocidas y apreciadas alrededor del mundo. Su Witbier se llama Hitachino Nest White Ale y es, con diferencia, una de las cervezas más populares de la marca, además de una de las mejor valoradas. Aparte de cilantro y piel de naranja, en Kiuchi añaden zumo de naranja y nuez moscada a esta cerveza cuyas características os contamos a continuación.

Esta "cerveza blanca" es en realidad de color amarillo pajizo y bastante turbia. Su espuma sí que es blanca, aunque no tendréis mucho tiempo para comprobarlo, pues es jabonosa y se desvanece rápido. Presenta un aroma muy fresco, con notas de limón, hierba, especias como pimienta o cilantro y, sólo al principio, un ligero toque asidrado. En boca es muy refrescante y presenta un cuerpo de ligero a medio, con una presencia del carbónico notable pero moderada. En su sabor se equilibran una suave acidez con un toque dulce de malta suave, mientras que el amargor es apenas perceptible. Sobre un fondo maltoso que recuerda a pan, encontramos notas como hierba o naranja y, sobre todo, un frescor especiado que casi recuerda a jengibre.

Muy buena esta Witbier japonesa, refrescante y a la vez con cierta complejidad. Puede resultar bastante polivalente para tomar con comida, por ejemplo con ensaladas, aunque la mejor opción son los pescados blancos.

Estilo: Witbier
ABV: 5,5 %
Amargor: 13 IBU
Lúpulos: Perle, Celleia, Amarillo y Styrian Goldings
Cereales: Malta de cebada tipo Lager, malta de trigo y trigo sin maltear (en copos y tostado)
Ingredientes adicionales: Cilantro, piel de naranja, zumo de naranja y nuez moscada

viernes, 2 de junio de 2017

Trío de Arriacas


En esta entrada vamos a hablar de tres de las referencias de Arriaca, una de las cerveceras artesanas más conocidas y premiadas de España, y también una de las más innovadoras. Y es que esta empresa con sede en Yunquera de Henares, provincia de Guadalajara, ha sido la primera cervecera artesana española en envasar en lata, un formato que está ganando mucha fuerza en otros mercados. Además, sus cervezas han sido premiadas en certámenes internacionales de prestigio como el Brussels Beer Challenge, el Nordic Beer Challenge, el World Beer Idol o la Dublin Craft Beer Cup, entre otros. De las seis referencias que comercializan actualmente, las tres que vamos a tratar pertenecen a estilos muy conocidos y apreciados; se trata de una Pale Lager, una Hefeweizen y una American IPA.

Rubia


Cerveza de color dorado intenso, perfectamente transparente pues está filtrada. La carbonatación es más bien débil, por lo que la espuma, de color entre blanco y blanco hueso, es escasa y efímera. Presenta un agradable aroma dominado por las notas florales, acompañadas de un toque frutal que recuerda sobre todo a drupáceas como el melocotón. En boca tiene un cuerpo entre ligero y medio, mientras que su sabor está dominado por un amargor suave, aunque también se nota cierto dulzor maltoso. Se trata de un sabor suave y equilibrado, pero agradable y vivo. En el paladar vuelven a aparecer las frutas drupáceas, envueltas en notas maltosas que recuerdan a bizcocho.

Esta Rubia es una Pale Lager poco convencional, más lupulada y con más cuerpo que la mayoría de cervezas de este tipo, con un aroma más intenso y complejo. Además de ser una buena cerveza de sesión, puede ser un acompañamiento muy adecuado para ensaladas de frutas o pescados blancos a la plancha, también para platos ligeramente especiados. 

Estilo: Pale Lager
ABV: 4,3 %
Amargor: 18 IBU

Trigo


La Hefeweizen de Arriaca es de color dorado con reflejos ambarinos, perfectamente transparente si no se agita, pero tan turbia como cabe esperar de una cerveza de este estilo si removemos y vertemos los posos. Lo que no es tan esperable es su débil carbonatación, que incluso forzando la generación de espuma sólo da lugar a una finísima y efímera capa de color blanco. Su aroma es suave y rico, recordando a hierbas, limón y plátano. En boca notamos un cuerpo de densidad media y un sabor suavemente dulce equilibrado con un ligero amargor. Su paso por el paladar recuerda a pan, bizcocho, plátano y un mínimo toque de vainilla.

No está mal pero no es lo mejor de la marca. Tiene un aroma y un sabor más que correctos, muy agradables, pero le falta chispa en boca, quizá por la carbonatación excesivamente baja, que puede ser un error puntual. Para acompañarla, unas salchichas alemanas o un plato a base de huevo, como por ejemplo una tortilla de patata, son apuestas seguras.

Estilo: Hefeweizen
ABV: 4,7 %
Amargor: 16 IBU
Cereales: Cebada y trigo

IPA


La más lupulada de las tres presenta un atractivo color ámbar claro con reflejos dorados y es bastante turbia. De carbonatación moderada, al servirla forma una discreta capa de espuma de color blanco hueso que resulta ser bastante persistente. Al abrirla detectamos inmediatamente un intenso y agradable aroma que recuerda a fruta tropical y drupáceas, pero en pocos minutos estas notas frutales desaparecen y dejan paso a un aroma más resinoso con un toque floral. En boca notamos un cuerpo entre ligero y medio, así como un sabor caracterizado por un amargor dominante pero moderado, con un toque dulce bastante marcado sin resultar excesivo. Apreciamos notas frutales, principalmente cítricas, de pomelo y naranja amarga, además de un toque dulce de bizcocho y galleta. El final es suave y equilibrado, y el alcohol está muy bien integrado, nadie diría que tiene casi un 7 % ABV.

Sin duda una buena American IPA, más que correcta. Platos especiados o ligeramente picantes, como por ejemplo una carne de ave a la brasa sazonada con pimienta negra, resultarán muy adecuados para maridar con esta cerveza. Un queso curado, más bien graso, es otra excelente opción.

Estilo: American IPA
ABV: 6,9 %
Amargor: 60 IBU

miércoles, 24 de mayo de 2017

Welsh Pride, Bitter galesa de Conwy Brewery


La cerveza que probamos hoy es un regalito venido de tierras galesas. Se trata de Welsh Pride, producida por la cervecera Conwy Brewery (Bragdy Conwy en galés), fundada hace poco menos de quince años en la localidad del mismo nombre, en la costa norte de Gales. Esta pequeña cervecera produce un surtido bastante amplio de cervezas que incluye varias real ales permanentes, unas cuantas referencias estacionales y una pequeña selección de cervezas inspiradas en las craft beers norteamericanas. La Welsh Pride es una de las primeras, una Best Bitter, el estilo que suele señalar la referencia insignia en la mayoría de cerveceras británicas.

Resulta ser una cerveza de color entre oro viejo y ámbar claro, nublada por una ligera y fina turbidez. Su espuma, de color entre blanco hueso y beige claro, no tarda mucho en desaparecer. Presenta un suave aroma floral y cítrico, con toques herbáceos y de otras frutas. En boca percibimos un cuerpo ligero y una sensación algo astringente. Su sabor es moderadamente amargo, equilibrado con un ligero toque dulce. En el paladar recuerda a naranja amarga y frutos secos, con un suave toque de malta.

No es la mejor Bitter que hemos probado, pero no está mal. Además, para ser justos hay que reconocer que es posible que su mejor momento ya hubiese pasado. Para acompañarla, un buen plato de pollo asado o frito no puede fallar.

Estilo: Best Bitter
ABV: 4,3 %

martes, 16 de mayo de 2017

Call of Cthulhu, un monstruo de In Peccatum by Keltius


Hora de probar una verdadera bomba, tal y como suele suceder cuando lo que tenemos entre manos ha sido creado por In Peccatum Craft Beer, la rama especial, potente, radical, pecadora, desenfrenada, tentadora, o como queráis llamarla, de Cerveza Keltius. De su rama más tradicional, de inspiración principalmente belga, hemos probado en Cervecívoros la Keltius Trashno, mientras que de la propia In Peccatum hemos tratado Lilith Oporto AgedEstío, una de sus colaboraciones con Cervezoteca Malte. Y lo que os traemos en esta ocasión es Call of Cthulhu, definida como Imperial Red Ale, aunque nosotros la hemos etiquetado como American Strong Ale, siguiendo la clasificación del BJCP. Una cerveza de categoría y con personalidad, en cualquier caso, que debe su nombre al relato de 1926 "The call of Cthulhu" ("La llamada de Cthulhu"), obra más representativa de los "Mitos de Cthulhu", serie creada por el maestro del "horror cósmico" o "cosmicismo" H. P. Lovecraft. En este relato, la humanidad se encuentra bajo la amenaza Cthulhu, una deidad extraterrestre de forma grotesca (¿os habéis fijado en la etiqueta?) y nombre impronunciable, que antes de la aparición del ser humano dominó nuestro planeta junto a los otros "Primigenios", y actualmente reposa encerrado en la ciudad sumergida de R'lyeh. Pero sus seguidores quieren ayudarle a regresar... No temáis en sacar a este monstruo de su letargo, dejaos seducir por su incalculable poder, ¡no os arrepentiréis!

Esta "monstruosa" cerveza es de color castaño claro con reflejos ambarinos, ligeramente turbia. Al servirla, nos ofrece una abundante y cremosa capa de espuma de color blanco hueso, muy persistente. Su aroma es intenso y penetrante, dominado por notas florales y cítricas al principio, que se van rodeando de toques de resina y licor según gana temperatura. En poca presenta un cuerpo entre medio y denso, y un sabor dominado por un intenso amargor acompañado de un ligero toque dulce. Destacan claramente la resina y la naranja amarga, aunque se pueden buscar numerosos matices buceando en su complejidad. Su final es largo y ligeramente seco.

Una bestia así sólo puede ser acompañada de platos fuertes, preferiblemente bien especiados o picantes. La cocina asiática puede ser la mejor opción, especialmente los platos condimentados con salsa de soja.

Estilo: American Strong Ale
ABV; 8,0%
Amargor: 90 IBU
Maltas: Pale, Carared y Crystal
Lúpulos: Equinox y Galaxy (este último también en dry hopping)

sábado, 6 de mayo de 2017

Duelo bohemio: Pilsner Urquell vs. Budějovický Budvár Original


El estilo que hoy nos ocupa es un verdadero clásico, nació en el siglo XIX en la región de Bohemia, en la actual República Checa (entonces parte del Imperio Austrohúngaro), y hoy en día es apreciado en todo el mundo por su carácter equilibrado, sutil y refrescante. Hablamos, como no, del estilo Bohemian Pilsener, que en su momento sirvió de inspiración para el nacimiento de las Pale Lagers industriales que más tarde se harían con el dominio del mercado cervecero a nivel mundial. Lo que os proponemos es comparar dos de las cervezas más representativas de este estilo (desde luego las más representativas en España), dos verdaderos clasicazos que figuran en la obra "Great Beer Guide. 500 Classic Brews" del maestro Michael Jackson.

Por un lado tenemos Pilsner Urquell, el gran paradigma del estilo y, de hecho, la cerveza a la que se considera fundadora del mismo. Fue elaborada por primera vez en 1842 en la ciudad bohemia de Pilsen (Plzeň en checo), acorde a los gustos y tradiciones locales, con el objetivo de hacer una cerveza de mejor calidad que las que se hacían entonces en la localidad. Como podéis intuir, la ciudad que la vio nacer es precisamente la que da nombre a esta cerveza y a su estilo, aunque esto requiere que aclaremos un par de cuestiones: 1) al contrario de lo que sucede en buena parte del resto del mundo, en la República Checa la palabra "Pilsner" se usa únicamente para referirse a esta cerveza en concreto, y no al estilo (en otra ocasión comentaremos las clasificaciones y términos que usan los checos); y 2) el BJCP, en su edición de 2015 del Beer Style Guidelines, recomienda el nombre "Czech Premium Pale Lager" para referirse a este estilo, al contrario que en la edición anterior, de 2008, en la que empleaba el término "Bohemian Pilsener" (que, personalmente, nos gusta más).

Por otra parte está la Budějovický Budvár Original, famosa por los litigios con Anheuser-Busch (ahora parte de AB InBev) por el nombre "Budweiser", el cual hace referencia a Budweis, nombre alemán de la ciudad bohemia de České Budějovice, donde se elabora esta cerveza desde 1896. La Original no es la primera cerveza de la marca que tratamos aquí, hace ya tiempo hablábamos de su Czech Dark LagerBudějovický Budvar Dark, que muy probablemente es la cerveza de dicho estilo más conocida en España.

Pero hoy no toca hablar de Dark Lagers, sino de Bohemian Pilseners. Como probablemente sepáis, se trata de cervezas Lager de color claro, generalmente filtradas, coronadas por una blanca espuma. Su aroma y su sabor son suaves y sutiles, y resultan muy refrescantes, ideales para calmar la sed y como cervezas de sesión. Su suavidad no debe ser confundida con simpleza, pues pueden ofrecer matices muy diversos y, según muchos expertos, es uno de los estilos más difíciles de elaborar, pues cualquier defecto resulta muy visible y no hay posibilidad de "enmascararlo". Vamos entonces a ver qué diferencias hay entre estas dos Bohemian Pilseners.

Apariencia: En ambos casos se trata de cervezas filtradas, de modo que son transparentes y tienen un aspecto brillante en el vaso. Si bien las dos presentan un color que podríamos definir como dorado, la Pilsner Urquell es algo más oscura, como si su dorado fuese un poco más viejo. La espuma, por su parte, es de un perfecto color blanco en la Budějovický, mientras que en la Urquell se aproxima más a un tono blanco hueso. En ambos casos la cantidad formada es moderada y la retención más bien mala.

Aroma: Como corresponde al estilo, el aroma de estas dos cervezas es más bien suave, con notas especiadas, herbales y florales, acompañadas de un sutil toque maltoso que recuerda a pan. Sin embargo, el aroma de la Urquell es considerablemente más intenso que el de la Budějovický, especialmente en lo relativo a las notas maltaosas, que recuerdan a cereal e incluso a miel en la primera, mientras que son extremadamente tenues en la segunda.

Sabor y sensaciones en boca: Aunque ambas presentan un cuerpo más bien ligero, el de la Urquell es algo más denso y en la Budějovický se aprecia un mayor carácter carbónico. Las dos tienen un sabor suave, caracterizado por el equilibrio entre dulzor y amargor, siendo este último más aparente en la Urquell, cuyo sabor es más intenso en general. En la Budějovický, por su parte, aparece un ligerísimo toque ácido. Las notas que distinguimos en el paladar recuerdan sobre todo a hierba y cereal en ambas cervezas, pero en la Urquell se distinguen también miel y polen, matices que se ven equilibrados con una mayor visibilidad de las notas herbáceas. 

Global: A la vista de los comentarios anteriores, está claro que la Pilsner Urquell es una cerveza bastante más intensa, con más carácter y más riqueza de matices. Esto, sin embargo, no quiere decir que sea mejor, pues la Budějovický Budvár Original es una cerveza más sutil y equilibrada, más limpia y refrescante. El momento y los gustos determinarán cual es la más adecuada.

Maridaje: Para acompañar la Budějovický resulta aconsejable optar por pescados blancos a la plancha, ensaladas o escabeches, mientras que la Urquell resulta más apropiada para combinar con salchichas alemanas o hamburguesas. 

Pilsner Urquell
Estilo: Bohemian Pilsener
ABV: 4,4%
Amargor: 40 IBU
Lúpulos: Saaz

Budějovický Budvár Original
Estilo: Bohemian Pilsener
ABV: 5,0%
Amargor: 22 IBU
Lúpulos: Saaz

miércoles, 26 de abril de 2017

Baltika 6 Porter, desde Rusia con amor


La cervecera rusa Baltika tiene una curiosa costumbre, numerar sus cervezas. También les dan un nombre corto y sencillo, generalmente descriptivo del tipo de cerveza del que se trata, pero sobre todo las identifican con un número. La que ha caído en nuestras manos es la número 6, una Porter que resulta ser una de las cervezas más apreciadas de la marca, y de hecho figura en el libro Great Beer Guide - 500 Classic Brews del genial Michael Jackson. Comenzó siendo una elaboración ocasional como cerveza especial de invierno pero, gracias a su popularidad, en 1995 pasó a formar parte del catálogo permanente de la marca. Baltika fue fundada en San Petersburgo (entonces Leningrado) en 1990, poco antes del fin de la URSS, siendo lógicamente una empresa de propiedad estatal. Tras la caída del comunismo en 1991, la compañía fue privatizada en 1992. Actualmente forma parte del grupo Carlsberg, es uno de los mayores productores de cerveza de Europa y su fábrica de San Petersburgo es la más grande del continente. 

La número 6 es de un color caoba intenso con reflejos de color entre ámbar y caramelo. Dado que es una cerveza filtrada, no presenta turbidez alguna. Es poco carbónica, de modo que su espuma de color entre beige y canela resulta muy poco persistente. Al acercar la nariz nos encontramos con aromas de naturaleza claramente maltosa como regaliz, chocolate, tofe, toques de torrefacto, algo de cereal y frutas rojas. Ya en boca descubrimos un cuerpo de ligero a medio y un sabor dulce y amargo. Resulta más bien dulce al principio pero el final del trago domina un amargor bastante duradero. De entrada distinguimos chocolate, regaliz, algo de caramelo y cereal, mientras que el café predomina en el final y el retrogusto.

Resumiendo, podemos decir que estamos ante una buena Baltic Porter, más que correcta sin llegar a ser excelente. Eso sí, mucho ojo porque tiende a subirse a la cabeza con facilidad. La número 6 puede ser una buena cerveza para tomar sola en una noche fría, pero también para acompañar carnes rojas o postres a base de chocolate.

Estilo: Baltic Porter
ABV: 7,0%